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Modos de Colaboración: Transaccional vs No Transaccional

En el post anterior he hablado de los tipos de Colaboración atendiendo a criterios relativamente inteligibles, aunque no siempre lo consigo, pero en este voy a abordarla desde el punto de vista de los modos, y probablemente seré aún más confuso. Hay dos modos básicos de colaborar para mantener datos, tanto da que sean espaciales o no: el modo de transmisión de ficheros (no transaccional) y el modo de transmisión de operaciones (transaccional).

MODO NO TRANSACCIONAL: TRANSMISIÓN DE FICHEROS

En un escenario donde varios usuarios quieren colaborar para crear y actualizar información, el modo de transmisión de ficheros es el más sencillo. Todos lo hemos utilizado en nuestras redes locales y ahora también con nuestras carpetas compartidas en Internet. 

Para colaborar es preciso abrir el fichero o descargarlo desde una carpeta compartida, efectuar los cambios que se precisen y después guardarlo o volverlo a subir, sustituyendo el fichero anterior o creando una nueva versión.

Para hacer eficiente este modo, los creadores de software han trabajo mucho montando diversas estrategias como el control de cambios y versionado interno del fichero (Word utiliza esta estrategia), utilizando un sistema de versionado como los de Google Drive o Dropbox, bloqueando los ficheros mientras los esté utilizando un usuario en modo de escritura. También en grupos de trabajo de desarrollo de software se suelen utilizar programas específicos como Tortoise, que permiten mantener una base de datos documental con todos los cambios que ha sufrido cada fichero y establecer ramas o branches para el control de su evolución.

Todo ello con el objetivo de que los colaboradores no se pisen mutuamente sus cambios y de que cuando alguien borra lo que no debe, se pueda recuperar sin problemas. Aunque, sin una metodología estricta de trabajo, esto no siempre se consigue.

La colaboración abierta de la que hablaba en el post anterior funciona bajo este esquema de ficheros, donde muchos usuarios actúan contra un fichero y el sistema, con mejor o peor fortuna, les ayuda para que todo funcione razonablemente bien.

En el mundo de la información espacial este sistema se emplea habitualmente, incluso en ámbitos de información tan sensible como la de planificación urbana. Por ejemplo en Extremadura o en Castilla y León, para incluir una modificación puntual o un plan de desarrollo dentro de la ordenación vigente, el equipo redactor recibe el plan vigente completo del gestor territorial, incorpora sus cambios y lo devuelve completo y modificado. El gestor territorial verifica la calidad de los cambios y sustituye la ordenación vigente por la modificada. Es un mecanismo sencillo y eficiente, pero tiene inconvenientes:

a) Cuando hay varios equipos que están trabajando simultáneamente en el mismo fichero. En estos casos el gestor territorial debe «refrescar» el fichero de trabajo de los equipos más retrasados en el tiempo para que vayan asumiendo los cambios que han realizado los equipos más adelantados. Dependiendo de la tecnología del fichero esto puede resultar extremadamente fastidioso. Si no se controla bien, el trabajo de los primeros puede verse afectado por el trabajo de los últimos.

b) Cuando los ficheros son muy grandes. Todos los sistemas trabajan muy bien con ficheros pequeños, pero a medida que crecen también crecen los problemas de manejo, no siempre las aplicaciones están preparadas para realizar cambios en ficheros que pueden ocupar centenares de megas. Para estos casos funciona bien la descarga mediante un servicio WFS, ya que el sistema opera, en principio, solo con las entidades que encajan en la ventana de zoom, pero si el usuario se aleja o se mueve mucho, al final termina casi con tantas entidades como en el dibujo completo.

c) El control sobre lo que hace cada usuario es complicado, puede tocar aspectos o espacios del fichero que no le corresponden. Vale que normalmente alguien se ocupa de comprobar y validar todos los cambios realizados, pero hay muchas cosas que pueden salir mal. Sobre todo cuando el fichero contiene información urbanística vinculante, información protegida o sensible.

En urbiThings este modo se utiliza para la edición de conjuntos de datos.

MODO TRANSACCIONAL: TRANSMISIÓN DE OPERACIONES

Este es el modo como funciona siempre el mantenimiento de una base de datos. Toda la información contenida en la base y sus procesos de actualización está controlada por un gestor. Los usuarios, para alterar su contenido, proponen al gestor de la base una operación, expresada en un lenguaje (normalmente SQL) con sintaxis estricta. El gestor recibe la operación, verifica su calidad sintáctica y efectúa los cambios ordenados en la base de datos. También se ocupa de mantener una cola de peticiones que ejecuta de forma ordenada, de impedir que otras transacciones afecten a los elementos sobre los que actúa y de controlar que las operaciones solicitadas son congruentes con el modelo de datos, evitando que se produzcan incoherencias o se altere la integridad de la base de datos.

Como en toda transacción si se produce una incidencia que afecte al resultado final, la transacción se paraliza y se devuelve el sistema a su estado inicial.

Todas las operaciones que se efectúan habitualmente por Internet se hacen de este modo, pero cuando se trata de manejar información espacial, aunque sea contra una base de datos espacial, es un modo menos habitual. Yo solo conozco algunos, seguro que hay muchos más:

a) Catastro de España: mantiene su base de datos mediante operaciones contenidas en los denominados «formatos de intercambio» para «sistemas interconectados». Son pequeños ficheros XML, sujetos a una hoja de estilo XLS, que definen alteraciones ordenadas e identificadas por un número de expediente. El sistema de Catastro permite procesar estos ficheros y validar sus posibles errores. El resultado se verifica de forma inmediata con los servicios de mapas de Catastro.

b) Urbanismo en Red: propone, de la misma forma que el Catastro, un formato XML de operación, el denominado FIP. Tras una solicitud al Registro de Planeamiento, los usuarios reciben del Registro un enlace para la descarga de la ordenación vigente en un fichero FIP de tipo 1. Mediante una aplicación desktop (editorFIP) proponen las operaciones que necesitan y devuelven a la administración urbanística otro fichero FIP de tipo 2 que contiene esas operaciones sobre la ordenación vigente. El sistema del Registro se ocupa de validar y ejecutar el FIP2 para actualizar la ordenación refundida vigente. El resultado se verifica de forma inmediata en el visor de Planeamiento.

