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Activación de Componentes Urbanos

La Ciudad es un sistema dinámico, en movimiento perpetuo, alimentado por la voluntad de sus habitantes que son también Componentes de la ciudad ya que cada uno ocupa un espacio y está guiado por una inteligencia autónoma. (Componentes Urbanos).

Estoy viendo últimamente muchas contribuciones donde la ciudad se concibe más como una comunidad de ciudadanos que como un conjunto de objetos. Se da mayor importancia al contenido (las personas) que al continente (las calles y edificios). Y creo que debe ser así, aunque es difícil abstraerse de nuestra percepción sensorial, saturada por la avalancha de señales del medio urbano, para ver el bosque detrás de los árboles.

Decía en aquel post que serán Componentes urbanos todos los elementos de la ciudad que ocupan un espacio propio, tanto da que sean estáticos como  móviles, materiales o inmateriales y se caracterizan porque son susceptibles de adquirir un comportamiento propio, una personalidad única y diferenciada, una capacidad para tomar decisiones sobre si mismo y en su relación con los demás.

Pues bien, ahora, excepto las personas, todos los Componentes urbanos son “pasivos” es decir no disponen de la capacidad para participar «activamente» en servir información sobre su identidad, ubicación, forma, estado o propiedades a un cliente que se lo solicite, ni son capaces de tomar decisiones, ni de actuar de forma independiente.

Al proceso por el que se confiere identidad y capacidad de acción a los Componentes urbanos pasivos le llamamos «Activación«:

Mientras un Componente es pasivo, su geometría e información asociada se obtiene por una observación externa, el objeto se mide o se fotografía o su información es importada desde un documento de proyecto (La adquisición de datos: el talón de Aquiles de los sistemas GIS). Al activarlo el Componente pasa a ser consciente de sus atributos, de su forma y posición en el espacio urbano y adquiere la capacidad para transmitirlos a un cliente  mediante un LBS. (Servicios de Ubicación, una tecnología emergente).

Actualmente los datos que describen a un Componente pasivo son recopilados en bases de datos o ficheros centralizados (públicos o privados). Desde estos sistemas se sirven a los clientes, sin que el Componente pueda intervenir en esa transacción, incluso, a pesar de la Ley de Protección de Datos de Carácter Personal, sin que el propietario del Componente pueda controlar su contenido ni su forma de distribución. (Estamos viendo como StreetView de Google se considera por algunos colectivos como un atentado a la intimidad). Sin embargo, al activarlo, el Componente se apropia de su información y establece sus propias políticas de acceso y publicación de sus datos.

Si un Componente pasivo es visible (una finca registral no es visible pero es real, ¡que le pregunten a su propietario!), el aspecto publicado de su envoltura externa se ajustará obligatoriamente a la lectura que los sensores externos realicen de ella. Al activarlo el Componente no podrá ocultar su porción visible (normalmente su envolvente sobre rasante) a la inspección desde sensores externos, pero podrá presentar a sus clientes envolturas aumentadas que ayuden al Componente a generar interés o a publicar información adicional no visible desde sensores tradicionales. Por supuesto si el Componente no es visible por naturaleza o tiene porciones no visibles (bajo rasante), una vez activado podrá también publicar, hacer visible, su forma completa.

Gracias a la domótica y a la urbiótica (con permiso de www.urbiotica.com o a la urbimática con permiso de Arnaiz Urbimática SL), los Componentes pasivos actuales pueden disponer de redes internas de monitorización y de sistemas de autorregulación, controlados directamente por el propietario del Componente o por sistemas de decisión ajenos al Componente.

Así que activar Componentes es asignarles un agente inteligente que les proporcionan una identidad y la capacidad para controlar su espacio.

¿Como es el espacio del Componente

Todo Componente ocupa un espacio euclídeo tridimensional delimitado por una envolvente o frontera que lo separa de los demás Componentes, a este espacio lo denominamos el “Espacio Propio”, también se denomina “Esfera” en el proyecto  ATRACO.

El Componente activo en todo momento es capaz de describir su Espacio Propio como un volumen georreferenciado, con el grado de precisión suficiente para resolver los problemas de colindancia con otros Componentes.

El Espacio Propio tiene dos características principales:

  1. Es un espacio** flexible**, modificable y sus alteraciones se rigen por los siguientes parámetros:

Origen de la alteración: puede ser intrínseca, es decir el producto del comportamiento del Componente, o bien extrínseco, como resultado de procesos de cambio forzados por agentes externos. Un vehículo puede expandir su Espacio Propio incluyendo un remolque. Un edificio puede expandir su Espacio Propio mediante una obra de ampliación. Una persona modifica constantemente su Espacio Propio mientras se mueve y lo reduce si se pone a dieta…

Velocidad de la alteración: los cambios de espacio se producen en segundos, horas, días, meses, años, décadas, siglos… Una red de comunicación puede estar creciendo en kilómetros por segundo. La ciudad crece en kilómetros por año.

Modo de alteración: puede ser una alteración continua o discreta, procesos de crecimiento o reducción constantes o discretos.

  1. Es un Espacio con una frontera, una envolvente definida que lo separa de su entorno. Una envolvente material o inmaterial, que determina y controla los intercambios de materia y energía entre el componente y su entorno. Para efectuar ese control la envolvente distribuye su superficie en dos tipos:

Cerramientos: superficies que no permiten, o lo intentan, el paso de materia o energía, equivalen a los muros de una habitación o un edificio. Digo que lo intentan porque no siempre son completamente eficaces. Los muros de un edificio o la piel de una persona, transmiten energia o sonido a pesar de los esfuerzos de sus constructores por impedirlo.

Ventanas: superficies especializadas en permitir el paso de materia o energía. Las ventanas disponen de mecanismos de apertura y cierre controlados por el Componente. En un edificio las puertas y ventanas, la acometida de agua, los desagües o la acometida de gas, controlan las transferencias de materia, luz solar y calor. La acometida de electricidad controla la transferencia de energía, la acometida telefónica o de fibra controlan la transferencia de información.

