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La tecnología urbana como arma contra el cambio climático

La ciudad es una especie de ecosistema

Un ecosistema natural forma un espacio donde el juego de la selección natural se desarrolla mediante las reglas de la competencia. Todos los organismos integrantes compiten constantemente por ampliar al máximo su población y su nicho espacial de ocupación. Ese juego resulta en una compleja red de relaciones e interacciones entre especies, de fronteras y de flujos de energía e información, de distribución de espacios y estratos, tanto mas complejo cuanto cuanta mayor sea la diversidad de especies.

El ecosistema urbano por contra responde a reglas de juego muy diferentes, ya que sobre la mera competencia por el espacio, se superponen variadas capas culturales, legales y técnicas que resultan en un conjunto de personas y los objetos urbanos, tanto materiales como inmateriales, unidas por un entramado complejo de relaciones físicas, topológicas, económicas, jurídicas, familiares, emocionales, culturales…

Además, como en todo ecosistema, está sujeto a reglas estrictas de comportamiento y sobrevive gracias a tres flujos: de materia, de energía, y sobre todo, de información. Un flujo de información que hasta hace muy poco solo ha podido usar a los propios ciudadanos como medio de transmisión. 

La ciudad es un ecosistema urbano en crecimiento y cambio constantes, en un ambiente donde la voluntad humana se sobrepone a la naturaleza y la doblega, creando un medio artificial que garantiza, o lo intenta, la calidad de vida de las personas.

Pero esa capacidad humana para remodelar su medio tiene un límite marcado por las enormes fuerzas activas de la tierra. Las fuerzas geológicas y climáticas no son controlables. El cambio climático será sin duda el mayor reto natural al que se enfrentarán nuestras ciudades en este siglo.

Frente a ese peligro la ciudad debe disponer sus líneas de defensa en múltiples ámbitos: en el diseño urbano y planificación, en la forma de construir, en aspectos funcionales, económicos, sociales y culturales… En esta exposición quiero profundizar en el ámbito tecnológico.

El medio actual de flujo de información: las personas

Antes decía que actualmente casi toda la información de la ciudad fluye usando a las personas como vectores:

Las personas observan (son el sensor urbano) se comunican (mediante lenguajes y simbología humanas) y actúan (mueven cosas, construyen cosas, abren o cierran canalizaciones). La tecnología ya les está ayudando a mejorar sus modos de observación mediante cámaras de vídeo, sus canales de comunicación mediante nuevos lenguajes digitales sobre sistemas telemáticos y también a actuar de forma remota mediante actuadores.

Pero todavía en este momento todas las decisiones están tomadas por personas. Y en todo caso si hay una acción remota responde a instrucciones que se transmiten person2 person  y que se interpretan y ejecutan por personas.

Pero todos sabemos, y lo experimentamos día a día, que, sin dejar de ser eficaz, el canal humano tiene muchos problemas:

Tiende a corromper el mensaje, el medio es imperfecto y genera imprecisión. No siempre el medio es capaz de modular un mensaje inteligible

No siempre las personas están dispuestas a transmitir o incluso tergiversan el mensaje de forma malintencionada.

La estructura competencial de las organizacióones suele formar compartimentos estancos.

La tecnología está ayudando a cambiar esa situación imitando las estrategias que la naturaleza lleva aplicando desde hace millones de años.

El ejemplo natural: los sistemas nerviosos

Durante la evolución natural, los organismos con mayor éxito, los más complejos y más eficientes, los más capaces de adaptarse a las condiciones del medio, han sido aquéllos que han desarrollado un sistema neuronal.

El sistema nervioso se configura como un sistema «circular cerrado» de sensación, decisión y reacción, compuesto por un conjunto de sensores (vista, oído, olfato, gusto, presión, temperatura, propioceptores…), conectados mediante un cableado inteligente (nervios aferentes) a centros de decisión especializados (médula espinal, ganglio espinal, cerebelo, bulbo raquídeo, cerebro…) que a su vez utilizan otro cableado (nervios eferentes) para dar instrucciones a órganos actuadores (músculos). Toda nuestra tecnología de control en cualquier ámbito, desde la industria a la vida doméstica son imitaciones de esta estrategia.

Esta capacidad del sistema nervioso para sentir, decidir y actuar supuso una mejora radical para asegurar su éxito competitivo y no ha dejado de mejorar y adaptarse a las necesidades de la lucha por la supervivencia.

El sistema nervioso urbano

Pues bien, las ciudades, las mayores máquinas construidas por el hombre,  están en una encrucijada donde deben luchar por su supervivencia y su arma definitiva, como lo ha sido para los seres vivos, será la tecnología porque proporcionará a la ciudad su propio Sistema Nervioso Urbano.

Un sistema urbano que se debe construir siguiendo la pauta de los modelos orgánicos pero con sus propias características: 

  • Tiene sensores: las ciudades están desplegando con un crecimiento exponencial toda clase de sensores, incluyendo a los propios ciudadanos (citizens as sensors). Si conservamos el símil orgánico la ciudad tendrá vista, oído, olfato, gusto, presión, temperatura, pero también muchos otros: humedad, precipitación, contaminación aérea, caudalímetros, manómetros, de viento, de insolación, de contenido de un frigorífico, de personas en un local, de peatones en un vado, de vehículos en una calle, de ratas en una galería de servicio, de consumos de energía, de agua, de emisión de residuos y aguas fecales….

Un creciente universo de sensores posicionados en los edificios, en las infraestructuras, en los espacios libres y las calles, en los electrodomésticos, en las viviendas, en las industrias, los comercios y las oficinas, en los vehículos, en los smartphones y dentro de nuestro cuerpo. Ubicuos, cada vez más pequeños, fijos o móviles, algunos seguramente indetectables. Colocados por los propietarios de los espacios urbanos, por sus administradores o por piratas urbanos. Cada día más automatizados, autoreparables, alimentados por energías fotovoltaicas, químicas o térmicas. Quizá algún día orgánicos y autorreproducibles.

  • Tiene un cableado digital: sobre cobre, sobre fibra o inalámbrico , que conectan a todos los elementos del sistema entre sí y con sus centros de control formando un universo de comunicación machine2machine que dejará a la comunicación humana obsoleta por lenta e ineficaz.

Tiene centros de decisión que leen la información de los sensores, disponen de reglas de comportamiento y toman decisiones. Centros distribuidos a todos los niveles de la ciudad, desde el frigorífico que hace los pedidos al supermercado, hasta el centro de gestión del tráfico que controla todas las intersecciones de la ciudad.

Y tiene actuadores, motores que abren y cierran puertas y válvulas, relés que accionan interruptores de energía,  encienden o apagan motores, abren o cierran semáforos. Actuadores que regulan os flujos de materia y energía y sustituyen eficientemente a las personas.

La ciudad irá delegando así el control sobre un sistema nervioso urbano cada vez más autónomo. Distribuyendo inteligencia entre los sistemas y objetos que forman la ciudad, creando una red neural capaz de reaccionar de forma automática.

Fuente: Diamante Digital http://www.findeter.gov.co/  Un sistema nervioso con varias caras:

Con aspectos muy positivos:

Permitirá que la ciudad sienta y reaccione siguiendo pautas de comportamiento establecidas por sus habitantes y eso le permitirá mitigar los efectos del cambio climático. Integrando todos los elementos de la ciudad en un diálogo entre las cosas y de las cosas con las personas.

Ayudará a los ciudadanos a comunicarse con la ciudad, ampliando de forma extraordinaria nuestra capacidad para percibirla e interactuar con ella.

Creará un medioambiente rico en información compartida, una esfera de comunicación que conecte a las instituciones, a las empresas, las asociaciones y las personas en todo momento y promueva la prevención, la protección y la reacción ante el riesgo.

Proporcionará información en tiempo real de toda clase de eventos urbanos mostrando un cuadro de mandos integral, vital para la gestión y la planificación urbanas.

  • Proporcionará  nuevos sistemas energéticos, de movilidad, de distribución de agua y de materiales esenciales, de saneamiento y limpieza… Nuevos sistemas que equilibren la eficiencia y sostenibilidad económica con la resistencia y capacidad de recuperación ante desastres.

Pero también:

  • Puede crear desigualdad por limitaciones diferenciales de acceso de las personas a la tecnología

  • Puede poner en peligro la privacidad de las personas y las instituciones.

La arquitectura del sistema nervioso urbano

El despliegue de este sistema por la ciudad se debe realizar cumpliendo algunas reglas que lo hagan posible:

Debe responder a una distribución de responsabilidades entre todos los agentes urbanos. No puede ser una acción pública porque no hay los recursos económicos precisos, ni puede ser una acción privada porque la administración de la ciudad como ente es una competencia pública. Será la colaboración público-privada el mecanismo principal.

Se debe ejecutar de forma simultánea  e integrada con los procesos existentes de transformación de la ciudad, colonizando el tejido urbano progresivamente, encajada dentro de los procesos habituales de urbanización, edificación y conservación de la ciudad.