c) Open Street Map: el usuario dispone de una aplicación desktop, descargada desde  OSM, con la que obtiene una porción del callejero con un tamaño controlado desde los servidores de OSM,,en formato vectorial, para trabajar con ella (sería como un FIP1 parcial). Con la aplicación OSM local el usuario propone las operaciones que estime conveniente y al finalizar la propia aplicación las remite a OSM (sería como el FIP2). Una vez recibido, OSM ejecuta sus procesos internos de actualización de la base de datos o de rechazo de las operaciones propuestas. El resultado se verifica de forma inmediata en el visor de OSM.

d) urbiThings: en este caso el usuario, sin salir del entorno de urbiThings en el navegador y sin descargar otras aplicaciones adicionales, puede crear lo que urbiThings denomina un «instrumento de operación», en el que anotará las operaciones que necesite realizar contra uno o varios inventarios de urbiThings (conjuntos de datos estructurados), una vez finalizados los cambios anotará un cambio de estado que lanzará un proceso interno de validación y ejecución de las operaciones en los Inventarios afectados. El resultado se verá de forma inmediata en las capas públicas de urbiThings.

En todos estos casos la información se actualiza tras una transacción, más o menos larga y más o menos compleja, pero que tiene buenas propiedades:

a) Siempre deja rastro, el control de la transacción permite conocer en todo momento cuando, quien y qué datos se han modificado.

b) Solo se transmite la cantidad de información mínima para realizar los cambios, optimizando los tiempos y costes de tráfico de datos.

c) La base de datos garantiza la calidad de la información y del resultado final, la probabilidad de errores se reduce sustancialmente.

d) En el caso de urbiThings el usuario puede llegar a utilizar cualquier dispositivo conectado a la red sin tener que descargar o utilizar distintas aplicaciones.

e) Aunque sobre un Inventario actúen muchos colaboradores de forma simultánea, el propietario de los datos mantiene un control completo de las operaciones.

En urbiThings estamos apostando por la colaboración abierta no transaccional como fuente de datos espaciales diversos y abundantes: prima la cantidad antes que la calidad. Y también apostamos por la colaboración reglada y transaccional como fuente de «Inventarios», datos empresariales e institucionales, sólidos, fiables, estables, donde prima más la calidad que la cantidad. Ambas fuentes de datos son necesarias y complementarias.

Ignacio Arnaiz Eguren (Director Arnaiz Urbimática SL)

Colaboración Abierta, Reglada y M2M

Conocemos la ciudad gracias a procedimientos basados en la observación, con topógrafos o por fotointerpretación, mediante grandes y caros recursos con los que solo conseguimos obtener una imagen estática de un sistema que está en constante transformación. También la conocemos, la vivimos, mediante la experiencia personal. Nuestros sentidos y memoria nos proporcionan un sistema potente y sutil de conocimiento y análisis del medio, pero la información resultante está sujeta a limitaciones de tiempo, alcance y transmisividad. Ninguno de los dos procedimientos sirven para planificar, administrar, utilizar o aplicar tecnología urbana con eficiencia. Por eso hay que construir nuevos procedimientos basados en las TIC y la Colaboración. Procedimientos capaces de seguir su ritmo de cambio, que aporten la capacidad de interpretación humana del medio, y que abarquen desde la planificación urbana, hasta la descripción física y funcional del último elemento material o inmaterial y de sus interrelaciones. La Colaboración será abierta cuando ayuda a las instituciones, empresas, asociaciones o ciudadanos a compartir su información espacial sobre cualquier aspecto territorial. Y será Colaboración reglada cuando el propietario de la información exija a quienes efectúan transformaciones territoriales, que sus proyectos y operaciones de cambio incluyan una porción digital, normalizada y transaccional, apta para para mantener una imagen virtual del territorio construida sistemáticamente.

Comprendemos, planificamos, navegamos o analizamos nuestro mundo y nuestras ciudades, con mapas construidos mediante técnicas de observación. Se mide, se dibuja y se representa lo que vemos, en directo o por telemetría. Construimos una imagen de un mundo que tiene muchos aspectos, cada uno con distintas velocidades de cambio, desde aspectos tan estáticos como los geomorfológicos, algo más dinámicos como la estructura de los ecosistemas, hasta los muy dinámicos como el clima, la estructura urbana o el tráfico de nuestros territorios.

La estructura de nuestras ciudades es el resultado de las actividades humanas de análisis y planificación, de construcción y de uso. Trabajando de forma incansable, bien dentro de la legalidad o por procedimientos informales. Actividades que llevan a cabo los promotores y agentes inmobiliarios, los urbanistas, los arquitectos, los ingenieros, los propios ciudadanos, las instituciones públicas o las privadas. Remodelando el territorio para responder a la demanda urbana y formando un mercado que representa un porcentaje muy significativo del PIB nacional.

Por otro lado, esos mismos actores, junto con las organizaciones gestoras de las ciudades y sus departamentos técnicos dedicados al urbanismo, el catastro, la seguridad, la protección civil, las infraestructuras, la movilidad o el medio ambiente entre otros, deben adoptar constantemente decisiones territoriales. Siempre es conveniente que lo hagan con información geográfica cierta y actualizada de la conformación del territorio, aunque no sea imprescindible, pero sin ella se incrementa el riesgo de tomar decisiones inadecuadas.

Actualmente, para conseguir información territorial, los gestores territoriales y las empresas consumen enormes recursos en departamentos cartográficos que intentan proporcionarles datos geográficos observados, siempre en constante actualización, pero siempre un paso por detrás de la realidad, un paso tanto más largo, cuantos menores sean los recursos técnicos y económicos de que disponga el gestor. A veces ese paso es tan largo que la información disponible deja de ser útil, los procesos de cambio la han mutado en obsoleta y fiar decisiones en ella será incluso peligroso.La transición desde los sistemas de papel a los digitales ha facilitado mucho el trabajo, incrementando la usabilidad, la precisión y la calidad final del resultado, pero no ha alterado de forma sustancial la metodología de trabajo ni ha aportado productos nuevos.