Todo Componente activo, salvo que esté completamente aislado de su entorno, en función de como ha sido diseñado y bajo instrucciones precisas de su propietario, establece la dimensión, posición y rol de cada ventana, determina los tipos de materia o energía que controla cada una y establece los sentidos de paso y cantidades que permiten intercambiar con su entorno en cada momento.

Además del Espacio Propio todo Componente dispone de un “Espacio Accesible” por el que el Componente puede transitar. Los Componentes fijos tienen un Espacio Accesible igual a su Espacio Propio por lo que están imposibilitados de moverse. El Espacio Accesible se ajustará a las leyes físicas que determinan las interacciones entre los cuerpos. Un coche tiene un Espacio Accesible asignado por el Componente de Calzada, Aparcamiento o Local de garage que lo contienen en un momento dado.

Espacio Accesible establecido: es aquél cuyas dimensiones son conocidas en todo momento por el Componente y el Componente conoce su posición relativa con respecto a la totalidad del Espacio Accesible.

Espacio Accesible no establecido: es aquel cuyas dimensiones no son conocidas por el Componente por lo que éste esta obligado en todo momento a descubrir sus límites mientras se mueve o a que otros Componentes se lo fijen.

Todo Componente puede disponer de una «Trayectoria«, entendiendo por tal un vector georreferenciado que describe de forma suficiente los movimientos del Espacio Propio a través del Espacio Accesible, en este sentido la trayectoria puede ser:

Inexistente: cuando el Componente no tiene trayectoria, es decir está siempre inmóvil.

Definida: cuando el Componente puede informar de cual será su posición en un rango temporal dado. Un coche con un plan de viaje aprobado tiene una trayectoria definida.

Indefinida: cuando el Componente se mueve al azar o su movimiento es controlado por un Componente jerárquicamente superior y por tanto el Componente no puede informar de cual será su posición en ningún momento futuro.

Orientada: cuando el Componente se mueve por la trayectoria según un sentido establecido.

No orientada: cuando el Componente se mueve por la trayectoria sin un sentido establecido.

Por último todo Componente dispone de un “Espacio Controlado” que está ligado al Espacio Propio de forma que se mueven de forma conjunta por el Espacio Accesible. Este espacio está determinado por el horizonte máximo de los sistemas sensoriales del Componente, bien por sus propios medios o bien ayudado por dispositivos existentes en el Espacio Accesible. Así un edificio puede disponer de un espacio controlado que excede de su espacio propio.

Pero ¿qué Componentes forman la ciudad y son susceptibles de Activación?

Hasta ahora los Componentes que han formado los sistemas de información urbanos, los descritos por la cartografía urbana, son cuasiestáticos ya que la dilatada periodicidad de los procesos de observación impide incluir en ellos componentes de alta movilidad. Por el contrario los Componentes activos no tienen esa limitación. Podrán ser estáticos o podrán ser móviles. En este último caso su agente inteligente dispondrá de medios de geoposicionamiento para informar de su posición en todo momento.

También hay elementos de la ciudad que, dada su naturaleza, serán siempre Componentes pasivos:

Los elementos no dinámicos del medio físico: naturaleza geológica, litológica y geomorfológica del terreno.

Los elementos del medio natural que no están sujetos a transformación humana.

Los elementos cuyo ciclo de vida sea tan lento que sus cambios puedan seguir siendo informados mediante sensores remotos.

Todos los Componentes que sean activables deben encajar en una estructura jerárquica que determina las reglas de dependencia mutua entre todos ellos y que reproduce el funcionamiento de la ciudad en todos los órdenes. Esta estructura jerárquica se apoya en distintas bases:

Topológica: determina la posición relativa entre dos Componentes: interna, externa, adyacente, alejada.

Jurídica: determina la dependencia patrimonial, derechos reales, derechos de uso, servidumbres…

Administrativa: determina la relación entre los Componentes y la estructura administrativa competencial.

Técnica: determina la dependencia física entre Componentes.

Funcional: determina la dependencia funcional entre Componentes.

Ello implica que la forma de acceso a los Componentes se verifica por niveles de profundidad, donde cada nivel establece las condiciones y forma de acceso a los niveles subsiguientes, desde el supercomponente “Ciudad” hasta el último subcomponente contenido en un compartimento de un edificio o de una instalación.

Para establecer la jerarquía de Componentes se define el número mínimo de tipos que pueda servir para describir el número máximo de Componentes posibles sobre el territorio:

Área metropolitana: un conjunto geográficamente continuo de ciudades que tienen una fuerte interdependencia funcional.

Ciudad: un ámbito espacial contenedor sujeto a una administración unificada. dentro de Área metropolitana.

Distrito: un subámbito espacial contenedor y opcional sujeto a administración unificada dentro de la Ciudad.

Espacio No Asignado: compartimento contenedor, dentro del Distrito o en su defecto dentro de la Ciudad, que no tiene asociada una función específica, por ejemplo un solar o un espacio no urbanizado.

Parcela: compartimento contenedor, dentro del Distrito o en su defecto dentro de la Ciudad, que tiene una función no conectiva, por ejemplo una parcela residencial, industrial o dotacional.

Finca: compartimento contenedor, dentro de la Parcela, con asignación diferenciada de derechos, (Espacio común y Espacios privativos).

Local: compartimento contenedor dentro de la Finca, con una función diferenciada (Habitaciones o piezas)

Instalación: compartimento, dentro de la Ciudad, que tiene una función conectiva (redes de todo tipo, viarias, de agua, de energía, de alumbrado, de telecomunicación…).

Conducto: compartimento de una Instalación que sirve de canal de transporte especializado: calzadas, vados, vías férreas, aceras, carriles bici, tuberías, cables…

Nodo: compartimento de una Instalación que sirve de colector o repartidor: intersecciones viarias, depósitos, transformadores, estaciones, aeropuertos…

Vehículo: compartimento de transporte de personas o mercancías que circula por  conductos especializados e interacciona con nodos. No está asignado jerárquicamente a ningún otro Componente, ello no quiere decir que los Componentes que lo contienen en un momento determinado no esten informados de su presencia y trayectoria.