El resultado debe ser una infraestructuras de comunicación, sensorización, actuación y decisión, segura y resistente, porque será la piedra de toque ante los riesgos naturales. La fiabilidad del sistema deberá garantizarse en todo momento y en cualquier situación y por eso será también preciso distribuir la responsabilidad de su mantenimiento y mejora constantes. 

Debe orientarse a estructurar los objetos urbanos como espacios tridimensionales, asignados a usos, derechos y obligaciones  íntimamente ligados a su estructura jurídica.

Se deben construir  los inventarios de la ciudad,  como repositorios de datos que describen y controlan los objetos y las relaciones que forman el ecosistema urbano. Una tarea titánica que sólo se puede llevar a cabo mediante la colaboración. Inventarios que forman el corazón del sistema y que se mantendrán actualizados porque todos los agentes que alteran la ciudad deben colaborar en describirlos.

Se deben sistematizar todos los procesos públicos de gestión urbana (autorización, inspección y ejecución) de forma que sean ellos quienes determinan la situación física, jurídica, administrativa y funcional de cada objeto de la ciudad. Un sistema transaccional que permita mantener los inventarios actualizados.

Se deben desplegar las plataformas de operación inteligente que reciben los eventos y aplican los procedimientos, asegurando la eficiencia global del sistema y poniendo al ciudadano como la pieza central del sistema, el cliente de una ciudad donde el municipio es en última instancia el proveedor.

Se deben establecer las reglas y procedimientos de comportamiento para resolver los eventos urbanos, desde los más cotidianos como limpiar las calles a los más raros como terremotos o inundaciones. Asignando el máximo de autonomía a subsistemas inteligentes sin perder la visión de conjunto y el control de la situación.

Se deben montar los mecanismos de comunicación entre los objetos y dispositivos de la ciudad con los procesos de gestión del Inventario formando el cableado del nuevo sistema nervioso.

Al final es preciso establecer los mecanismos de publicidad e interacción con el ciudadano y el administrador urbano mediante cuadros de mando, visores geográficos e informes en un ambiente interactivo que sirva para enriquecer el Inventario. Marcando los límites de la privacidad y sus mecanismos de defensa mediante nuevas legislaciones,  una nueva cultura, nuevos sistemas de inspección y control.

Estas acciones no son sencillas de realizar.

Siempre suponen una fuerte inversión económica inicial aunque se asegure un ROI que las amortice rápidamente

Deben funcionar en un ambiente colaborativo: la informalidad y la transgresión contaminan el sistema y pueden llegar a inutilizarlo

Exigen una fuerte voluntad política que trascienda a los períodos legislativos, porque tienen un momento de arranque, pero no tienen final, siempre estarán sujetos a mejora y cambio constantes.

Suponen un cambio organizativo de las administraciones públicas, eliminando la patrimonialización de los datos, generando sistemas que trascienden a sus creadores, simplificando y racionalizando la administración pública.

Generan fuertes resistencias al cambio ya que fomentan la transparencia de los asuntos públicos, favorecen la fiscalización de la acción pública por los ciudadanos y pueden afectar a la esfera privada de las personas. Por tanto deben establecerse límites y muros que aseguren la privacidad de las personas y las organizaciones y aseguren la limpieza y ética de las operaciones.

En resumen: la tecnología puede ser un arma fundamental en la lucha de las ciudades ante el cambio climático dotándolas de la capacidad de sentir, de tomar decisiones y de actuar. De crear una nueva dimensión de ciudad: la ciudad consciente.

Fuente: http://www.contrainfo.com/1967/el-cerebro-y-la-cultura/ Ignacio Arnaiz Eguren

Director de Innovación

Arnaiz & Partners SL

El proyecto de edificación: ¿Un Autómata urbano virtual en el Internet de las Cosas?

Este artículo propone una nueva forma de proyectar, controlar, edificar, vender y usar edificios que permita integrarlos como elementos fundamentales para el desarrollo del Internet de las Cosas en el medio urbano. Una forma de proyectar que utilice nuevas técnicas de diseño funcional para construir autómatas urbanos, concebidos como maquetas virtuales funcionales provistas de sensores, actuadores, personas que los usan y comportamientos, todos ellos simulados. Yendo más allá de las funcionalidades que aportan las actuales técnicas CAD/BIM y conjugándolas con los modernos motores gráficos utilizados en el desarrollo de videojuegos. Siguiendo la estela de las actuales técnicas de diseño industrial, en un mundo donde el edificio será cada vez más otro producto industrial.

Proyectos concebidos como autómatas virtuales que sean útiles en toda la cadena del suministro del edificio: como herramienta de mejora del diseño, como elemento encastrable en la simulación de ciudad para comprobar su impacto durante los procesos de autorización, como aportación al proceso constructivo para asegurar su calidad, como herramienta de comercialización y como medio de contraste  para que el propietario final o el gestor comparen su eficacia real con la proyectada. Un salto en la forma de concebir y manejar edificios y un reto para todos los que intervienen: fabricantes de componentes, diseñadores, administradores urbanos, agentes inmobiliarios y usuarios finales.

INTRODUCCIÓN: EL DISEÑO INDUSTRIAL, UN EJEMPLO A SEGUIR

Sección titulada «INTRODUCCIÓN: EL DISEÑO INDUSTRIAL, UN EJEMPLO A SEGUIR»

Desde hace bastantes años el diseño industrial ha avanzado significativamente, primero incorporando el diseño CAD/CAM y luego mediante la simulación realística de máquinas complejas.

Los sistemas de ingeniería asistida por ordenador (CAE – siglas inglesas de “Computer Aided Engineering”) permiten formular modelos simbólicos en las primeras fases de diseño de productos o sistemas industriales, capaces de predecir su comportamiento y su concordancia con los requerimientos funcionales ante determinadas condiciones de uso mediante simulación numérico-gráfica, y obtener realimentación informacional para modificar el diseño original.

La simulación reproduce el comportamiento real de un componente en escenarios de uso bajo restricciones temporales. El método de los elementos finitos obtiene resultados lo más próximos posible a la realidad sin tener que materializar un modelo y someterlo físicamente a las condiciones reales de trabajo. Para realizar esta tarea, impensable de forma manual en el sentido productivo, se ha desarrollado software específico donde, tras introducir todas las variables y parámetros de contorno e inherentes al material de la pieza y/o componentes de ensamblaje, es posible realizar todos los cálculos en un mínimo periodo de tiempo con gran fiabilidad.

Algunas de las herramientas CAE más utilizadas son ANSYS, Abacus, Patran, SolidWorks, NX, Catia y Nastran.

A ello se suman los proyectos de simulación para el manejo de maquinaria y vehículos terrestres o aéreos que incluyen la simulación del comportamiento sobre entornos fotorealísticos y la adaptación de la tecnología y entornos de realidad virtual que actualmente se aplican en el campo de los videojuegos para digitalizar los procesos de conocimiento y gestión en las plantas de fabricación.

Para Pedro de Melo, director de la filial británica de AERTEC Solutions,* “La tecnología que se utiliza hoy día en el mundo de los videojuegos, con entornos de realidad virtual, permite conocer en todo momento el estado y situación de los objetos y personas, realizar un seguimiento concreto y detectar multitud de parámetros. El objetivo es aplicar este tipo de sistemas a un entorno industrial de manera que permitan conocer, por ejemplo, cómo se comportan las personas que trabajan en una planta de fabricación, obtener toda la información posible para optimizar el trabajo y que contribuya a la toma de decisiones para mejorar su gestión y funcionamiento”.*

El sector de los videojuegos es uno de los que mayor potencial tecnológico presenta para los próximos años en el mercado internacional, ya que sus aplicaciones de realidad virtual están siendo investigadas y desarrolladas para industrias de alta tecnología como la aeronáutica, automoción, ingeniería, etc., así como en aplicaciones para el desarrollo de habilidades profesionales, educativas o en sanidad.

LA SITUACIÓN ACTUAL EN LA OFICINA TÉCNICA DE ARQUITECTURA

Sección titulada «LA SITUACIÓN ACTUAL EN LA OFICINA TÉCNICA DE ARQUITECTURA»

El diseño arquitectónico por otra parte, sin que se hayan producido grandes modificaciones en su metodología básica, ha sufrido un completo proceso de digitalización mediante tres tecnologías:

1) Tecnología CAD: que desde los años 80 del siglo pasado eliminó el dibujo manual mediante muy diversas herramientas. Actualmente el sistema preponderante es AutoCad. Esta tecnología ha trasladado la técnica de delineación tradicional al mundo de CAD prácticamente sin alteración.

Imagen extraída de https://grabcad.com/library/4-bed-room-house-design 2) Tecnología 3D: para la realización de simulación fotorealística de los proyectos realizados en CAD, permiten construir escenarios virtuales con recorridos. La herramienta más representativa es Autodesk 3Ds Max.

Imagen extraída de http://www.deskeng.com/virtual_desktop 3) Tecnología BIM: aporta al mundo del diseño arquitectónico la orientación a objetos, facilitando el diseño, mejorando el control de componentes e integrando el mundo 2D-3D de forma eficiente. También existen herramientas BIM desde los años 80, pero sus dificultades de uso y su diseño conceptual, tan alejado del mundo de la delineación tradicional, dificultó su despliegue. Sin embargo  ahora ya están sustituyendo al mundo CAD, porque se han abaratado, los ordenadores tienen mucha más capacidad para manejar proyectos complejos y porque nuevas generaciones de delineantes están adquiriendo nuevas destrezas o están siendo sustituidos por los arquitectos que entienden mejor el edificio como un conjunto de objetos.