Hasta ahora estos sistemas cartográficos han servido para diseñar la ciudad y controlar sus aspectos básicos, porque no había otra solución. Pero la situación ha mejorado con la aparición de nuevos sistemas de información geográfica baratos y eficientes, de nuevos estándares GIS abiertos, de la universalización del uso de los sistemas GPS y con la demostración de las enormes posibilidades de difusión de información geográfica por Internet. Los nuevos sistemas de información territorial han salido del entorno de las oficinas técnicas, y de su alcance limitado a la producción de proyectos, para convertirse en una herramienta de uso generalizado, a la que se demandan prestaciones y contenidos cada día más sofisticados, tanto desde las instituciones, como desde el mundo empresarial o los ciudadanos.

Esta presión está provocando una crisis sobre los modos de adquisición de la información territorial, sobre los sistemas de tratamiento y verificación de los datos, sobre los sistemas de almacenamiento y, muy especialmente, sobre los sistemas de publicación y acceso a la información. Una crisis que se enfoca a nivel institucional mediante el desarrollo de Infraestructuras de Datos Espaciales; un gran paso adelante para compartir información geográfica, pero que debe aún evolucionar hacia un sistema de sistemas que garantice el adecuado nivel de integración y actualización y que asegure su utilidad pública y empresarial en competencia con las plataformas comerciales de mapas tales como Google Maps o Bing Maps, plataformas que están consiguiendo su objetivo de producir una versión virtual del mundo real accesible desde internet, extraordinariamente útil como soporte para decisiones de negocio.

A este escenario de adquisición de datos basado en la observación, vamos a llamarle “tradicional”, se ha incorporado un nuevo elemento de importancia vital y que es producto exclusivo de las TIC: la** COLABORACIÓN**. Sin la universalización del acceso a Internet la Colaboración nunca se podría haber planteado ni mucho menos extendido. Es notable destacar que toda la información sobre la estructura territorial existente en sistemas globales como Open Street Map, o gran parte de la que proporciona Google Maps, ya no proviene de empresas cartográficas, sino de la aportación desinteresada y voluntaria (o a veces involuntaria) de cientos de miles de personas e instituciones que observan el territorio y aportan datos. Cada vehículo que transita por el mundo con una aplicación de navegación abierta con acceso a Internet en su interior, está contribuyendo a crear y mantener la red viaria mundial y, además, está proporcionando la información suficiente para que los sistemas globales de navegación conozcan la situación del tráfico, aconsejen rutas óptimas e informen de los tiempos estimados de tránsito hasta el destino, haciendo casi inútiles las enormes inversiones municipales realizadas para el control del tráfico.

Este éxito se ha logrado multiplicando exponencialmente el número de sensores, porque cada colaborador pasa a ser un sensor inteligente, produciendo un efecto multiplicativo sobre la información disponible que hace rápidamente obsoleta cualquier otra técnica de recopilar y distribuir información masiva. En Internet se ha pasado en muy poco tiempo, de compartir únicamente páginas de información textual o infográfica a compartir también información geográfica, con un valor económico y funcional añadido de enorme importancia.

La Colaboración no solo incrementa el número de sensores de observación, también es capaz de crear nueva información que va más allá de la obtenida por la mera observación. La “cartografía de lo visible” pasa a ser la “cartografía de lo que existe”, donde cabe de todo: la cartografía de lo imaginado, de lo planificado, de los derechos y los deberes, de lo funcional, de lo subterráneo y aéreo, de lo cultural, de las ideas y de los movimientos sociales.

La potencia de la Colaboración está revolucionando la información geográfica disponible, pero su efectividad solo se incrementará si se establecen algunas condiciones:

a) Aportar información espacial debe ser sencillo y gratuito. No siempre ha sido fácil crear información espacial. La topografía y la cartografía han sido nichos de especialistas que utilizan maquinaria y técnicas caras y sofisticadas. Pero el GPS (y dentro de poco el proyecto Galileo) montado en dispositivos de uso común, nos permite geoposicionar datos con precisiones que en poco tiempo serán centimétricas. Dibujar sobre un mapa geometrías sencillas ya es posible y práctico, lo están demostrando plataformas como Carto, Mapbox, MangoMap o urbiThings que ayudan a usuarios, sin conocimientos de topografía o de GIS, a crear sofisticados mapas.

b) Obtener información espacial también debe ser sencillo y gratuito. Internet ha demostrado que el acceso a la información gratuita es un paso que no tiene vuelta atrás, por tanto, la información espacial también debe ser gratuita. Ya se ha pasado aquel momento en el que los organismos cartográficos públicos intentaban poner tarifas de venta de sus datos como forma de financiación de los elevados costes de creación de mapas. (aunque aún existen instituciones irreductibles que no han salido de su obcecación)

c) Los modelos de datos deben ser abiertos. Open Street Map o Google, en su parte colaborativa, han tenido un enorme éxito, pero tienen modelos de datos cerrados, no es posible aportar información que no encaje en su estructura. Pero cada ciudadano, empresa o institución dispuestos a aportar información puede tener una forma de expresión, un idioma o un interés distinto que necesitan un cauce propio de expresión. Tienen que tener la facultad de crear sus propios modelos de datos. Esta falta de estructura genera dispersión y puede dificultar la agregación o el análisis masivo, pero enriquece el contenido. Dejemos a los sistemas de localización inteligente que se ocupen de normalizar y extraer la información agregada.

d) La información aportada debe estar disponible como servicios WEB abiertos. El Open Geospatial Consortium (OGC) fue creado en 1994 y agrupa (en febrero de 2009) a 372 organizaciones públicas y privadas que han creado los estándares internacionales para distribuir información espacial (Web Map Services y Web Feature Services, entre otros). Con estos estándares es posible compartir datos espaciales abiertos en Internet con pocos recursos y mediante sistemas gratuitos. También ha quedado atrás el momento en que para crear y publicar información espacial era preciso pagar enormes cantidades de dinero en licencias y royalties por software propietario.

e) Los aportantes de datos espaciales deben disponer de plataformas gratuitas para crear y publicar sus datos. Las redes sociales como YouTube, Instagram o Facebook nos han demostrado la potencia que proporciona Internet para distribuir en pocos instantes información fotográfica o de vídeo de forma global. Sin duda tienen peligros, pero nadie discute su enorme utilidad. Producir vídeos no era una tarea sencilla hasta que los smartphones y los programas gratuitos de edición la han simplificado, hasta el punto de que, con un mínimo entrenamiento, cualquier persona es capaz de producirlos y distribuirlos. Las plataformas de mapas deben seguir esa misma senda, poniendo a disposición de todos herramientas sencillas de producción y publicación de mapas y datos espaciales. Por ejemplo en eso está trabajando la plataforma de urbiThings, dando a sus usuarios la posibilidad de crear servicios de datos y mapas OGC de forma gratuita y de acceso universal.