Persona: persona física que circula por conductos especializados, interacciona con nodos o utiliza espacios de cualquier tipo. No está asignado jeárquicamente a ningún otro Componente, ello no quiere decir que los Componentes que lo contienen en un momento determinado no esten informados de su presencia y trayectoria. (Dentro del margen que determine el derecho a la privacidad)

 Y por último,** ¿Cómo es ese Agente Inteligente?**

Los agentes inteligentes son autómatas de software (bueno en el caso de las personas es un poco distinto, pero ellas son el modelo que debe servir para construirlos). Se ejecutan como un servicio Linux/Windows en un ambiente de servicios SOA que, en gran medida, han sido establecidos con precisión en el proyecto ATRACO.

De forma ideal (todo depende de si posible construirlo) debe tener las siguientes características:

Como todo servicio el Agente puede funcionar en una máquina física o virtual, tanto embebida en el Componente urbano como en un servidor remoto. Las posibilidades para que Componentes de cualquier clase adquieran capacidad para contener un Agente son prácticamente ilimitadas. La miniaturización, la reducción del consumo energético, la generación autónoma de energía por procesos electrónicos, químicos o físicos, la construcción de redes de sensores mediante comunicación inalámbrica o por redes eléctricas o por cualquier otro medio y otras muchas innovaciones nos aseguran la posibilidad de trasladar inteligencia a un Componente.

Si el Espacio Accesible es mayor que el Espacio Propio, es decir si el Componente puede moverse, el Agente deberá disponer de funcionalidad GPS que le permita mantener informada su posición, orientación y en su caso la trayectoria.

Es autocontenido, no tiene ninguna dependencia de bases de datos, aplicaciones externas, librerías o sistemas que no sean las estándar del SO de la máquina en la que funciona. Todos sus datos y funciones están contenidos y administrados directamente por el Componente según su propia lógica interna, por lo tanto no depende de ningún dispositivo externo o repositorio de datos para su gestión, salvo del adecuado suministro de energía.

Dispone de una lógica de seguridad que establece los niveles de acceso a su información, administrada por su propietario legal.

Tiene memoria para almacenar experiencia y si es posible para aprender de ella.

Es autotransportable, de dos formas: a) con la autorización de su propietario es capaz de moverse de un soporte hardware a otro, sería como trasladar un programa licenciado para funcionar en una máquina a otra máquina, pero donde el traslado lo hace el propio programa y b) también previa autorización es capaz de abandonar un Componente urbano y tomar posesión de otro Componente de la misma naturaleza. Una especie de trasplante de cerebro. Ello permitiría que podamos cambiar de coche sin cambiar de agente inteligente. (aún no funciona con las personas pero dale tiempo)

Es clonable, con la autorización de su propietario es capaz de crear una réplica de si mismo, dotarla de una nueva identidad y representar a un nuevo Componente urbano.

Es universal, puede representar a componentes urbanos de cualquier naturaleza siempre que haya adquirido las reglas de comportamiento y propiedades asociadas a cada clase de componente.

Dispone de un direccionamiento IP propio, bien público o a través de un router por tanto tiene conectividad con internet. En función de la dinámica del Componente esta conexión será permanente o periódica y de ancho de banda proporcional a sus necesidades.

Regula las condiciones del sistema interno del Componente, gestiona los inputs de información desde sus sensores y dispone de una ontología que le permite adoptar conductas adaptativas adecuadas a cada situación.

Dispone de un Servicio de Ubicación (LBS) propio que le permite conocer en todo momento la posición y forma de los dispositivos que controla o de otros Componentes que circulan por sus espacios.

Dispone de servicios web de consulta que le permiten interactuar con otros Componentes, con Servicios de Ubicación jerárquicamente superiores y proporcionar a su propietario un cuadro de mando que le permita establecer su comportamiento, conectividad con otros componentes y con los usuarios.

Esta aproximación teórica a como organizar los elementos que forman la ciudad formando una estructura jerárquica de Componentes, responde a la necesidad de poner orden en el despliegue de la Smart City, ajustándolo a las condiciones técnicas, funcionales, jurídicas y administrativas reales y vigentes de como funciona la ciudad.

Como resultado determinará un ciclo de vida de los Componente. En otro post hablaremos de como es ese ciclo de vida y de como se gestiona su desarrollo, algo que está muy ligado a los Registros digitales (Registro digital de Planeamiento), a la Sistematización, a la Normalización y a los sistemas de gobierno digital y con ello entramos en la gestión de expedientes, todo un mundo del que hay también mucho que hablar…

Ignacio Arnaiz Eguren – Director del Área de Innovación – Arnaiz Consultores SL

¿La red viaria puede ser un Espacio Controlado Terrestre?

Hace unas semanas Norman Foster indicó la necesidad de que el espacio viario terrestre fuera un espacio controlado de la misma forma como se controla el espacio aéreo. Con ello se podrían eliminar gran parte de los problemas de seguridad y tráfico existentes.

Es bueno que el señor Foster ponga sobre la mesa este problema, seguro que su relevancia personal dará buena publicidad a un tema que es fundamental. Aunque hace tiempo que en Arnaiz Consultores nos planteamos esa necesidad.

A few weeks ago, Norman Foster assessed the necessity for ground road areas to be controlled in the same manner airspace is. This may resolve a large number of present safety and traffic problems.

¿Pero como hacerlo?

Si observamos como funciona el control del espacio aéreo vemos que se compone de varios elementos:

  1. Un transponder: aparato que emite por radio la posición en el espacio de una aeronave identificada por una matrícula. Toda aeronave (excepto los ultraligeros) están obligadas a llevar uno. Generalmente funcionan bajo demanda, es decir, un interrogador (también conocido como radar secundario) emite una interrogación (1030 mhz), que el transponder entiende, decodifica y genera la respuesta con la información solicitada.

  2. Un piloto: un agente inteligente al mando a la aeronave.

  3. Un controlador aéreo: un agente inteligente al mando del tráfico, que establece la política de tráfico y da instrucciones a cada piloto. Es un agente humano por lo que tiene una capacidad limitada para controlar simultáneamente varias aeronaves. Por tanto en los centros de control la dotación de controladores está en función de su ratio máximo de operaciones/día.