Imagen extraída de Ryder Arquitectura En este momento la herramienta BIM más representativa es Revit. Constituye un avance significativo para el diseño cuando se utilizan elementos constructivos estandarizados, aunque puede suponer un lastre importante cuando es preciso diseñar objetos ad hoc en edificios singulares.

Las tres tecnologías conviven ahora dentro de la oficina técnica, aunque la tendencia general es a sustituir las herramientas puramente CAD por herramientas BIM.

En todo caso los entornos de trabajo de arquitectura siguen teniendo los mismos dos objetivos:

Producir anteproyectos rápidos, fotorealísticos que permitan al cliente hacerse una idea lo más completa posible del futuro edificio y al mismo tiempo permitan una rápida tramitación de las licencias porque demuestran su idoneidad legal.

Producir proyectos de ejecución limpios, completos, inteligibles en obra y técnicamente correctos, con mediciones y presupuestos automatizados.

En resumen su propósito es reducir al mínimo los costes de producción de los proyectos, exprimiendo al máximo las posibilidades que ofrece la tecnología para aumentar su atractivo. Es un ambiente poco propenso a incorporar novedades tecnológicas de alto coste, por tanto su implantación está condicionada por la posibilidad de que tengan un retorno económico, retorno que se puede producir por dos posibles vías:

Por la vía de reducir los costes de producción: las herramientas de CAD/BIM han modificado los costes de producción por la eliminación progresiva de la figura del delineante, sustituida por el arquitecto que directamente formula sus proyectos ejecutivos mediante el uso directo de las herramientas de diseño, aunque ello suponga que el arquitecto tenga que dedicar más horas al diseño. El balance final es diverso, probablemente en los pequeños edificios estandarizados se abarate el coste pero se encarezca en los grandes edificios singulares.

O por la vía de incrementar de forma justificada los honorarios de redacción si se consigue ampliar la utilidad del proyecto: es decir que además de servir para obtener la licencia y ejecutar la obra, sirva por ejemplo como herramienta de comercialización o de base para el mantenimiento futuro del edificio.

Parece claro que el diseño arquitectónico deberá tender hacia las herramientas BIM y hacia una normalización de los elementos estructurales. Salvo en los edificios singulares, que siempre tendrán soluciones propias.

Con BIM el diseñador define los elementos estructurales, los objetos y sus propiedades, le sirve para crear los planos de obra y para presupuestar. A partir de esos datos suele utilizar herramientas 3D para construir escenarios fotorealísticos y generar recorridos, bien con sistemas como 3D Studio Max o bien usando  los motores gráficos usados tradicionalmente para crear juegos y escenarios en 3D. En los últimos años se han desarrollado una gran variedad de motores, son muy populares Source, Unity, Unreal o CryEngine. Incluso hay aplicaciones que actúan de puente como Unity@Revit que permite exportar directamente proyectos Revit a Unity.

Sin embargo toda esta tecnología e integración no alcanza más objetivos que facilitar el diseño, mejorar la calidad y construir un entorno virtual que se pueda recorrer. Pero no considera al edificio como una máquina que debe cumplir una función que se desarrolla en el tiempo, no genera un edificio dinámico.

El desarrollo de un proyecto arquitectónico se basa en que el arquitecto formula un concepto, una idea, que se concreta en una distribución espacial de actividades. Distribuye el costoso espacio para utilizarlo de forma eficiente, asignando a cada parte sus dimensiones, posición y jerarquía en el edificio, sus condiciones ambientales, las instalaciones necesarias y la conectividad espacial que precise, en definitiva todo lo necesario para cumplir el programa de necesidades.

También define ese conjunto de actividades y las condiciones precisas en las que deben ejercitarse, asignándolas a sus espacios correspondientes, determina las condiciones tecnológicas que mejoren la funcionalidad, aprovecha al máximo las técnicas bioclimáticas, formula un edificio de mantenimiento eficiente e intenta apoyarse en las propiedades plásticas y formales para expresar su sentido artístico, para producir una obra personal, cumpliendo una normativa técnica y legal estricta. No es una tarea sencilla.

La compartimentación física del espacio se consigue mediante el uso de una enorme variedad de materiales y técnicas constructivas, puede utilizar desde materiales tan livianos como tejidos hasta materiales tan pesados como losas complejas de hormigón o de sofisticados materiales. Desde sencillas cabañas de una sola pieza, hasta rascacielos sostenidos por inmensas estructuras portantes.

Cualquier sistema de diseño arquitectónico, desde los sistemas CAD hasta Revit u otros sistemas de diseño orientado a objetos están pensados como ayuda para describir y presupuestar los elementos constructivos: el continente. Y el proyecto se formula en términos de planos de plantas, alzados, estructuras, instalaciones y presupuestos, y desde hace pocos años también como una imagen final transitable en una maqueta digital.

Pero los espacios obtenidos, el contenido, sólo se identifican con un simple texto: cocina, dormitorio, salón… Porque el proyecto como tal no es consciente de la función del espacio, esa inferencia se deja al lector del plano o al navegante por el escenario. Y por supuesto no dispone de ninguna información sobre su intensidad o frecuencia de uso, eso está definido en documentos aparte, en la memoria del proyecto.

Pero, si lo fundamental del proyecto es construir un contenedor de espacios diseñados para soportar unas funciones, ¿no será lógico que podamos ampliar nuestro modo de proyectar creando espacios virtuales capaces de simular el edificio final? Si fuese así, el proyecto, además de los objetos constructivos precisos para delimitar los espacios, debe definir un catálogo de esos espacios funcionales, cada uno asociado a un determinado comportamiento en relación con el modo en que será usado por las personas y conectado con su contenedor,

El objetivo de esta presentación por tanto es tantear la posibilidad de que el proyecto arquitectónico no solo sirva para simular la forma y el aspecto finales sino también para simular su comportamiento, creando un proyecto dinámico, mediante nuevas técnicas de diseño, a las que denominamos «diseño funcional».

Como decíamos antes, el proyecto arquitectónico actual es un conjunto de instrucciones constructivas contenido en una colección de planos en dos dimensiones con el contenido mínimo imprescindible para que el constructor pueda ejecutar la obra y se obtenga la licencia de construcción, un proyecto redactado en términos de máxima información al mínimo costo posible y donde la tecnología sólo se usa para optimizar ese proceso, si no lo consigue la tecnología se desecha. Además la vida útil del proyecto finaliza una vez certificada la finalización de la obra.

Sin embargo el diseño funcional propuesto intenta crear un proyecto ampliado que contenga además una simulación del edificio y con ello sirva para alargar su vida útil, por eso decimos que será un proyecto que afecta a toda la cadena de suministro del edificio:

Sirva al diseñador para mejorar su concepto arquitectónico, asegurando que cumple el programa de necesidades

Sirva a la administración para evaluar el impacto paisajístico y funcional sobre su entorno inmediato y el conjunto de la ciudad

Sirva al constructor para mejorar su comprensión de la obra a realizar

Sirva al comercializador para demostrar la idoneidad del resultado al cliente

Y finalmente sirva al propietario y al gestor del edificio para verificar las desviaciones de comportamiento del edificio real respecto al proyectado, tanto en funcionalidad como en costes.

Esta expansión de la utilidad debe justificar el incremento de complejidad en la redacción del proyecto y por ende de su coste.

La metodología del diseño funcional se fundamenta en que los edificios y sus espacios interiores deben formar una parte esencial del “Internet de las cosas” porque tienen o tendrán las siguientes características:

En el mundo de Internet de las Cosas se suele hablar de productos o dispositivos electrónicos como vehículos, electrodomésticos, maquinaria productiva o instalaciones urbanas. Pero no suele tenerse en cuenta el edificio y sus espacios contenidos como un objeto o componente, como una “cosa” conectable. Si entendemos a los espacios edificados como “cosas conectables”, deben cumplir las cuatro características de toda cosa conectable (véase Componentes Urbanos en este mismo blog):

Disponer de control de su espacio mediante sensores

Disponer de una capacidad propia proceso, porque es capaz de tomar decisiones en función de las lecturas que le proporcionan sus sensores

Disponer de actuadores propios, porque es capaz de adoptar acciones concretas que garanticen o mejoren la funcionalidad de su espacio

Disponer de conectividad, porque es capaz de comunicarse con otros espacios y en definitiva con Internet

Imagen extraída de : http://hipertextual.com/archivo/2014/10/internet-cosas

El espacio edificado está jerarquizado. Como una enorme muñeca rusa, cada pieza edificada, tal como un dormitorio o un salón, forma parte de una vivienda que a su vez forma parte de una planta que su a vez forma parte de un edificio que forma parte de una parcela dentro de una  manzana, en un barrio, que forma parte de un distrito dentro de la ciudad o del área metropolitana. La jerarquización es esencial para distribuir la inteligencia y para la gestión del “big data” de forma eficiente.