Estos nuevos sistemas colaborativos serán de extrema utilidad en muy diversos ámbitos: para los municipios y regiones que no disponen de los medios para publicar sus mapas de utilidad pública, para las organizaciones sin ánimo de lucro que publican el alcance de su actividad, para las instituciones de investigación y docencia que podrán publicar los mapas de sus resultados, para las empresas y organizaciones privadas que publican su estructura comercial y su oferta, para las asociaciones ciudadanas y los propios ciudadanos que podrán expresar sus inquietudes, demandas, denuncias o actividades en forma de mapa.

En el caso concreto de los municipios y demás entes administrativos territoriales, la Colaboración abierta será vital para aunar el máximo de información disponible sobre su ámbito de actuación, de forma que incremente su visibilidad en Internet, como vía para atraer visitantes o inversiones y para facilitar a sus ciudadanos el conocimiento y uso de su ciudad y de su oferta. Aportando datos en campos tan diversos como el callejero, la situación del tráfico, los aparcamientos, los transportes públicos, los recursos turísticos, culturales, de ocio o de deporte, la actividad cívica, la oferta comercial y hotelera, la oferta de suelo industrial, residencial o terciario, los equipamientos, la oferta educativa, los servicios de seguridad, la actividad municipal, el programa político, los resultados electorales, la demografía, la ecología urbana o la agenda pública, por citar solamente algunos.

La Colaboración abierta no está sujeta a supervisión, más allá de las verificaciones que puedan realizar las plataformas de publicación para evitar información inadecuada, algo que en el mundo de los mapas es más complicado que en el mundo de los vídeos, pero no es imposible, porque puede producirse la publicación de lugares protegidos o de seguridad nacional, de datos con fines terroristas, de datos inconvenientes para menores de edad o de datos simplemente erróneos con buena o con mala fe. Esta falta de supervisión puede afectar a la fiabilidad de los datos y por eso los usuarios deberán asumir que la fiabilidad del dato estará derivada de la fiabilidad de la fuente. La Wikipedia nos ha demostrado que los procesos colaborativos de depuración funcionan, pues vamos a usarlos también para los datos espaciales. Serán los propios usuarios quienes valoren la calidad y utilidad de cada mapa y de cada dato mediante sus comentarios, votaciones o incluso enmiendas. Al final la Colaboración abierta producirá un universo de datos autorregulado, aunque siempre será más fiable la información proporcionada por un organismo público o una organización sin ánimo de lucro, que la proporcionada por una empresa o un ciudadano particular.

En este momento ya existen cientos de miles de mapas, producto de centenares de organizaciones, disponibles en Internet mediante servicios OGC. Muchos de ellos ya pueden ser consultados mediante los visualizadores de mapas propios de cada organización o mediante catálogos globales de mapas como urbiThings.

En este escenario que proporciona la Colaboración abierta, de abundante información, aunque dispersa y no estructurada, el gestor territorial o una organización privada pueden tener dificultades para obtener exactamente el dato que necesitan para tomar decisiones, por eso es preciso habilitar otras formas de Colaboración, que aprovechen su potencia para construir información estructurada, nuevas formas que pasan por cumplir las siguientes condiciones:

a) La Colaboración reglada será el producto de un Acuerdo, público-privado, público-público o privado-privado, entre los actores y agentes que transforman los datos espaciales y las instituciones o empresas competentes para su gestión o propietarias de los datos finales.

b) El Acuerdo se adopta de forma explícita y obliga a ambas partes a contribuir en el sistema y ajustarse a sus reglas de funcionamiento.

c) En virtud del Acuerdo todo proyecto o intención de transformación de los datos espaciales tiene la obligación de realizar una descripción digital normalizada de los elementos que aporta o modifica.

d) Asimismo todo proyecto debe establecer, de forma estricta, las operaciones que efectúa o pretende efectuar sobre los elementos del sistema, de forma que un proceso automático pueda ejecutarlas, en el momento en que se autoricen, sobre la versión virtual del territorio.

e) Los proyectos de cambio pueden afectar a elementos de todo tipo: ámbitos de planificación, derechos sobre el suelo o las construcciones, edificios y construcciones de todo tipo, elementos de urbanización, infraestructura y redes de transporte, elementos de mobiliario urbano, obligaciones de conservación o mantenimiento, activos inmobiliarios, etc… Incluidas las relaciones de todo tipo existentes entre ellos.

Sobre estas bases, el territorio se representa mediante un correlato virtual, un Inventario o un conjunto de Inventarios asociados a territorios, que son propiedad de una institución, una empresa, una asociación o un ciudadano, donde las operaciones de entrada y salida de elementos se efectúan mediante geotransacciones contenidas en proyectos y operaciones de cambio, y que pueden ser comandadas desde los procedimientos administrativos ya existentes de autorización y control, cuando el propietario es una institución pública.

En definitiva, no es más que aplicar al Inventario territorial las mismas técnicas y procedimientos que las empresas vienen aplicando, desde hace muchos años, para mantener sus Inventarios de materias primas o de productos terminados, aunque, en este caso, las empresas son los organismos gestores de un territorio, los proveedores son los agentes transformadores del territorio y los clientes podemos ser todos.