  4. Una** radio**: permite establecer una comunicación oral entre el piloto y el controlador aéreo. Dado que la transmisión oral está sujeta a graves malinterpretaciones existe un lenguaje estándar de comunicación basada en frases hechas. Se reserva el lenguaje libre para situaciones de emergencia.

  5. Un mapa de rutas: un diseño público de vías aéreas que determinan el espacio propio de cada vía.

  6. Un** plan de vuelo**: un documento obligatorio que el propietario de la aeronave comunica a la autoridad de control del tráfico aéreo y que ésta debe autorizar antes de que la aeronave inicie su vuelo.

  7. Una** red de espacios controlados**: cada aeropuerto dispone de su propio espacio (el TMA) con un protocolo de transferencia de aeronaves entre ellas.

Es conveniente consultar la organización del espacio aéreo en la Wikipedia. Si pretendemos establecer un espacio controlado terrestre deberá tener una organización similar aunque inevitablemente habrá diferencias.

¿Que elementos debería tener el espacio terrestre?

Lo primero es que disponga de un Medio de comunicación: el espacio aéreo, a pesar de su gran dimensión física, tiene en realidad unas pocas aeronaves simultáneamente en vuelo. Por tanto la estrategia es sencilla: cada espacio aéreo tiene asignada una frecuencia y dentro de cada espacio los diálogos se inician con el identificativo de aeronave, si se complica la situación entonces se conviene por ambas partes el paso a un canal privado.

Pero en un espacio terrestre el número de vehículos en marcha puede ser enorme, eso hace imposible que haya una comunicación por radio con un controlador humano salvo para situaciones de emergencia.

Esta claro que hace falta un transponder o algo parecido. Es un buen síntoma que los vehículos que se comercialicen en la UE a partir de 2015 deberán incorporar de fábrica el sistema “e-call”,  un sensor que realiza una llamada de emergencia de forma automática al desplegarse el airbag en caso de accidente al Centro de Emergencias 112.

El “e-call” ya puede funcionar como un transponder y hay muchas marcas que lo están incorporando de serie. También hay muchas empresas que ofrecen sistemas antirrobo o de gestión de flotas y que instalan una tarjeta SIM y un GPS. En fin que poco a poco los vehículos van adquiriendo capacidad de telecomunicación inalámbrica, normalmente vía 3G o dentro de poco 4G.

Para implementar el protocolo de comunicación hay varias opciones:

  1. Con telefonía utilizando mensajería SMS. Es factible siempre y cuando los tiempos de latencia, es decir el tiempo que tarda un mensaje desde que es enviado hasta que es recibido, esté en el orden de las décimas de segundo, de otro modo no habrá tiempo de reacción (un coche a 50Km/h recorre 14 metros en un segundo). El problema es que con SMS no se puede asegurar esa latencia y menos en un escenario de uso masivo de SMS.

  2. Con telefonía 3G (WWAN). Es factible siempre y cuando haya cobertura sobre todo el espacio público y el ancho de banda pueda absorber todo el tráfico de voz y datos, tiene el mismo problema de latencia.

  3. Mediante un protocolo de radio WLAN sobre el estándar IEEE 802.11,WPAN sobre el estándar  IEEE 802.15.4 o WIMAX sobre el estándar  IEEE 802.16. También es factible siempre y cuando haya cobertura sobre todo el espacio controlado.

Vale, desde luego el modo de comunicación  a) debe ser inalámbrica, b) debe existir el 100% de cobertura en todo el espacio terrestre, c) debe ser muy concisa y comprimida para maximizar el ancho de banda, d) debe tener tiempos de latencia máxima del orden de décimas de segundo. Y además debe poder concentrar un enorme tráfico de datos bidireccional con el centro de control.

Un piloto: bueno eso por ahora lo llevan todos los vehículos, quizá en el futuro el piloto sea automático y seguro que supondrá una mejora con respecto a la situación actual. Los pilotos humanos tienen una capacidad increíble para conducir, pero al mismo tiempo pueden ser distraídos, se duermen, sus condiciones físicas o mentales pueden estar reducidas por fármacos o drogas, en definitiva son inestables, irascibles e impredecibles. (mas los hombres que las mujeres).

Un controlador terrestre: que establezca la política de tráfico. Pero no puede ser un humano, debe ser un sistema. En una ciudad como Madrid debe ser un sistema capaz de mantener cientos de miles de conversaciones simultáneas con los vehículos en movimiento. Está claro que hay un enorme problema de computación, no se si hay un ordenador con capacidad de proceso para mantener tal número de hilos de control simultáneos, ni un software que lo soporte.

Un plan de viaje: supone que antes de ponernos en marcha hemos de comunicar nuestro destino al centro de gestión de tráfico. Un reto de educación social de enorme magnitud.

Una red de espacios controlados: indudablemente hay una red determinada por la competencia sobre la red viaria: carreteras del estado, regionales, provinciales, municipales y de peaje. Y cada una forma un espacio controlado separado, que se ocupa de dar la bienvenida y despedir los vehículos, o transferirlos al espacio colindante. Probablemente se organizarán en clases, como los espacios aéreos, en función de la capacidad del vehículo (guiado instrumental, guiado visual…)

Todo esto está muy bien pero ¿Cuáles son las ventajas? porque semejante cambio debe estar muy bien justificado.

  1. El tiempo que nuestro vehículo pasa en cada espacio terrestre se convierte en un dato conocido, por tanto el impuesto de circulación puede graduarse según el nivel de uso de la red. Los puestos de peaje dejan de ser necesarios, inevitablemente el pago debe realizarse de forma telemática contra una cuenta bancaria, aunque implique que no se puede circular por una carretera de peaje si nuestro vehículo o su conductor no dispone de un método de telepago.

  2. La posición de nuestro vehículo es conocida en todo momento, por lo que la ayuda llegará con mas eficacia si se necesita, tanto en caso de avería, urgencia médica o siniestro.

  3. El Centro de Control del tráfico no solo conocerá la situación real de uso de la red, sino que también conocerá su nivel de uso futuro ya que dispone de los planes de viaje y puede orientar al vehículo sobre la ruta óptima o incluso reestructurar la red para optimizar su rendimiento.