Los espacios arquitectónicos son espacios complejos. En función de las actividades que se desarrollan en ellos disponen de muchos y diferentes dispositivos: puertas y ventanas de acceso, dispositivos electrodomésticos, sistemas de control ambiental, sistemas de seguridad de acceso, sistemas de iluminación, sistemas de comunicación por cable o inalámbrica, dispensadores de agua, energía eléctrica o gas, evacuadores de residuos sólidos o líquidos. Etc.

Debemos tener en cuenta que muchos de los dispositivos contenidos en un espacio arquitectónico, que no se consideran habitualmente como «arquitectura», como un frigorífico o un televisor, son también espacios controlados, que funcionan como “cosas de Internet” pero encapsulados dentro de una pieza de arquitectura. En este caso son producto de un proceso de diseño industrial, y precisamente lo que se pretende es que la propia pieza arquitectónica se diseñe y probablemente se fabrique dentro de poco tiempo como otro producto industrial más.

Así concebidos, los dispositivos y sistemas contenidos en una pieza de arquitectura son controlados por dicha pieza, que determina su funcionamiento y que la oculta ante el resto de las cosas. El frigorífico está controlado por la habitación destinada a cocina, las instrucciones que precisa para su funcionamiento las recibe de la cocina, que a su vez las recibe de la vivienda. De esta forma el usuario de la vivienda no tiene que  estar atento a la multitud de cosas o interlocutores contenidos en ella, sino que atiende a un único “mayordomo” que se encarga de los detalles de conversar con la cocina para que se ocupe de verificar que el frigorífico funciona correctamente y está bien surtido de alimentos. Esta posibilidad ya fue explorada por el programa ATRACO que fue financiado por el European Community’s Seventh Framework Programme (FP7/2007-2013).

Así definido cada dispositivo y cada espacio arquitectónico, cada pieza, disponen de un “agente inteligente” capaz de ejecutar un comportamiento establecido por su propietario y jugar un papel intermediario entre los dispositivos u otras piezas contenidas en su interior con la pieza que a su vez lo contiene, controlando el flujo de datos entre todas las “cosas” que contiene un edificio.

Esta estructura jerárquica está al final completamente condicionada por la estructura patrimonial del espacio que es quien determina los derechos asignados al propietario para su uso y control, tanto sea en las porciones privativas como en las comunitarias o en las propias de la administración pública competente.

Vistos de esta forma el proyecto reconoce en el espacio arquitectónico propiedades y funciones nuevas:

Todo espacio arquitectónico tiene una función, está al servicio de personas que lo utilizan: accionan los dispositivos y sistemas contenidos, que disipan calor o tienen necesidades específicas de temperatura, iluminación, ventilación, humedad o acceso a Internet. Personas que entran y salen, trabajan, duermen, cocinan o juegan, que transitan de pieza en pieza y que están constantemente realizando peticiones a la pieza arquitectónica, peticiones que ella debe resolver porque ha dejado de ser una cosa inerte, pasiva a ser un **sistema inteligente activo. **(Véase Activación de Componentes Urbanos en este mismo blog)

Como tal sistema todo espacio dispone de un “cuadro de mandos” accesible a sus propietarios o usuarios, que informa en todo momento de los parámetros de funcionamiento, de seguridad y de uso. En realidad forma un conjunto estructurado de cuadros de mando según la jerarquía de dispositivos y espacios existente, que intercambian datos de forma constante: el gestor del edificio sabe en todo momento que espacios están en uso, cuantas personas contienen, que fuegos de cocina están encendidos o cual es el consumo de todos los frigoríficos existentes en el edificio, todo ello gracias que el propietario de cada vivienda ha decidido compartir esos datos con el gestor comunitario.

Nuestra propuesta se basa en que el proyecto arquitectónico simule de forma completa este comportamiento. Para ello durante la fase de diseño se debe establecer la composición espacio-funcional del edificio. Con ello el proyecto adquiere una nueva dimensión: se compone de un conjunto de piezas o espacios jerarquizados que disponen de sensorización simulada, inteligencia simulada, mecanismos de actuación simulados y de escenarios o programas de uso con personas simuladas, que consumen recursos y generan residuos de forma simulada y disponen de protocolos de intercambio de datos que generan “cuadros de mando” simulados.

Con todo ello el proyectista dispone en cualquier momento de una simulación funcionalmente realística que se adapta a los cambios que realice en su configuración, en el modo o intensidad de uso y que es capaz de “lanzar” para su ejecución durante horas, días, meses o años, según la velocidad de reloj que le aplique y el grado de detalle que necesite.

Si en un sistema BIM el redactor puede manejar elementos constructivos y controlar en tiempo real el efecto que ello tiene sobre todo el edificio y sobre sus costes, en el sistema propuesto el redactor puede manejar espacios o piezas con comportamientos preconfigurados y enchufarlas al edificio, controlando en tiempo real el efecto que provocan en su funcionamiento y sobre su entorno urbano inmediato. Cada pieza o dispositivo es un autómata virtual que contribuye recursivamente a formar el edificio como una suma de todos ellos.

De igual forma la agrupación de edificios autómatas formará una parcela, una manzana, un barrio o una ciudad autómatas, cuyo tamaño y detalle solo está limitado por la capacidad de proceso del hardware que lo soporta.

El proyecto arquitectónico deja de ser sólo un conjunto de planos que describen el edificio, además está formado por una colección de autómatas que simulan dispositivos, espacios y personas que usan el edificio de forma simulada.

Esta colección de autómatas funcionan como un juego de ordenador en el que el jugador puede cambiar los escenarios, las normas de uso, el número de personas, las frecuencias y duración de las estancias, las actividades que se realicen y verificar en todo momento el impacto que todo ello provoca sobre el metabolismo del edificio, su estructura, su funcionalidad o cualquier otra característica que sea necesario verificar.

Es decir permite, como en el diseño industrial, asegurar que el edificio cumplirá con el programa de necesidades estipulado, antes de poner la primera piedra.

El autómata podrá ser entregado al cliente para que verifique si cumple sus expectativas, a la administración pública para su tramitación, al comercializador para demostración y venta, al constructor como contraste con lo construido o al propietario y gestor final del edificio para la verificación de desviaciones de comportamiento con la realidad.

Será un autómata que podrá suplir al edificio real en los sistemas de información urbana mientras el edificio real no esté construido y en uso, de forma que el ciudadano o el visitante pueda conocer, visitar o incluso comprar en un espacio urbano futuro.

Nuestro reto es diseñar y construir las herramientas necesarias para que esta funcionalidad esté al alcance de la oficina técnica, sea usable, disponga de un rendimiento adecuado y sea aceptado como un contenido adicional e imprescindible del proyecto y la base para la construcción y uso de edificios inteligentes en el nuevo mundo del Internet de las Cosas.

Ignacio Arnaiz Eguren

Director de Innovación en Arnaiz Urbimática SL

Reflexiones sobre el espacio público

La ciudad como conjunto de espacios (véase Componentes Urbanos en este mismo blog), funciona bien gracias a su compartimentación entre dos tipos de espacio: los espacios públicos y los privados. El espacio público es la trama intercelular, el tejido conectivo que une y da sentido a la ciudad (véase también Urbanismo Celular), un espacio de acceso abierto y de propiedad compartida. El espacio privado es donde se ejerce una actividad y su acceso está regulado por el propietario del espacio.

El carácter de acceso libre del espacio público de la ciudad le confiere una enorme complejidad estructural que presenta multitud de facetas o dimensiones, vamos a verlas poco a poco.

El símil computacional

Si intentamos una analogía entre la tecnología computacional y la ciudad podemos observar que la ciudad, en cierta forma, también podemos verla desde dos puntos de vista:

  • Como hardware urbano: formado por el conjunto de los elementos físicos que conforman la ciudad, un hardware donde el espacio público forma las pistas de cobre del circuito electrónico que conectan a todos los demás componentes privados del circuito integrado urbano.

  • Como software urbano: formado por el conjunto de instrucciones y rutinas que determinan cómo funciona la ciudad sobre ese soporte de hardware, instrucciones y rutinas que son resultado del despliegue jurídico, administrativo, cultural y de actividad urbana. Y al igual que en el mundo computacional resulta que sobre un mismo hardware de ciudad se pueden «correr» muy diversos programas. El ocasiones el software evoluciona por las conductas innovadoras de los propios ciudadanos que usan el espacio urbano con finalidades no previstas en su diseño, a veces entrando en conflicto con el hardware generando «fatal errors» complicados de resolver o bien generando «warning errors» que se resuelven reconfigurando el hardware.

Al igual que en el modelo computacional, el hardware urbano es pesado, bastante inerte, se modifica «enchufando» componentes, ocupando cada vez más espacio, consumiendo más energía. Es caro de construir y por tanto debe durar el máximo posible.

Es habitual que el hardware exija reparaciones y renovaciones complejas que paralizan partes más o menos amplias del circuito durante largos períodos. Tiene un coste de mantenimiento elevado y permanente, no se puede abandonar porque envejece rápidamente y luego cuesta más devolverlo a un estado funcional.