El Inventario territorial, con ello, adquiere un protagonismo central como fuente de datos para quienes actúan sobre el territorio y como pasarela o enlace entre los objetos que forman el territorio y los usuarios del sistema de información:

a) Todo elemento del Inventario dispone de un Identificador propio y único que lo individualiza de forma universal.

b) Mediante su Identificador es posible acceder de forma unívoca a cada elemento desde Internet, de forma que sea posible obtener su información inventariada o enlazar con sistemas de todo tipo internos o propios del elemento como: información producida mediante colaboración abierta, hiperenlaces a sitios web relacionados con el elemento, datos de realidad aumentada que permiten la navegación real o ficticia por su interior, datos de aspecto exterior o volumetría actualizados o datos definidos adhoc y para cada momento por su propietario, en base a su interés comercial, turístico, cultural, social, de seguridad o de cualquier otro tipo.

c) El acceso a la información espacial habrá cambiado sustancialmente, porque el mapa pasará de ser una representación bidimensional de elementos estáticos con simbología temática, a ser una consulta proporcionada por servicios WEB de ubicación, una tecnología emergente que cambiará profundamente la forma de acceder a la información espacial y que nos permitirá obtener representaciones dinámicas de objetos para formar escenarios virtuales dinámicos. Escenarios que se reconstruyen en cada instante en función de las instrucciones emanadas de cada objeto contenido en ellos, objetos a los que se llega gracias al Inventario y a los servicios de ubicación.

d) Esta tecnología supone que la forma y representación de cada objeto del territorio en el escenario virtual no se obtiene de un servidor de mapas centralizado sino que se compone directamente por consulta a la carta de los objetos que forman la escena, que pueden estar cambiando dinámicamente su posición, su aspecto o su contenido, y adaptarse a los requisitos, dispositivos y necesidades de quien los solicita.

La Colaboración reglada formará el sustrato básico para el despliegue de la ciudad inteligente, porque proporcionará a todos los sistemas urbanos implicados un Inventario completo y seguro de los elementos que la componen y un medio de conexión con ellos, independiente de cada sistema y ligado a los procesos legales de planificación, transformación y gestión urbana. Esta conexión entre los procesos administrativos territoriales y los objetos implicados en ellos es la que asegura su calidad y grado de actualización.

Por ahora, salvo lo planteado por plataformas como urbiThings, no existen muchos ejemplos de Colaboración reglada por diversas razones:

a) Porque la información es poder y en muchas ocasiones no conviene compartir información que facilite una oportunidad política o comercial a la competencia.

b) Porque no es sencillo modificar el comportamiento del conjunto de profesionales y actores que participan en la transformación territorial, para que colaboren desinteresadamente en aportar información, y las estrategias de obligación, emanadas desde los entes administrativos, no son políticamente rentables. En el mundo empresarial la implantación de los ERP, ha sido posible gracias a que el ejercicio de la autoridad es más sencillo y a que el consejo de administración no cambia cada dos o cuatro años, con la pretensión de cambiar el modelo productivo de la empresa.

c) Porque las propias administraciones públicas no están preparadas para liderar la Colaboración público-privada y recoger eficazmente sus ventajas.

d) Porque no se han establecido los estándares industriales, terminológicos, de modelos de datos, de procedimientos y funciones que faciliten la integración y compartición de datos.

Estamos llegando a un escenario, donde las comunicaciones entre personas serán solo una parte minoritaria del tráfico de Internet, la mayor parte estará ocupada por tráfico de datos entre máquinas (M2M). Pero el término máquina parece que limita los interlocutores a ordenadores, aunque efectivamente al final será entre ellos, pero serán ordenadores que representan a personas y a objetos del mundo:

a) Nuestro smartphone o nuestros implantes nos proporcionarán una interfaz de conectividad M2M para el acceso a una realidad extendida, en la que nuestros interlocutores no solo serán personas, sino también agentes inteligentes asociados a objetos urbanos. Nos proponen escenarios donde los edificios, las aceras, los pasos de peatones, las señales o los vehículos pueden establecer una conversación con nosotros, por un medio adaptado a las condiciones sensoriales o mentales de cada persona.

b) Habrá un despliegue extenso de agentes inteligentes, proporcionando un ecosistema digital inmersivo, que nos ayudará incrementar la eficacia de nuestras ciudades, a reducir al máximo su huella ecológica y a proporcionarnos un nuevo nivel de comprensión y uso del entorno urbano:

b.1) Para controlar nuestras viviendas, oficinas o locales, las naves industriales y optimizar su uso y funcionalidad.

b.2) Para gestionar las infraestructuras de agua, saneamiento, electricidad o datos, los sistemas urbanos de mantenimiento, de control del tráfico o de limpieza, el mobiliario urbano.

b.3) Para ayudar a la conducción de los vehículos públicos o privados mediante autómatas

b.4) Para que los agentes de control de tráfico puedan adaptar constantemente la configuración de la infraestructura viaria a las necesidades de cada momento.

c) Se establecerá un dialogo entre elementos urbanos, que ayudará a resolver la gestión de la movilidad, la eficiencia energética, la seguridad de las propiedades y de las persona, etc. Aún no tenemos una idea real de hasta dónde puede llegar la intervención de la inteligencia distribuida en el funcionamiento urbano.

La Colaboración M2M cerrará un proceso, que se inició con la observación personal, siguió con la teledetección y se amplió con la Colaboración abierta y reglada. Una nueva forma de Colaboración donde las cosas que forman el mundo y las relacionas que las conectan, serán proporcionada por ellas mismas, porque tendrán la inteligencia suficiente para autodescribirse y para interactuar con las personas o con las demás cosas que las rodean.

En el mundo de los datos espaciales y los mapas, hay una revolución pendiente, los avances, que ya utilizamos cotidianamente, de navegación y mapas, apenas dejan entrever sus posibilidades, ventajas e implicaciones futuras. La realidad aumentada y la realidad virtual, en un mundo de comunicaciones ultrarrápidas y de conectividad entre personas y máquinas, empiezan a hacer posibles esos escenarios que solo vimos en la ciencia ficción.

Su consecución no solo necesita avances tecnológicos, necesita la Colaboración, porque al final son las personas quienes crean y consumen la información. La potencia de Internet está basada en la tecnología, pero son los millones de personas que crean información quienes la hacen realmente útil. La información espacial producto de la Colaboración será el resultado de esa revolución.