  4. La red es susceptible de tener una configuración dinámica: las velocidades máximas e incluso los sentidos de tráfico se adecuan al nivel de uso actual o previsto, a las condiciones de la vía, a las situaciones de emergencia o siniestro, al momento del día, a la meteorología y condiciones de visibilidad. Esta característica depende de que el Centro sea capaz de enviar la configuración de la vía al vehículo y que éste pueda trasladarla al piloto en un lenguaje visual sencillo. Por ejemplo proyectándola sobre el parabrisas:

Eso supone que el Centro de Control conoce en todo momento nuestra velocidad y trayectoria y por tanto puede detectar comportamientos ilegales y denunciarlos, no hacen falta radares fijos ni móviles para controlar la velocidad.

  1. Si la configuración de la vía es dinámica entonces gran parte de la señalética física de la vía puede desaparecer, (el gobierno puede cambiar la velocidad de las carreteras sin modificar ninguna señal, aunque tengo dudas sobre si esto es bueno o malo). Los mensajes de carretera no tendrán que estar en un pórtico fijo, que siempre se leen mal y pueden parecer jeroglíficos, sino que estarán visibles en el parabrisas mientras tengan vigencia, incluso pueden ser orales para evitar que el conductor se distraiga.

  2. Los sistemas actuales de navegación deberán modificarse ya que su enrutado actual se basa en que la configuración de la vía es estática o cambia poco. Por tanto sus proveedores (Google, Garmin, Tom Tom, Navteq…) o contactan con el Centro de Control de tráfico para proporcionar rutas actualizadas o, lo mas probable, son sustituidos directamente por el Centro de Control. (obtengamos mas servicios por el impuesto de circulación que pagamos)

  3. La tecnología del vehículo de conducción automática se simplifica, el vehículo no tiene que reconocer la configuración de la vía mediante sistemas sensoriales complejos porque la obtiene en línea desde el gestor de tráfico.

¿Y las desventajas?

  1. ¡Estamos controlados en todo momento!. Hay ciertos límites porque quien está controlado es el vehículo no sus ocupantes. En los aviones la tripulación es un dato esencial, quizá en los vehículos terrestres la identidad del piloto también sea importante ya que, en definitiva, es el responsable de sus ocupantes y de los daños a terceros.

  2. Si un vehículo no dispone de un sistema de comunicación con el Centro de Control y de posicionamiento no puede utilizar el espacio controlado. Tampoco puede circular sin frenos, sin iluminación, sin ruedas… Todo es una cuestión de prioridades, en el espacio aéreo primó la seguridad a la privacidad y por eso ahora es el medio de transporte más seguro.

  3. El espacio controlado no debe permitir la circulación de vehículos que no interactúen con el Centro de Control tales como bicicletas o motocicletas, porque no puedan alojar los dispositivos de comunicación ni dispongan de un sistema viable de conversación con el piloto. Estos vehículos deberán circular por espacios terrestres no controlados.

  4. La invasión del espacio controlado por vehículos no controlados exige métodos de vigilancia específicos. En el espacio aéreo la vigilancia se establece mediante un radar que identifica todas las aeronaves, interroga al trasponder y si no obtiene respuesta manda a la fuerza aérea para bajarlo al suelo. En el espacio terrestre hay varios posibles métodos de vigilancia :

a) Policía de carreteras: el agente puede disponer de métodos de identificación de vehículos no controlados.

b) Cámaras de vídeo: el campo visual de la cámara puede ser comparado con el esperable y detectar los cambios.

a) Control mutuo de vehículos: incorporando a cada vehículo lectores de matrículas, uno frontal para el vehículo precedente y otro posterior para el subsiguiente que identifiquen las matrículas y las contraste con el Centro de Control, quien podrá verificar si esos vehículos están identificados y en caso contrario.. enviar a la fuerza aérea.

d) Control de los vehículos por la vía: mediante la colocación de lectores de matrícula en las vías.

Sin duda el tercer método es el mas efectivo aunque suponga convertir a los vehículos en “delatores”.

  1. La continuidad y seguridad del tráfico se traslada hacia centros gestores automatizados y sujetos a fallo, si el grado de centralización es elevado, un fallo puede colapsar el tráfico de un área extensa.

  2. La calidad y seguridad de las comunicaciones son también un factor de continuidad fundamental, la fluidez y seguridad del tráfico pasa a depender de las comunicaciones.

¿Hay alguna solución viable?

Realmente, hoy por hoy, no es posible pensar en Espacios Controlados Terrestres. No porque la tecnología no lo permita, sino porque los problemas de desarrollo e implantación del sistema son enormes.

Se debe tener en cuenta que debe ser un sistema universal: afecta a todos los vehículos y a todo el espacio terrestre salvo viarios interiores de urbanizaciones o ámbitos con poco tráfico.

En cualquier caso estamos convencidos de que la gestión del tráfico terrestre no puede ser realizada desde un único Centro de Control de tráfico para cada espacio controlado, seguro que se produce un cuello de botella de comunicaciones y una enorme necesidad de cómputo centralizada, ambos problemas sólo pueden ser resueltos distribuyendo el control (divide y vencerás).

Hace unos días hablábamos aquí de los Componentes urbanos, y de los miles de Calzadas e Intersecciones existentes en la ciudad y de la posibilidad de asignarles un Agente Inteligente. Estos Componentes son los mejores candidatos para convertirse en minicentros de gestión del tráfico que toman todas las pequeñas decisiones y que se van transfiriendo el control de cada vehículo de unas a otras.

En función de la densidad de tráfico y de la configuración de la red, seguramente deberá haber centros intermedios entre los Componentes de base y el centro de gestión de tráfico central, subcentros que se compartimentan según el espacio, por ejemplo por distritos, o que se compartimentan según la categoría de la vía: red troncal, red primaria y red secundaria.

Esta red jerarquizada de centros de gestión del tráfico, formada en su nivel más básico por miles de pequeños Componentes viarios tiene grandes ventajas:

  1. Tienen una dimensión espacial coherente con los alcances de transmisión inalámbrica, gestionan espacios de entre 100 y 1.000 metros de longitud. Ello asegura que los tiempos de latencia no serán achacables al medio de comunicación sino a la capacidad del Agente Inteligente para resolver eventos.