A veces sus componentes más viejos deben ser eliminados, aunque en ocasiones se salvan de la piqueta porque han adquirido un valor histórico. Cada vez que se cambia es preciso planificar cuidadosamente el crecimiento para equilibrar el coste con la necesidad y asegurar la sostenibilidad del sistema.

Por el contrario el software urbano es mucho más ligero, cambia casi sin esfuerzo, a veces es preciso reconfigurar ligeramente el hardware pero son mejoras superficiales, «obras menores». Pero aunque sea mas ligero al software urbano no hay que tomarlo a la ligera, un pequeño cambio de software puede lograr que la ciudad cambie sustancialmente de aspecto, de eficacia, de capacidad de atracción, de sostenibilidad, de color, de imagen exterior… Es sorprendente como un diseño de ciudad aparentemente pensado para funcionar con un solo propósito puede cambiar con éxito de función sin grandes cambios estructurales. Son paradigmáticos los barrios industriales recuperados para el uso residencial.

Esta capacidad del software urbano de cambiar la funcionalidad de un hardware urbano es en el espacio público donde adquiere una importancia fundamental, porque su naturaleza pública determina una alta visibilidad y una gran facilidad de adaptación al cambio.

La ciudad en su porción observable, la que forma la escena urbana, se compone de dos elementos:

  • Los Espacios Públicos: compuestos por los espacios de dominio y uso público y por los espacios de dominio privado pero uso público. A ellos tienen acceso todos los ciudadanos y visitantes de la ciudad y el responsable de su aspecto es la administración pública.

  • Las Vistas Públicas: formadas por la porción exterior plana visible desde los Espacios Públicos de los Espacios de dominio privado o de los espacios de dominio público pero de uso privado: las fachadas de los edificios, los cerramientos y el borde externo de sus ajardinamientos.

El resto son las Vistas Privadas: formadas por la porción interior no visible desde los Espacios Públicos de los espacios privados. A esta Vistas sólo acceden sus propietarios y las personas a las que éste autorice el acceso. Hay que destacar que estos espacios forman normalmente más del 60% de la ciudad. Realmente a pie de calle sólo podemos ver una parte minoritaria de la ciudad.

El diseño y conservación de las Vistas Públicas son responsabilidad de sus propietarios aunque la administración de la ciudad suele velar por su decoro mediante una normativa volumétrica (hardware), de uso y estética (software) que determinan como funciona ese componente en la ciudad. Si se descuidan lo normal es que se exija al propietario el restablecimiento del buen aspecto y si es necesario la Administración ejecute sustitutoriamente las mejoras precisas.

Los Espacios y Vistas Públicas sumados forman la escena urbana y son determinantes para formar la impresión que produce la ciudad sobre sus habitantes y visitantes. De ahí que esta visión dual o ampliada del espacio público se convierta en el elemento fundamental que caracteriza a la ciudad.

El Espacio Público, como espacio propiedad del «común», es decir de todos, es el resultado de los procesos de crecimiento y remodelación de la ciudad. En España, y tras muchos años de legislación sobre el suelo, es producto de los procesos reparcelatorios que tienen como resultado conjuntos de fincas o predios adjudicados a la administración pública como suelo demanial, no enajenable. Fincas finalistas que el Plan urbano suele asignar a usos viarios, de espacios verdes o de equipamientos:

  • Las fincas de viario se delimitan habitualmente cortando la trama viaria resultante en porciones rectas, unas veces definidas por las manzanas, otras según otros criterios. Habitualmente se busca que puedan ser descritas de forma sencilla y tengan proporciones regulares. Se suelen denominar mediante letras o números: calle A, calle B…

  • Las fincas de espacios verdes y equipamiento no suelen tener esos problemas y se describen e identifican sin necesidad de cortarlas en tramos.

Como resultado el espacio público desde un punto de vista jurídico, queda inscrito en el Registro de la Propiedad como fragmentos de suelo configurados según el criterio del responsable de su proceso reparcelatorio, criterio que no suele coincidir con su estructura funcional final, es decir del «software» que lo haga funcionar.

Las Vistas Públicas y Privadas se van conformando a lo largo del tiempo por los constructores y propietarios de los edificios. Las Vistas Públicas van construyendo un mosaico más o menos diverso cuyo atractivo visual depende mucho del gusto estético y del cuidado en su conservación que demuestren sus propietarios y los propios ciudadanos. Dado que es una responsabilidad compartida, proporciona al espectador una impresión certera del orgullo, interés e implicación de los habitantes por el aspecto y atractivo de su ciudad. Su aspecto está muy sujeto a modas y tendencias, pero la motivación, pautas de diseño y el apoyo económico que la administración proporcione a los ciudadanos es vital para asegurar su calidad final.

Independientemente de su proceso genético, los espacios públicos pasan a formar parte de la estructura funcional de la ciudad de dos formas:

  • Sumándose a espacios ya existentes. Un nuevo tramo viario alarga una calle, un espacio verde amplía un parque o un equipamiento que crece.

  • O creando nuevos espacios.

Cuando lo que se aportan son espacios verdes o equipamientos que crean nuevos espacios, es posible que se sigan distinguiendo nítidamente en la ciudad, que conserven su individualidad, pero cuando son espacios viarios o espacios verdes aledaños al viario la realidad es que se aportan al conjunto del espacio viario urbano, se funden en el espacio público indiferenciado, se pierde su individualidad.

Para el usuario de la ciudad será difícil mantener la separación entre el espacio verde y la red viaria que tan clara resultaba para el planificador. Esa distinción se dejará al arbitrio de como queden finalmente estructuradas esas zonas.

También le será difícil visualizar esa distinción que hacen los planificadores del espacio viario según su importancia relativa en la estructura y la movilidad:

  • Arterial o metropolitana: cuando sirve para conectar la ciudad con otras ciudades

  • Primaria o principal :  cuando sirve para resolver los tráficos entre los barrios y distritos urbanos

  • Secundaria o de reparto: cuando resuelve la conectividad interna de un barrio o distrito.

En esta clasificación viaria el planificador no atiende a cómo se ha producido el proceso genético, ni le interesa cada calle o tramo vial en sí mismo, ni las denominaciones provisionales que tuvieron, sino como esos espacios pasan a forman parte de un organismo y deben tener una función que determinará su diseño final: la proporción entre los modos de transporte, su permeabilidad transversal, su ajardinamiento…

Una vez establecido el hardware público, sobre todo en lo que respecta al espacio viario, es el momento de diseñar y correr su software. Los especialistas urbanos construyen sobre los suelos públicos las infraestructuras y los espacios finales: las calzadas, las aceras o banquetas, los pasos y vados peatonales, los circuitos de bicicletas, los jardines de acompañamiento viario, los arbolados urbanos… Todos ellos siempre sujetos a las necesidades de cada coyuntura y por tanto a mudanza constante, son software, el cambio es barato.

Pero aunque sean baratos, en realidad son los responsables de formar la escena urbana así que tienen una importancia vital para construir la «imagen externa» de la ciudad, su color, su limpieza, su funcionalidad. Multitud de aspectos que condicionan la habitabilidad y calidad final del espacio. Todos ellos independientes de la estructura jurídica subyacente y de su papel funcional en la movilidad urbana de conjunto.

Además, aunque en un momento inicial la estructura del espacio público fue el resultado de un proyecto unitario en el ámbito reparcelado, una vez «fundido» en la ciudad, la dimensión y delimitación de los ámbitos espaciales sujetos a modificación atenderán exclusivamente a criterios de oportunidad y de ajuste de la imagen urbana.

La estrategia de mantenimiento del espacio público denota claramente cómo, desde su génesis, el espacio se diversifica. Sobre él se despliegan multitud de servicios especializados públicos y privados que se ocupan de que conserve su funcionalidad en todo momento y que lo hacen siguiendo criterios muy diversos:

  • Por su funcionalidad: jardines, viarios, mobiliario, tráfico y movilidad, transporte público, redes de infraestructura…

  • Por su distribución competencial: municipales, distritales, barriales…

  • Por el reparto zonal en función de criterios funcionales o económicos

El enorme gasto que supone esta labor para la ciudad ha sido el motor que ha incidido en el éxito del concepto de smart city, que promete racionalizar y reducir el gasto de conservación, además de proporcionar otros modos de usar y compartir ese espacio.

Percepción

Al final, el Espacio Público y las Vistas Públicas forman el espacio perceptible y conductor de la ciudad, la escena urbana. Casi se puede decir que «es» la ciudad, la ciudad que se pasea, la ciudad que se ve, la ciudad que se transita, donde dormimos, trabajamos, aprendemos y nos divertimos.

Un Espacio del que cada uno se construye una imagen, un mapa mental lleno de referentes: fachadas, anuncios, perspectivas, cielos, arbolados y jardines, personas, comercios, sonidos y olores propios, monumentos, nombres y números de calle. Configurando espacios personales sin relación con su génesis, su función o su estructura urbanas. Espacios ligados a emociones, a momentos o a personas. Espacios que a veces nacen en la literatura o el mito y se materializan en la ciudad sin atender a otro criterio que su universalidad.