Ignacio Arnaiz Eguren, Director, Arnaiz Urbimática

Datos espaciales abiertos – nuevas funciones de urbiThings

En urbiThings estamos poniendo en marcha algunas nuevas funciones que mejoran sustancialmente sus capacidades para formar una plataforma de datos espaciales abierta a todos, de ámbito global y de utilización sencilla:

  • Reestructuración del sistema de búsqueda de servicios de mapas y datos (ya puedes consultar más de 130.000 mapas) que permite afinar con mucha más precisión lo que queremos encontrar. Son funciones abiertas accesibles sin necesidad de abrir una sesión de usuario en urbiThings.

  • Nuevas funciones de publicación, para que cualquier organización (aunque sea unipersonal) pueda subir a la plataforma de urbiThings sus conjuntos de datos espaciales y a partir de ellos publicar mapas. Son funciones accesibles con solo abrir una sesión de usuario en urbiThings, pero registrar una Organización en urbiThings (aunque sea unipersonal) es sencillo y gratuito, solo se precisa una cuenta de correo y además las Organizaciones no tienen límite en el número de usuarios internos.

  • Nuevo concepto de Territorios. La Unidad Administrativa definida en la versión anterior se amplía al concepto de Territorio, que no solo incluye esas unidades sino también territorios geográficos, áreas marinas, espacios protegidos, ámbitos económicos… En este momento la base de datos de territorios tiene más de 524.000 territorios tipificados y con su geometría. Esto permite referenciar los conjuntos de datos y los mapas con gran precisión contra ámbitos geográficos reales y por tanto facilitar su posterior localización.

Con estas nuevas funciones urbiThings aspira a convertirse en una plataforma pública de datos espaciales que permita al usuario no solo encontrar y visualizar el máximo posible de mapas y datos espaciales, gracias a su Catálogo global, sino también para que las instituciones, las empresas o las personas puedan acceder, sin coste inicial, a la posibilidad de compartir sus datos espaciales aunque no dispongan de una plataforma propia.

El nuevo sistema de búsqueda se organiza en tres entornos:

  • El entorno de Servicios de mapas y geoinformes, permite seleccionarlos mediante la combinación de cuatro criterios: por nombre del Servicio, por Territorio vinculado, por Organización publicadora y por Tema.

  • El entorno de Direcciones: permite utilizar servicios base de geoposicionamiento como Google, Bing y Open Street  Map, pero además mantendrá y pondrá en uso un Catálogo específico de servicios de geoposicionamiento aportados por cualquier otra Organización. Servicios que podrán apuntar a números de calle, de parcelario, de movilidad, etc. Tanto mediante acceso a servidores remotos estándar, como el Geocoding de ArcGis, a servidores remotos específicos como los del Catastro de España o como a los creados por las Organizaciones en los servidores de geoposicionamiento de urbiThings y montados sobre el Geocode de PostGis.

  • El entorno de Elementos: permite seleccionar conjuntos de datos, instrumentos de gestión de inventarios, entidades de inventarios y relaciones de inventario mediante la combinación de diversos criterios, según el tipo de elemento a buscar. En todos los casos es posible descargar los elementos seleccionados en formatos estándar. Os recuerdo que los inventarios y sus instrumentos son el procedimiento de urbiThings para resolver las necesidades de colaboración controlada, donde un ente territorial asume el control de un tipo determinado de objetos sobre su territorio y colabora con todos los demás agentes que actúan en su transformación para el mantenimiento del Inventario mediante Instrumentos (geotransacciones). Las funciones de geotransacción estarán disponibles en urbiThings en los próximos meses. Por ahora sólo podrán utilizarse los elementos de Conjuntos de Datos.

El nuevo sistema de publicación se basa en dos funciones:

  • Crear o importar conjuntos formados por entidades geométricas vinculadas a datos. urbiThings proporciona las herramientas de dibujo y edición precisas para crear conjuntos de datos sin necesidad de herramientas desktop y también las necesarias para importar esos conjuntos desde ficheros estándar creados mediante herramientas externas. Los conjuntos pueden ser tanto vectoriales como raster. Por ahora urbiThings no proporciona herramientas de georreferenciación por eso los conjuntos raster deben estar previamente georreferenciados, para ello se recomienda el uso de qGis, una herramienta abierta de excelentes prestaciones.

  • Crear servicios de mapas a partir de los conjuntos de datos. De un conjunto vector pueden crearse tantos mapas temáticos como desee el usuario. De un conjunto raster lo normal es crear un único mapa. En el caso de los conjuntos vector el usuario puede definir la simbología aplicable por dos métodos: como símbolo único y como símbolo categorizado. Próximamente estará disponible el uso de simbología por el método graduado. Los mapas creados en ambos casos se sirven como WMS y por tanto pueden ser utilizados desde cualquier otra plataforma que pueda consumirlos.

Además urbiThings proporcionará en pocos días en esta nueva versión tres funciones adicionales:

  • El acceso directo a los servicios de mapas de una Organización: permite que las Organizaciones publiquen una interfaz personalizada a sus usuarios con su Catálogo de servicios de mapas e informes precargado. Este Catálogo puede incluir servicios redirigidos desde otros servidores de datos abiertos. Sirvan como ejemplo http://urbithings.com/Melilla.maps o http://urbithings.com/Cuenca.maps.

  • El acceso directo a Selecciones de mapas: los usuarios pueden crear y guardar selecciones de mapas y transmitirlas a otros usuarios, bien como ficheros de texto o bien como accesos directos, de forma que la interfaz se adapta desde el primer momento al zoom, transparencias y orden de los mapas que componen la Selección.

  • El acceso directo a mapas: los usuarios pueden compartir un mapa concreto con otros usuarios de forma que la interfaz lo presente como mapa inicial.

Os invito a que exploréis en http://urbithings.com estas nuevas funciones, que abren interesantes vías para compartir, crear y publicar información geoespacial  Si necesitáis una ayuda inicial la podéis encontrar en http:help.urbithings.com. El acceso inicial es completamente gratuito, a partir de un cierto consumo de conjuntos de datos se establecen las tarifas mínimas que permitan la viabilidad económica de la plataforma y que oscilan entre 20 y 40 euros mensuales para organizaciones con necesidades pequeñas o medianas. Su alcance concreto se indica en https://info.urbigis.com

Servicios de Mapas, un filón de datos inexplorado

Se calcula que puede haber 1.500.000 mapas en formatos abiertos disponibles en todo el mundo. En urbiThings.com hemos alcanzado los 107.000 mapas disponibles. Poco a poco vamos incrementando el Catálogo, pero a la larga no puede ser una tarea exclusivamente nuestra, creemos que la colaboración será el método ideal para abarcar el máximo posible de mapas.