  2. Gestionan un número limitado de vehículos, en una vía de cuatro carriles de 1.000 de longitud, asignando 10 metros a cada vehículo no caben más de 400, congruente con su capacidad de cómputo.

  3. Forman una red capaz de generar comportamiento emergente que simplifique la gestión del tráfico.

  4. Compartimentan el ámbito de fallo. Si un Componente falla el ámbito afectado es de dimensiones reducidas y probablemente un Componente vecino pueda sustituirlo temporalmente.

Eso también es un enorme desafío, por eso cuanto antes empecemos, antes llegaremos.

Ignacio Arnaiz Eguren – Director de Innovación – Arnaiz Consultores SL

Componentes urbanos

Decía en un post anterior (Ciudad Colaborativa) que el verdadero cambio en cómo nos relacionamos con la ciudad será cuando podamos establecer un diálogo con ella o con sus partes componentes. Porque la ciudad haya pasado a ser un organismo sensible capaz de tomar decisiones, actuar y comunicarse. Gracias a un proceso de distribución de inteligencia y de capacidad de computación entre todos sus componentes.

Entiendo como Componente urbano a todo elemento de la ciudad que ocupa un espacio propio, tanto da que sea estático como móvil, material o inmaterial. Un espacio adscrito al Componente en virtud de una asignación jurídica, administrativa o funcional de forma explícita y pública.

Pongamos como ejemplo de componente la Vía Pública: la vía es un espacio de dominio y uso público. Todo el espacio de vía pública en una ciudad está jurídicamente indiferenciado, lo habitual es que esté inscrito en el Registro de la Propiedad de forma parcial y además fragmentado en multitud de piezas según hayan accedido al dominio público a lo largo del tiempo.

Por tanto la estructura jurídica de la vía pública no es un dato relevante excepto para dar fe de que efectivamente es dominio público. Como un espacio continuo e indiferenciado tan enorme no es utilizable, el administrador de la ciudad lo fragmenta según un criterio geoadministrativo-político: delimita “tramos de vía pública” a los que da un tipo (avenida, paseo, calle, callejón…), un nombre y una dimensión. Intentando que todo preboste o personaje tenga derecho a su “rincón de la fama”, y si ya están todos cumplidos aplica la imaginación o la toponimia histórica.

Cuando dos o más calles intersectan adopta dos estrategias posibles: una que la intersección adquiera rango de tramo de vía pública (plaza) fragmentando los tramos intersectados o simplemente lo ignora con lo que los tramos intersectados se superponen. (suele aprovechar la intersección para fragmentar un tramo largo y así dar cabida a más personajes en el callejero)

Llegados a este punto la conclusión es que el modo de fragmentación habitual de la vía pública nada tiene que ver con su funcionalidad, ni siquiera su tipo nos da muchas pistas sobre su configuración funcional.

En realidad, desde un punto estrictamente funcional, la vía pública se fragmenta en seis tipos de espacios:

  • La calzada: un espacio reservado al tráfico de vehículos distribuido en carriles internos y asignado cada uno de ellos a un sentido y tipo de vehículo, el carril dispone de una plataforma de espera conexa a un vado o una intersección.

  • La acera: un espacio reservado al tráfico peatonal distribuido en dos subtipos, el espacio ambulatorio y las plataformas de espera, estas últimas recogen peatones que pretenden cruzar un vado conexo.

  • El vado: un espacio mixto donde convergen vehículos y peatones en sentidos perpendiculares procedentes de las plataformas de espera de los espacios conexos, calzadas y aceras. Los tráficos se distribuyen de forma rotatoria ya que ambos no pueden ocupar simultáneamente el vado. Normalmente hay dos tipos de vado, los pasos de peatones y los vados de acera para entrada de vehículos en las parcelas.

  • La intersección: un espacio conectivo donde los tráficos se distribuyen de forma rotatoria entre las calzadas conexas según un esquema temporal predeterminado.

  • La** plaza de aparcamiento**: un espacio ocupado transitoriamente por un vehículo.

  • El** espacio sin función**: espacios que no tienen una función concreta o que actúan solamente como barrera y que son ajardinados o pavimentados.

Todo el espacio de vía pública está distribuido según estos seis tipos formando un mosaico, un puzzle de piezas que lo rellenan:

Si individualizamos cada pieza asignándole el espacio propio que le corresponde, obtendremos Componentes Urbanos y supongamos que a cada uno de ellos, a cada trozo de calzada, acera o intersección, en virtud de la magia de la tecnología, le asignamos algunas capacidades especiales:

  • Lo primero es darle identidad: un nombre o un dni, algo que le sea propio y que lo distinga de cualquier otro. Es importante, ya que se convierte en un interlocutor distinguible de los demás. Si pregunto al vado -¿Puedo pasar?- no lo pregunto a cualquier vado, lo hago a ese que tengo delante, al maldito vado V34-43, que siempre me tiene manía.

  • Se le asignará su espacio tridimensional y deberá tener modo de controlar sus fronteras para que no se le cuele nadie sin autorización.

  • Tendrá conocimiento de los espacios colindantes para que pueda hablar con ellos. El maldito vado V34-43 recibe peticiones de paso de la acera porque ésta tiene peatones en su plataforma de espera, o de la calzada porque también tiene vehículos esperando y habla con la intersección para saber si puede enviarle vehículos, ya que mientras la intersección no los acepte podrá atender a las peticiones de sus aceras cliente.

  • El vado tiende a estar quieto, pero si se pudiera mover como un coche o una persona tendría un espacio accesible y una trayectoria. El vado en realidad tiene un espacio accesible, ¡pero es igual a su espacio propio!,  así que malamente se puede mover y tiene una trayectoria pero de longitud cero.

  • El vado decimos que es un espacio Conductor: mueve a otros componentes como la acera o la calzada. A diferencia de la intersección que es un componente Distribuidor o de la parcela que es un componente Contenedor.