Espacios públicos que se convierten en ciudad porque adquieren nombre y cuerpo. Se les asigna nombre para poder ser identificados, georreferenciados en cada mapa mental personal. O se personalizan hasta el punto de que pasan a ser icónicos de la ciudad, atractores, centralidades o referentes, y en los que cualquier modificación en su aspecto, nombre o función deja de ser un problema técnico para ser un «problema personal». Porque los ciudadanos han asumido ese espacio como un espacio propio y no les gusta que nadie se dedique a trastear en su software.

El espacio público es complejo, se superponen los aspectos jurídicos, administrativos, funcionales, estructurales, geográficos, económicos, culturales y perceptivos. Cada uno con sus peculiaridades y sus dimensiones, reales o imaginarios, tangibles o intangibles pero todos importantes.

Ignacio Arnaiz Eguren

La estructura competencial del Cloud Público

1) Análisis y diagnóstico de la organización administrativa

La organización competencial de las administraciones públicas en casi todos los países está basada en la distribución del trabajo mediante dos estrategias tan viejas como el mismo ser humano, y que se utilizan en todos nuestros ámbitos de actividad, desde el hogar hasta el gobierno de la nación:

  • La especialización: la responsabilidad se distribuye por sectores: ministerios, concejalías, direcciones generales, secciones, negociados… Formando una estructura que encapsula progresivamente la responsabilidad.

  • El reparto espacial: el territorio se fragmenta en regiones, provincias, comarcas, municipios, distritos, barrios… También es una estrategia natural, que permite que cada nivel incremente su detalle y precisión de control a costa de reducir su ámbito de actuación.

Esta distribución funciona estupendamente mientras no se produzcan dos graves problemas:

  • La patrimonialización: la naturaleza humana tiene un sentido muy arraigado de la propiedad, distingue muy bien lo propio de lo ajeno, pero también tiende a considerar propio lo que debería ser ajeno o al menos común. Este problema lastra gravemente a las organizaciones: cierra los flujos de información, genera duplicidades de información descoordinada, desequilibra el reparto de responsabilidad…

  • La fragmentación de la autoridad: las organizaciones funcionan bien cuando una única autoridad difunde su poder por toda la estructura, de forma que todos sus miembros asumen que al final deben rendir cuentas a esa autoridad. En caso contrario toda las estructura se desequilibra, la mano izquierda no sabe lo que hace la mano derecha y la ineficacia se instala sin remedio.

Pues bien la administración pública en muchos países es el fruto de ambas enfermedades: la patrimonialización es la norma general de comportamiento y hay una administración pública multicéfala: una primera nacional o federal, una segunda regional, estatal o departamental y una tercera local. Cada una elegida democráticamente en momentos distintos, con períodos legislativos diferentes, con programas y objetivos distintos o incluso contrapuestos, todas ellas sujetas al fin a la lucha política.

No consigo imaginar una empresa que intente funcionar con esos principios, bueno si, ahí está: la administración pública. Es gracioso que por eso cuando una administración pública quiere ser eficiente lo que suele hacer es ¡crear una empresa privada!.

Es decir tenemos asumido, interiorizado como se dice ahora, que la administración pública, en su conjunto, sacrifica la eficiencia en pro de un reparto democrático del poder en cada nivel competencial, porque la concentración del poder sería probablemente una solución mucho mas peligrosa.

2) La tecnología como terapia paliativa

No hay ningún remedio, ni podemos cambiar a las personas, ni podemos volver a la administración centralista y napoleónica.

Tampoco me atrevo a discutir sobre otros muchos aspectos que pueden paliar esa situación como la profesionalización de los funcionarios en algunos países, la racionalización de los procedimientos, la mejora de los problemas derivados de las oposiciones y los cargos vitalicios, la mejora de la productividad y la dedicación… En fin de todos esos aspectos que son objeto permanente de chanza y crítica por todos los que no somos funcionarios o empleados públicos.

Únicamente tengo algunos comentarios que pueden ayudar sobre cómo la Tecnología puede suponer un cambio sustancial en la administración pública, cómo debería ser su implantación y qué efectos puede llegar a producir.

La modernización tecnológica de la administración pública, en el caso de España, ha tenido tres fases:

  • Años noventa: los programas de modernización, lanzados desde el ámbito regional o local, empiezan a «distribuir ordenadores personales e impresoras» entre los ayuntamientos. En algunos casos también distribuyen aplicaciones, aunque la mayoría de los ayuntamientos acuden al mercado libre de software. Como resultado se provoca una enorme dispersión de sistemas, soluciones y grados de implantación tecnológica.

  • Primera década del siglo: las administraciones regionales y diputaciones, emprenden campañas de racionalización del gasto y empiezan a «distribuir software» entre los ayuntamientos (contabilidad, catastro, expedientes…). Mientras en paralelo los ayuntamientos montan sus redes locales y contratan personal para administrar sus sistemas.

  • Segunda década: las diputaciones provinciales, como entidades de rango supramunicipal, empiezan a montar centros provinciales de datos, a ampliar los anchos de banda y a «distribuir aplicaciones ASP» por Internet. Se montan los primeros ejemplos de Cloud para administraciones públicas.

En este momento todas las administraciones públicas están en alguna de esas fases, normalmente los ayuntamientos muy pequeños o desconectados están en la primera fase, los medianos ya suelen tener un departamento de sistemas pero ven en el cloud una oportunidad para abaratar su factura, y los grandes, con casi tres décadas de informatización y con agencias o empresas públicas especializadas en informática han creado una gran infraestructura de servicios, con mucha inercia, complicadas de desmontar, atrapados en su gigantismo.

Las diputaciones provinciales en cambio han sido más ágiles, primero porque todas tienen una dimensión parecida y segundo porque nunca han creado grandes estructuras informáticas propias por lo que pueden reorientar sus políticas de apoyo a los municipios sin muchas inercias. Además están en un momento en el que deben justificar su existencia y su papel de apoyo a los ayuntamientos se convierte en una baza fundamental para lograrlo. Además intentan reducir al máximo el conflicto político, postulándose como neutrales aunque naturalmente siempre hay un color predominante.

En este papel las diputaciones suelen competir con las federaciones de municipios que se suelen postular también como suministradoras de apoyo institucional, político y técnico a los ayuntamientos.

Con carácter general, no exclusivamente español, las administraciones regionales están en competencia constante con los ayuntamientos, unas veces porque hay una lucha política y las más de las veces por problemas competenciales. Eso determina que la región, cuando se trata de competencias claramente locales, tienda a inhibirse por completo del problema dejando solo al ayuntamiento. En el mundo de la información esta situación supone que, aunque tuviesen un convenio con el municipio que les permitiría adquirir información de primera mano, eviten el trato local y la compren o busquen vías alternativas para adquirirla. Un despropósito completo.

La extraña relación Local-Regional se puede trasladar sin cambios a la relación Región-Estado, otro despropósito, y también a la relación Estado-Unión en el caso de la Unión europea o Nación-Estado en otros casos. Cuanto menos sepa la entidad de rango superior de lo que está pasando en la entidad de rango inferior, mejor, y lo que tenga que saber que pase bien filtrado no vaya a ser que se pierda autonomía o dinero.

Pero por otra parte la Tecnología ya está aquí, bien a la vista y perfectamente disponible, sin excusas para evitarla. Aunque seguro que al estamento político le gustaría mantener el control férreo sobre los datos, no pueden evitar vender a los ciudadanos un discurso de incremento de la eficacia basado en la modernización tecnológica, así que estamos en un momento de «nadar y guardar la ropa».

Sobre todo cuando ya se está pensando en el Cloud público europeo en el caso de Europa, porque si la centralización de los datos privados de las personas ya es un hecho en Google Drive o en Dropbox, la centralización de los datos y de los sistemas públicos también empieza a serlo. Los servicios Web funcionan, las aplicaciones empiezan a estar distribuidas y los repositorios públicos de software y el Open Source revolucionan la forma en que la administración pública aborda su modernización tecnológica.

Sirva como documento clave para comprender el alcance y el futuro de los servicios en Cloud el documento publicado en España por INTECO (2012): *Estudio sobre el cloud computing en el sector público en España. *Desde su publicación ya han pasado tres años en los que sin duda el cloud ha avanzado en su implantación.

Pero queda sin resolver un punto fundamental de cómo se coordina el ambiente cloud con la distribución competencial, y si podrá realmente ayudar a resolver la mala costumbre de patrimonialización de los datos y la distribución de la autoridad.

Es preciso aclarar que en este blog se entiende como Cloud Público (con mayúscula) a un «Cloud privado» pero de acceso exclusivo para las administraciones públicas, alojado, administrado y mantenido por las administraciones públicas sobre un soporte de comunicaciones similar a la Red SARA española.

3) Un ejemplo palpable: la información territorial

Sección titulada «3) Un ejemplo palpable: la información territorial»

Pongamos un ejemplo que conozco bien y que tiene una importancia enorme para el fomento de la actividad en un ambiente sostenible: la información territorial.