En el post anterior «Mapas abiertos por supuesto, pero también accesibles desde urbiThings.com»  indicaba los problemas que tienen actualmente los servicios de mapas y las soluciones que estamos aplicando desde urbiThings.com. En este post voy a hacer un pequeño análisis de situación, con casi 110.000 mapas, creo que ya es posible afinar bastante.

Si atendemos a la distribución espacial, aunque durante la exploración hemos dedicado mas esfuerzo a los países cercanos o a Sudamérica, se puede observar un mapa significativo: (está disponible en  urbiThings.com buscando en el contexto de Servicios de Mapa con el nombre de «Worlwide urbiThings Catalog Map Services»)

Aún faltan por explorar gran parte de Norteamérica, Alemania o los Países Bajos. Pero no esperamos mucho más de África, Medio Oriente o de Asia. Es notable la falta de servicios en Europa del Este y sobre todo en Rusia. Por otro lado hay países como Bolivia o Colombia que destacan por la riqueza de mapas que publican. 

También es notable destacar el número de mapas de alcance global, más de 12.000, en gran parte publicados por agencias de la ONU o de los Estados Unidos, sin embargo es uno de los ámbitos donde es más frecuente la publicación repetida de un mismo mapa por distintas organizaciones.

Para asegurar la ubicación correcta de cada mapa no se puede confiar en los datos de extensión publicados entre sus metadatos, por ello en urbiThings.com vinculamos de forma manual cada mapa con la Unidad o Unidades Administrativas que lo contienen. 

Los servicios de Mapa se publican (o se deben publicar) con keywords como metadatos para poder ordenarlos o localizarlos por temas y contenidos significativos. Pero no siempre es así y en muchas ocasiones los términos incluidos como keywords no resaltan precisamente por su utilidad. En algunos casos los diseñadores lo que hacen es incluir el máximo de información posible dentro del propio nombre del mapa. Un ejemplo español reciente es el geoportal del MAPAMA donde se presentan nombres como: «Biodiversidad – Ecosistemas – Habitats de Interés Comunitario – Hábitats rocosos y cuevas – Roquedos silíceos con vegetación pionera del Sedo-Scleranthion o del Sedo albi-Veronicion dillenii.» (190 caracteres). Claramente han optado por trasladar al nombre gran parte de los keywords. En otras ocasiones se incluyen keywords no significativos como «WMS» o se utiliza la costumbre de repetir el nombre de la capa. 

Antes este dislate en urbiThings.com hemos optado por asignar cada mapa a un único grupo o categoría, de forma que sea posible su localización y presentación de la forma mas racional posible. Esto tiene tres inconvenientes:

  • Que categorizar los temas de una forma universal es una tarea titánica. Nunca lo haremos a gusto del productor del mapa. Nos podríamos haber limitado a utilizar los temas INSPIRE, pero son demasiado escuetos. Al final de este post expongo las categorías que estamos utilizando, cualquier sugerencia para modificarlas o ampliarlas será bien recibida.

  • Que no siempre es fácil asignar un mapa a una categoría simple, sobre todo cuando son mapas de base donde se mezclan aspectos espaciales muy diversos. En estos casos hay que decidir: se crea una capa base asignada a la categoría genérica de «Cartografía base», o se despieza en capas sencillas cada una con una categoría diferente. Normalmente optamos por la primera, pero a veces es interesante poder utilizar aspectos simples de una cartografía compleja.

  • Que no es un proceso fácilmente automatizable, si el productor del mapa no ha incluido el keyword preciso que mejor lo caracteriza, tendrá que ser un operador humano quien observe el mapa y le asigne su categoría.

Lo hemos intentado hacer bien, pero habrá muchos mapas, en esos más de 100.000, que estén mal categorizados. En este aspecto invitamos a las organizaciones que los publican a colocarlos en su categoría correcta o a sugerirnos una nueva categoría.

En el siguiente cuadro se presenta el número actual de mapas del Catálogo agrupados por grandes familias:

 

Claramente el Medio Urbano o los aspectos sociales están en minoría. Me temo que para el despliegue de las Smart Cities será necesario un esfuerzo importante por conocer y controlar mejor nuestras ciudades. Destaca sin duda el apartado de Planificación, pero no nos llamemos a engaño, gran parte de los casos son imágenes georreferenciadas de baja calidad. En este aspecto me debo echar un cumplido a mí mismo, ya que desde Arnaiz Urbimática hemos hecho un gran esfuerzo por presentar mejores mapas de Planificación. Naturalmente la cartografía tradicional es la más abundante, ya que el esfuerzo de publicar información existente siempre es menor que el de crear o sistematizar información.

Los mapas por ahora son una «res publica», una «cosa» realizada y publicada por las Administraciones Públicas. En el Catálogo de urbiThings.com cada mapa se asigna a la Organización que lo produce (actualmente tenemos 573 dadas de alta) y éstas las tenemos divididas en cinco categorías: Administración Pública, Empresa Pública, Empresa Privada, Institución Privada y Comunidad de Usuarios (estos últimos son ciudadanos de a pié). El cuadro siguiente nos muestra como están distribuidos los mapas hasta ahora en el Catálogo:

Claramente el sector privado o los ciudadanos no están por producir mapas. Y no lo están por varias razones:

  • Porque no disponen de los medios técnicos ni de los conocimientos para dibujar y crear información espacial: urbiThings.com intenta poner al alcance de cualquiera esa posibilidad.

  • Porque no disponen de los recursos de hardware, software o comunicaciones precisos para publicar mapas,  y las plataformas que los proporcionan son caras. También urbiThings.com intenta resolver este problema. 

  • Porque todavía no hay una costumbre o tendencia social a que las cosas se pueden colocar en el espacio de una forma sencilla. Que las empresas puedan colocar sus productos, las instituciones sus datos de gestión, los institutos de investigación sus resultados, los medios de comunicación sus informaciones, los colegios el trabajo de sus alumnos o los ciudadanos sus preferencias, actividades o denuncias. Por eso urbiThings.com intenta que dibujar mapas sea tan sencillo como subir vídeos a una plataforma de Internet.