  • El vado es de propiedad municipal, su administrador delegado se ocupa de darle trabajo y atender sus quejas. Se suele quejar mucho, -que si hay demasiado tráfico y todo el mundo lo insulta aunque él no tenga la culpa-, -que si los peatones lo invaden sin permiso-, -que si tiene la pintura fatal-… Fue creado por un proyecto de obras de urbanización hace unos años (Geotransacciones) y probablemente cese de servicio dentro de poco ya que se dice que van a remodelar toda la calle. Lo estupendo sería que lo reasignen a otro vado nuevo, aunque lo tengan que subir de versión.

  • Siempre está atendiendo a peticiones externas: que si nos des la estadística de peatones y coches por meses, que si cierres el paso a todo el mundo excepto al vehículo M34567 porque va a pasar un preboste, que si nos mandes tu geometría en 2D para que salgas en un mapa…

  • Además hay que tener cuidado con él, tiende a denunciar a todo vehículo o peatón que incumpla las normas. Pero se ocupa diligentemente de avisar a quien haga falta cuando en su espacio hay un incidente, una avería o una caída de un peatón o simplemente cuando cualquiera le pida ayuda, está diseñado para hacer todo lo que esté en su mano para ayudar.

Y todo esto lo hace porque el vado es un agente inteligente que está funcionando en cloud y está conectado con su sistema sensorial y con los componentes vecinos, los vehículos y los peatones mediante la red internet. Y como agente inteligente participa activamente en establecer en todo momento estrategias de optimización del tráfico dentro de comités de calle y asambleas de distrito. En fin tiene una vida muy ajetreada.

Madrid tiene muchos millones de componentes urbanos, quizá algún día sean piezas inteligentes de la ciudad, sean “ciudadanos” un poco especiales. Encargados de resolver los pequeños problemas, pero generando un comportamiento emergente, una “conducta de ciudad” que le aporte personalidad propia: la ciudad consciente.

Veremos en otros post cuántos posibles componentes urbanos hay en la ciudad, como se comportan y como los podemos ver gracias a los Servicios de Ubicación.

Ignacio Arnaiz Eguren – Director de Innovación – Arnaiz Consultores SL

Data acquisition: the Achilles heel of GIS systems

When they were supported on paper, interpretation process used to determine the type of objects by a description graphic language based on colors, half-tones or line types, going along with strategically located texts. Their manual use required the maps to be composed of manageable sheets.

On that cartographic base, visible components, like buildings, roads, closures or crops are certainly obtained, because of their stereoscopic nature or the radar technique used, although terrain modeling can be also obtained through isolines. Indeed, this may also be considered as a reference basis for multiple thematic goals –physical environment, land registry, urban planning, facilities…, having been built by different research techniques, design or territorial analysis (usually using semi-transparent support materials and realigning.)

CAD and GIS systems popularization required digital cartographic support types, digitizing paper support pieces first and using restitution process directly then. For many years, this digitalization process did not make any major changes and sheets were still used. New systems, of course, made this work easier, enhancing more accurate and high-quality results, but work methodology was not affected and no new functionalities were introduced, especially because they were still sophisticated means for… producing paper!

So here we are now, although some features have been improved:

  • Basic mapping has become digitally continuous, being the basis of accurate reference information for other more specialized or sectoral analysis and acquisition processes –GIS do not only provide slides, but also a much more powerful spatial analysis.

  • Distinctly accurate maps are not superposed any more, as they used to be. Mainstreaming processes may automatically keep low accuracy layers from high accuracy layers –some limits are stated, but I personally think that the duplication of efforts arises from competency or coordination weakness. The expanding economic crisis will be indirectly positive in a way mapping expenditure will be rationalized.

  • The model based on line coding is being replaced by object coding-based models. This is a very difficult and low-standardized change.

  • New cheap and efficient geographical information systems have been released, as well as new GIS standards letting you SHARE. Mapping world has traditionally never been incredibly generous –I do still remember when IGN pretended to charge a large amount for one DXF containing municipal boundaries done to scale 100.000!

  • GPS systems are universally used, allowing elements can certainly be geo-referenced without any sophisticated measuring and geodesy process.

  • Valuable possibilities about sharing geographical information on the Internet have been demonstrated.

In spite of these circumstances, territorial information systems are applied today not only in technical offices for plan and project production purposes, they have become a general tool used for a wide range of increasingly sophisticated services and contents, either for institutions and the business world and citizens.

This pressure is causing a crisis in the way territorial information is acquired, in treatment and verification systems, in storage systems and, especially, in publication and information access systems.

In the institutional level, this crisis is focusing on special data infrastructures development, a great step further in order to share geographical information, but it should still be improved until a system of systems’ creation, aimed to guarantee a proper integration and update level ensuring its performance in public and business sectors. These data infrastructures engage in competition with commercial mapping structures like Google Maps or Bing Maps, which are platforms achieving their objective by producing an online virtual version of the current world, extremely useful to make business decisions. They prove so useful that their business model is now changing: the free come-on services are becoming payment services, merely commercial products.

Curiously, Achilles’ heel remains data acquisition either for IDE’s and commercial platforms. In this regard, there is not a big change, and basic mapping may be updated by photo-interpretation techniques.

Keeping this method is beneficial because of the constantly increasing resolution of satellite pictures, its lower costs, the possibility to access high volumes of pictures and the improved sensibility of its sensor spectra.

However, photo-interpretation has still some disadvantages –as its name implies, it is an “interpretation” of reality at one point by one person, better or worse qualified for this purpose. Its operating speed applies to campaigns for a particular number of years. It can only produce visible surface structure data that need to be accurate and verified by subsequent field work –this field work is limited to particular verification aspects only, because of its high cost and inefficiency.

Is there any other alternative?

There are three alternatives:

  • Re-using digital projects (Geo-transactions), the purpose is treating planning, management, urbanization and construction projects as information resources, so the real world and the virtual world synchronize in an absolutely easier way, although it requires huge efforts according to normalization (CityGML, Urbanismo en Red) and managing this change between professionals and the administration. It allows managing all territorial structures, not only the visible surface ones, so it involves this will certainly be the future system for getting territorial information, sensor-based systems being dedicated to support and verification activities.

  • Contribution is a product arising from communication, as Information flows in Internet era have dramatically changed. Collaborative work produces such a multiplier effect on the available information that it quickly renders any other mass information collection and distribution techniques obsolete. Exclusively sharing html information websites has moved to sharing geographical and all sorts of information. That is why managing the global population capacity for efficiently generating “reliable” territorial information remains an essential challenge.