Supongamos que el Estado español, por no decir la Unión Europea, montan una plataforma SaaS, es decir de distribución de «Software como Servicio» para gestionar la información territorial. Eso supone que toda la información territorial del ámbito estatal y las aplicaciones que sirven para su creación y explotación están centralizados en un único Data Center.

Supongamos que ese sistema tuviese las siguientes características:

1) Distribución competencial por tipo de objeto

El sistema distribuye el control de cada objeto territorial reproduciendo la distribución competencial actual de los Entes públicos: ya sean distritos, municipios, mancomunidades, diputaciones, cabildos, consejerías, ministerios, organismos supramunicipales, etc. Por ejemplo el objeto «autopista nacional» (con sus correspondientes áreas de explanación, servidumbre, dominio o afección) es controlado por la DG de Carreteras del Ministerio de Fomento, el objeto «autopista regional» se controla por la DG de Carreteras de la Región correspondiente, el objeto «Carretera provincial» por su Diputación y el objeto «Carretera local» por su Municipio.

Es decir sobre un mismo espacio geográfico coexisten distintos tipos de objetos, cada uno asignado al ente que detenta su competencia y que por tanto es el único habilitado para su definición, modificación y publicación.

2) Distribución competencial por espacio geográfico

El sistema distribuye cada espacio geográfico reproduciendo el reparto actual de competencias. Por ejemplo un objeto como una «parcela» o una «calle», estará asignado a uno u otro municipio, por ser de competencia municipal, en función del ámbito administrativo donde se ubique.

3) Interoperabilidad: «Mensajería»

El sistema dispone de funciones de notificación de eventos (por ejemplo actos actos administrativos) entre todos los actuantes, de forma que las alteraciones, o propuestas de alteración de objetos que afecten a otros objetos que coexisten en su espacio, se notifiquen para el conocimiento de los demás actuantes sin más alcance, o para su aprobación correspondiente.

4) Flujos de información

El sistema está diseñado para soportar flujos de información en diversos sentidos:

Ascendentes: porque dispone de funciones de agregación que faciliten el que la información estadística o de seguimiento territorial, necesaria en los niveles competenciales regionales o nacionales, se actualice en todo momento a partir de las modificaciones de los objetos que se efectúen en los niveles locales o provinciales. Por ejemplo una modificación del planeamiento urbano efectuada por el Ayuntamiento, será de utilidad al Gobierno para proponer actuaciones que redunden en mejoras del desarrollo actual o futuro del municipio.

Descendentes: dispone de funciones de difusión que determinen los cambios necesarios de los objetos controlados en los niveles provinciales y locales por cambios emanados de los niveles regionales o nacionales. Por ejemplo la construcción de una nueva autopista por el Gobierno del Estado supondrá necesariamente la modificación del planeamiento local.

5) Funciones asignadas

Por último el sistema debe resolver un conjunto de funciones que permita actuar a todos los implicados:

Edición: creación y alteración de objetos territoriales (véase la entrada de Registro Urbano en este mismo blog)

Delegación: permite delegar permisos en otras entidades, empresas públicas o privadas encargadas de su construcción, uso o mantenimiento.

Explotación: permite extraer información en los formatos y estructuras precisos para que sirvan de entrada en sistemas desktop de análisis y tratamiento de datos.

Publicación: aporta servicios de mapas y datos que sirvan para que cualquier cliente adecuadamente habilitado pueda acceder a la información.

Para mí esta toda estrategia de información territorial es ventajosa por las siguientes razones:

  • Evita que la administración pública dilapide dinero y recursos humanos en montar sistemas de información geográfica redundantes, dispersos y normalmente mal gestionados.

Asegura una información territorial actualizada y de mantenimiento colaborativo.

Asegura un entorno de trabajo homogéneo en todas las entidades, de forma que la capacitación de los recursos humanos para trabajar en una entidad les permite trabajar en otra sin curva de aprendizaje. Imaginaos que en cada sucursal de un banco se usasen programas distintos para idénticas funciones. ¡Pues eso pasa en los ayuntamientos de España!

Permite que las mejoras tecnológicas y funcionales del software se distribuyan muy eficientemente entre todos los usuarios, si Google o Firefox mejoran su aplicación, todo el mundo percibe la mejora, ¡en pocas horas!

Actúa contra la tentación de patrimonializar los datos por los órganos competentes y facilita el **flujo de datos entre las entidades **porque todos participan de un entorno común de datos. (En el ejemplo bancario anterior, el Consejo de Administración del banco no tiene que rogar a las sucursales que le den datos para consolidar su balance, y eso suele pasar en España y otros países entre las distintas administraciones)

  • Determina una economía de escala brutal en el coste de adquisición, mejora y mantenimiento del sistema de información y  garantiza la seguridad de los datos ante desastres, intrusiones, sabotaje o cambio de responsables.

Evita que los cambios políticos en las entidades afecten a los datos El alcalde no puede apagar los servidores ni el tesorero borrar los datos: asegura la limpieza y transparencia y dificulta la corrupción.

Además de la información territorial hay otros ámbitos susceptibles de funcionar bajo el mismo paradigma:

  • Control de expedientes: ya está demostrado por diversas empresas privadas que la gestión pública de expedientes puede funcionar como SaaS.

  • Recaudación

  • Contabilidad y Tesorería

  • Recursos Humanos

  • Transparencia y Comunicación…

En realidad la pregunta es ¿qué ámbito de la acción pública no podría funcionar bajo este paradigma?. Pues… Ninguno.

5) Implantación de la Tecnología Realmente cuando te pones a pensarlo y ves la situación actual comprendes que todo lo dicho hasta ahora puede considerarse una utopía a la vista de forma actual de actuar de las administraciones públicas. Pero para eso están los blogs. Vale seamos positivos, ¿cómo se implanta?

  • Cambio procedimental: exige determinar claramente el alcance de la distribución competencial mediante los instrumentos jurídicos apropiados como estatutos, ordenanzas, decretos o leyes. Es decir ejercer la autoridad.

  • Reestructuración administrativa: imprescindible para determinar si los órganos existentes encargados de esas funciones se deben mantener e integrar en el nuevo sistema, se deben extinguir o se requiere su transformación.

  • Capacitación: se necesita formar a los cuadros de cada entidad en el buen uso de sus competencias, montando un Centro de Apoyo administrativo, jurídico y tecnológico que ayude al proceso de cambio.

  • Logística: definiendo una correcta hoja de ruta en el proceso de descentralización, marcando las fases, el despliegue geográfico, la carga inicial de datos, la migración desde sistemas heredados, la financiación necesaria y el reparto de responsabilidades.

  • Control: centralizar no supone abandonar, es preciso que siga existiendo un cuadro de mandos que informe de cualquier desviación en el comportamiento del sistema y que permita a cada entidad reaccionar con presteza cuando las cosas no van como debieran.

O lo hace la administración pública o lo venderá la empresa privada, pero no parece posible sustraerse al cambio y como siempre retrasarlo no resolverá el problema, solo lo hará más caro.

Registro Urbano: una propuesta de Sistema de Información Territorial

El territorio y la ciudad son el medio donde la actividad humana se materializa, formando una amalgama de objetos, sistemas y funciones, un ecosistema dinámico, que debe resolver las necesidades actuales y futuras de una sociedad caracterizada por su voluntad de crecimiento y mejora constante.

Las Administraciones públicas, responsables de regular y fomentar ese proceso de cambio y adaptación constantes, necesitan conocer y comprender el territorio objeto de su competencia, tanto para su regulación y control, como para prever las necesidades futuras, planificar sus transformaciones, evaluar su factibilidad y asegurar la sostenibilidad de la capacidad territorial. Todo ello en un marco de innovación tecnológica, de competitividad interurbana, de incremento de la participación social y de intenso control de la acción pública.

Desde mi punto de vista este proceso regulador debe estar basado en dos sistemas:

Un primer sistema que controla e inventaría los objetos urbanos formando el Registro Urbano y que es el objeto de esta entrada del Blog.

Un segundo sistema que controla y gestiona el uso y el mantenimiento de los objetos urbanos formando el **Administrador Urbano **y que será objeto de análisis en entradas posteriores.

Ambos son sistemas propuestos desde Arnaiz Urbimática como elementos fundamentales para la gestión pública del territorio.

Como se observa en el gráfico precedente el Registro Urbano proporciona a la Entidad Territorial Competente una herramienta para inventariar los Objetos Urbanos construidos por los Constructores de Objetos mediante los Planes y Proyectos. Mientras que el Administrador Urbano le proporciona una herramienta para gestionar el uso y las tareas de conservación y mantenimiento de esos mismos objetos por todos los agentes urbanos que intervienen mediante contratos, convenios o por colaboración desinteresada.

En este doble marco de actuación territorial, el Registro Urbano se postula como una herramienta que se intercala en el flujo de información que es el producto de los instrumentos y los procesos de transformación del territorio, de forma que esa información pueda ser plenamente reutilizada para construir un sistema territorial efectivo y ajustado al marco jurídico, a los procedimientos administrativos y a los procesos de planificación y transformación urbana existentes. Con varios objetivos:

  • Proveer a la Administración Pública de un Registro de Instrumentos, que sirva para el control de su tramitación, registre su contenido y garantice su vigencia. Los Registros forman un archivo necesario, seguro, sellado y diligenciado, que está evolucionando desde el papel a la información digital y que es vital para verificar la seguridad del tráfico jurídico.