En urbiThings.com, una plataforma pensada en su origen para facilitar a los Ayuntamientos la creación y el mantenimiento de Inventarios urbanos, nos hemos sorprendido de la enorme cantidad, del filón existente de datos espaciales.  Y de las enormes posibilidades futuras que brinda la creación colaborativa de información espacial. Seguro que se creará mucha información inútil, pero no mucha más de la que ya existe en los demás ámbitos de Internet.

Con más de 100.000 mapas accesibles nuestras herramientas de búsqueda y visualización en urbiThings.com se han quedado obsoletas, por eso en los próximos días os comentaré los avances que estamos haciendo para facilitar su búsqueda y utilización.

ANEXO Cuadro de Categorías:

Mapas abiertos por supuesto, pero también accesibles desde urbiThings.com

La universalización de los servicios web de mapas, gracias a los estándares OGC, ha posibilitado una tendencia de crecimiento geométrico de los mapas y datos geográficos disponibles en muchas partes del mundo. En este momento hay miles de servidores de mapas y cientos de miles de mapas a nuestra disposición sobre multitud de aspectos.

Sin embargo estos servicios no siempre están disponibles:

  • La dirección de sus servidores suele estar enterrada en portales web no siempre de forma clara y accesible, incluso en muchos casos el servicio está disponible pero no publicado.

  • Los buscadores de servicios de las Infraestructuras de datos espaciales permiten localizar los recursos, pero sus bases de datos no suelen estar actualizadas y los criterios de indexación no están normalizados. Además en unos casos indexan al servidor en su conjunto, en otros a las capas individualizadas y en otros a grupos de capas.

  • Muchas organizaciones que publican mapas no los consideran «estratégicos», por lo que su nivel de servicio es muy bajo. No invierten en comunicaciones, en hardware ni en equipos humanos que aseguren su disponibilidad permanente.

En muchos casos los contenidos no se actualizan debidamente:

  • No se indican los metadatos mínimos para poder contrastar el grado de actualización y fiabilidad del dato, en realidad ni siquiera se indican los datos mínimos de la organización y la persona de contacto.

  • Las capas publicadas no se actualizan o se utilizan estrategias indebidas. Para mí, la estrategia más adecuada en la utilizada en el Plan Nacional de Ortotofotografia de España: la última actualización siempre se llama igual (en este caso OI.OrthoimageCoverage «máxima actualidad») las versiones históricas se agregan como capas separadas. Por el contrario, suele pasar, que las nuevas versiones se agreguen con nombre diferentes por lo que si no estás avisado nunca sabrás si estás viendo el mapa más reciente.

  • Como no hay una forma sencilla de avisar a los usuarios de las novedades, cuando se incorporan nuevos servicios deberán ser éstos quienes se ocupen de rastrear en los getcapabilities las diferencias o esperar que la organización responsable avise de alguna forma en sus portales web de esas novedades.

  • La construcción interna del servidor en muchas ocasiones no ayuda a utilizar eficientemente las capas, suele haber problemas de agrupamiento, de nomenclatura, de capas provisionales o de trabajo que nunca se eliminan…

Para el usuario estándar no es sencillo ver simultáneamente capas procedentes de fuentes diversas, porque para ver las capas de una organización publicadora de mapas tiene que acudir a su visualizador, en el mejor de los casos podrá usar alguno de esos visualizadores que permita incluir capas externas, pero siempre es una operación poco eficiente. De otro modo debe utilizar aplicaciones de escritorio como svGIS, qGIS o ArcGis, que están pensadas para especialistas y además alguna es de pago. En fin, un conjunto de inconvenientes, que hacen complicado que las empresas o los ciudadanos de a pié lleguen a ver y utilizar estos servicios.

Desde urbiThings.com estamos intentando aportar algunas soluciones a estos problemas:

  • Montamos un Catalogo global accesible sin restricciones, de forma que sea posible disponer de un punto único de búsqueda y visualización de servicios. De la misma forma que los inmensos contenidos disponibles en Internet no serían accesibles sin buscadores como Google, urbiThings pretende ser un medio global de acceso a los contenidos de mapas de Internet.

  • Para que ese Catálogo sea lo más amplio posible tenemos dos estrategias: 1) nos esforzamos por explorar la red constantemente para descubrir nuevos mapas y actualizar los existentes y 2) invitamos a todos lo que  dispongan de servicios de mapas públicos a que sean ellos mismos quienes los incorporen al Catálogo.

  • Para que una organización o una persona incorpore mapas al Catálogo no tiene más que solicitar el registro en urbiThings (es gratuito) y desde ese momento podrá añadir servicios de mapas al Catálogo (también es gratuito). Podrá establecer el alcance de la publicación: solo visible para el usuario, para los miembros de su organización, para las organizaciones con derechos de acceso a una unidad administrativa o para el público en general y los podrá vincular a temas estándar y a unidades administrativas de forma que luego sean fácilmente localizables.

  • Si la organización no tiene los medios necesarios para publicar un servicio de mapas, urbiThings pone a su disposición su plataforma de mapas. Solicite el registro en urbiThings y desde ese momento podrá subir a la plataforma sus datasets o conjuntos de datos geográficos en formatos diversos; shape, kml, gml, json, imagen georreferenciada…o crearlos directamente con las herramientas de creación de datasets de urbiThings. Mientras la organización no supere una capacidad de almacenamiento máxima y de número de servicios publicados, todo ello será gratuito. En el caso de que supere esos umbrales las tarifas aplicables estarán en el rango de las decenas de euros mensuales.

  • Las organizaciones a partir de esos datasets podrán crear servicios de mapas y publicarlos en el Catálogo, tanto para su acceso desde urbiThings como desde cualquier otro sistema capaz de consumir servicios OGC.

En este momento urbiThings está en fase de desarrollo, las funcionalidades expuestas está disponibles excepto la subida de datasets y la creación de servicios de mapas a partir de ellos. Esta funcionalidad estará disponible en las próximas semanas. En todo caso agradecemos la indicación de cualquier fallo de funcionamiento mediante un correo a [email protected]