  • The ability of elements to turn visible based on assigning a capability to territorial system objects for recognizing themselves and knowing where they are, either they are static and mobile units, and providing this information when required. This is a decisive factor to develop new information systems (Location Services).

On this basis, a foregone conclusion stands: the way geo-references geometric description of things composing our world is acquired must evolve. Remote sensors and interpretation processes will be still used, but new consideration and representation points of view of our world will involve an in-depth checking on how mapping data are represented, stocked, distributed and used.

The description of the world will be managed by the owners of the objects it is composed of and shared through open services. It will be updated by these same changing processes, affecting the real world either, and it will become the support and backbone on which new points of view of the world will be represented, different views that we cannot still imagine, as augmented reality, virtual reality, location services or intelligent territories are only the beginning.

Ignacio Arnaiz Eguren – Innovation Director – Arnaiz Consultores SL

Digital Registry of Planning

I said in a previous post about Digital planning that the Spatial planning must be the revised result of the transactions which are carried out there by the digital plans approved. This transformation of the plans into transactions is called Systematization (we will talk much more about systematization). Well, both digital plans and the revised spatial planning must be recorded in a data base that we denominate Digital Recording of Planning.

It will be a recording regulated by the body responsible for urban planning. This recording acquires a particular character because its content has legislative status. That is why we say that it cannot only be an administrative recording like the ones that serve to improve the organization of public management.  It must be a legal recording because its content affects the capacity of citizens and landowners to act.

In Spain, there are three levels with urban planning competency to formulate spatial planning instruments: the national level, the regional level and the local one. The lower the geographic area studied, the greater the level of detail of its plans.  This determines the first problem: How many recordings are needed?

Suppose that each level has its own characteristic recordings. There will be a national recording, seventeen regional recordings and approximately eight thousand local recordings.  If all of them published their information by means of standard web services, we would be able to obtain through the Internet the three current spatial plans for every part of the territory and a complete, continuous and updated map of the current spatial planning (Development plan).

In this scenario, it makes sense that the municipalities group together in order to obtain scale economies when establishing the recordings. No matter if they do it as county council municipalities, as districts or as provincial councils. This grouping process is necessary and unstoppable, not only for the planning but for nearly every process of local management. Especially, in small and medium-sized municipalities.

The second question is: What instruments must contain each recording? The recording must contain the instruments the level is going to use. The Local General Plans are a clear case. In fact, the competence to approve them tends to be shared by the local level and the regional level. However, it is the local level the one in charge of their implementation. Therefore, the local recording will be in charge of their management.

The third question is: Is there any type of integration or communication among the recordings? The distribution of urban planning competence among these three levels determines the existence of two simultaneous flows of information:

  • A downward flow of “change orders”.  It takes place when a superior level needs to alter the current spatial planning of an inferior level.

Due to the incredible change resistance of the spatial planning, the “orders” can take many years since they are issued until they are executed. This period of transience tends to cause many problems because the inferior level’s current spatial planning remains completely or partially suspended during that period. We are going to call this flow: Adaptation. In the European Union, the transposition of directives to national legislations operates similarly.

  • An upward flow of information. It takes place when superior levels require data of the inferior levels about the state of its spatial planning or its development. It is useful in order to propose and establish improvement strategies or land use policies more suitable for the needs. We are going to call this flow: **Feedback. **

In the present situation, with planning on paper, both flows are very complicated, slow and can even be functionally and economically non-viable. Then, the next question is: Can digital recordings improve this situation?

The Adaptation is an inevitable process because there are three superimposed levels and also because it does not make sense to modify the procedure. Likewise, the transposition processes of the European legislation are not going to change. However, the recordings can be very useful in two ways:

  • If the Recordings publish the situation of the spatial planning of each level and the state of the coordination among them in an up to date, complete and **superimposable **way. Then it is possible a) to obtain a more accurate idea of the situation, b) to keep an eye on the integration process to make sure it occurs and c) to establish policies in order to accelerate the process whenever there might be inefficiencies.

  • If it is possible to carry out the updating of the current spatial planning with digital plans built up in the form of transactions (Systematization), will it be possible that those “change orders”, only when they involve formal modifications, may reach to be formulated and executed massively without altering the legal guarantees of the procedure?

The Feedback is also indispensable. Nowadays, the superior levels make soil policies begging for data or buying the data collected by expensive data collection processes. Digital recordings can be useful in two ways:

  • The alterations of the current spatial planning which are controlled by the recording are susceptible of “being pushed upwards” automatically as soon as they are produced. Consequently, the superior level can select and extract the necessary data to update its system.  They can have a real “control panel” nourished by the spatial planning’s dynamics of change. In the program of Urbanismo en Red  there are web services which allow the SIU of the Ministry of Public Works to update itself automatically whenever the spatial planning of a municipality is updated.

  • The unification of planning production tools to create transactional digital plans may also help “standardizing” (there is a lot to talk about this topic too) planning. Therefore, the basic concepts and parameters have to be conformed to a standard dictionary reached by consensus. These are the ones which have to “be pushed upwards” to the superior levels. This way, obtaining reliable and standardized indicators may no longer be a dream.

Eventually, the national and regional levels are not happy with obtaining data about the spatial planning, because they pretend to know also the success or failure of that spatial planning. This presupposes accessing to the urban planning management and execution local data. Whether accessing to the planning data without local and functional recordings is an impossible task, accessing to the urban planning management procedures and to the urbanization and building procedures so to be aware of the soil consumption and therefore the undeveloped land is science fiction.

However, this current impossibility must not stop us from thinking that this may be possible in the future.  The digital recordings of planning can extend their range in order to comprise also the management and execution instruments. When this happens, it will be possible to know exactly the range of the urban planning process and to adopt real policies regarding needs or real problems.

This possibility justifies any effort made in order to provide the three levels with the necessary tools to keep recordings of urban planning and to turn the territorial instruments into digital transactions. This effort should help the municipalities to implant new management systems instead of just requesting them data, because data will arrive with these systems.