  • Proporcionar un mecanismo moderno de Publicidad de los Instrumentos para su comprensión y aplicación. La Administración pública tiene el deber legal de publicar la ordenación vigente, en este aspecto la digitalización está aportando herramientas extraordinarias para acceder a la ordenación desde Internet, en un primer nivel como documentos y en un segundo nivel como ordenación refundida vigente.

El Registro debe proporcionar información vinculante sobre las condiciones de ordenación de parcelas o ámbitos concretos del territorio y mucho más allá, debe proporcionar información sobre la configuración jurídica y material del territorio.

En este momento no existe ningún sistema de publicidad urbanística que alcance el objetivo de ofrecer una cédula vinculante. Los pocos que existen siempre incluyen una coletilla sobre su carácter meramente informativo. Aún es preciso salvar el escollo de cómo garantizar la vinculación jurídica de los Instrumentos digitales, sobre todo cuando el refundido se genera por procesos automatizados o cuando es preciso digitalizar instrumentos que siempre se hacen en papel como las sentencias judiciales.

  • Proveer de un sistema de** Análisis de desarrollo sostenible**, en este aspecto la Administración tiene la obligación de vigilar el proceso de transformación territorial, y de diseñar y aplicar las medidas correctoras que estime oportunas mediante nuevos Instrumentos. En consecuencia el análisis territorial es una necesidad estratégica que debe basarse en datos reales y actuales. Será el Registro quien puede proporcionar Indicadores territoriales dinámicos que alimenten un “cuadro de mandos” territorial, tanto a nivel local como regional. En este aspecto es interesante consultar el Libro Blanco del Planeamiento Sostenible y  la Estrategia española de sostenibilidad urbana y local (EESUL).

  • Proporcionar el sustrato básico de información urbana que sirva de soporte para el Plan de Fomento de alquiler de viviendas, la rehabilitación edificatoria, y la regeneración y renovación urbanas 2013-2016, que surge a partir de la ley 8/2013. El Registro contiene información esencial para seguir y apoyar los Programas de Fomento del parque público de vivienda en alquiler, Fomento de rehabilitación edificatoria, Fomento de la regeneración y renovación urbana y Fomento de las ciudades sostenibles y competitivas.

  • Proporcionar el sustrato básico territorial para el despliegue efectivo y controlado de las estrategias de Smart Cities, en las que es preciso disponer del control actualizado de los objetos que forman la ciudad, de sus propiedades y métodos de actuación, así como de la información que generan.

Para todo ello El Registro Urbano propone un mecanismo cooperativo de integración que actualiza la cartografía territorial a partir de las entidades u objetos y operaciones contenidos en los planes y proyectos, siguiendo las pautas que determinan los procesos administrativos de autorización y control.

El Registro Urbano proporciona por tanto una nueva función a los instrumentos que ya no solo sirven para describir planificación y la acción territorial e instruir sobre su ejecución, sino que también sirven para actualizar el sistema de información territorial.

Esta estrategia se puede incardinar plenamente con las acciones europeas de Future Internet PPP (Future Internet Public-Private Partnership http://www.fi-ppp.eu), integrando los procesos de negocio que transforman el territorio, procesos que ya están cimentados en la colaboración público-privada.

También se incardina en la estrategia española para la reforma de las Administraciones Públicas en el marco de la administración electrónica y en concreto en los Objetivos 2 y 3 de la Agenda Digital para España:

Objetivo 2

Desarrollar la economía digital para el crecimiento, la competitividad y la internacionalización de la empresa española”.

Incluye el epígrafe “2.7 Fortalecer la industria TIC mediante el desarrollo de proyectos tecnológicos en servicios públicos”, el cual establece que la Agenda Digital para España continuará impulsando proyectos tecnológicos, en el ámbito de los servicios públicos, con capacidad tractora para fortalecer la industria TIC y la economía digital en su conjunto. La Agenda afirma, al mismo tiempo, que “el uso de las tecnologías digitales en la prestación de servicios públicos permite la mejora de su calidad y eficiencia y constituye una palanca esencial para la prestación de servicios clave, como son la Educación, la Sanidad y la Justicia”.

Acciones que se concretaron en el Plan de Servicios Público Digitales de Junio de 2014 donde en su Eje IV: “Impulso del sector TIC mediante otros proyectos de modernización de servicios públicos movilizadores de la demanda TIC”, establece el “Impulso del sector TIC mediante proyectos SSPPDD”:

El desarrollo de proyectos de modernización TIC en el sector público incrementará el volumen de la demanda de bienes y servicios TIC en hogares y empresas; en segundo lugar la experiencia del sector TIC en los proyectos de modernización incrementará las posibilidades de exportación de las empresas TIC que los desarrollen, impulsando así el desarrollo y la facturación del sector TIC mediante la compra pública asociada a los proyectos y mediante la actividad inducida en ventas al sector privado y exportaciones.

Las políticas modernizadoras se inscribirán en una activa política de compra pública y cooperación público privad. Entre estos proyectos se incluirán:

Programas de digitalización de la gestión urbanística (Programa “Urbanismo en Red”), que impactan en ámbitos privados como el de promotores, constructores y profesionales de la arquitectura y la ingeniería, de gran potencial de demanda de bienes y servicios TIC.

Objetivo 3

”Mejorar la e-Administración y adoptar soluciones digitales para una prestación eficiente de los servicios públicos” de la Agenda Digital española:

  • Impulsar la transparencia en la actuación de la Administración General del Estado.

  • Propiciar la reutilización de la información del sector público para permitir el desarrollo de servicios de alto valor que contribuyan al impulso de la actividad económica y la generación de servicios de valor para ciudadanos y empresas.

  • Fomentar el uso de los servicios públicos digitales por parte de ciudadanos y empresas, a través de la mejora de la calidad, la seguridad, la accesibilidad, la usabilidad y el ajuste a las necesidades reales.

  • Incentivar el uso de los servicios electrónicos por parte de ciudadanos y empresas, introduciendo fórmulas de utilización obligatoria de medios electrónicos para determinados colectivos profesionales y empresariales en base a los ahorros de costes y acortamientos de plazos generados en la tramitación de los expedientes.

  • Colaborar en la consecución de la “Administración Sin Papeles” en todo el territorio nacional y en todas las Administraciones Públicas, desarrollando soluciones que permitan la puesta en marcha inmediata de los servicios básicos de Administración electrónica en todos los organismos públicos.

Alcance geográfico

El Registro Urbano, como servicio ligado a la Administración Pública, está inevitablemente circunscrito al ámbito geográfico competencial de la Administración que lo alberga. Se puede configurar por tanto como Local, Mancomunado, Comarcal, Insular o de Cabildo, Provincial, Regional o Nacional.

La organización de los ámbitos es jerárquica y se admite que un ámbito se incluya en varios ámbitos de jerarquía superior. Por ejemplo un municipio puede estar ligado a una Mancomunidad y simultáneamente a una Provincia, de esa forma una Mancomunidad de municipios puede contener municipios de varias provincias distintas.

La definición del alcance concreto de un Registro Urbano es una decisión de la Administración Pública que determine su implantación. Esta organización geográfica también determina que sus usuarios no solo deben ser habilitados para ejercer una función concreta, sino además en qué ámbito puede ejercerla.

Alcance funcional

El Registro se configura con la posibilidad de gestionar Instrumentos de Planeamiento, Gestión y Ejecución urbanísticos, según los bloques mencionados en el apartado anterior para mantener tres Inventarios de elementos territoriales: Ordenación, Derechos y Objetos.

Será también decisión de la Administración que lo implante establecer el alcance funcional que pretenda, en función de su competencia propia o delegada.

En la actualidad los medios de comunicación electrónica entre todos los agentes que intervienen en los procesos de transformación territorial están muy poco desarrollados, aún se desenvuelven en un ambiente de papel, ello no quiere decir que esos flujos no existan, al contrario, existen y son imprescindibles pero la comunicación electrónica supondría una mejora sustancial

El Registro Urbano propone transformar esas vías de comunicación de forma que se aproveche de forma eficiente la información, según se representa en el siguiente diagrama:

Los circuitos representados como flechas, aseguran el transporte de la información entre los cuatro o cinco agentes involucrados: el nivel regional, el nivel estatal, el nivel local, los productores de Instrumentos y los consumidores de Instrumentos que son los ciudadanos. El flujo de la información se verifica en dos sentidos:

  • Hay un flujo ascendente de información que traslada al nivel regional y estatal los datos producidos por el nivel local sobre el estado de su territorio. Entendemos que es el nivel local quien tiene una información precisa y actualizada de lo que ocurre sobre el terreno. Este flujo de Realimentación carga de datos los sistemas de Análisis territorial.

  • Hay un flujo horizontal colaborativo desde los productores a los consumidores en cada nivel competencial, controlado por esos niveles mediante la gestión de sus Registros respectivos, la actualización de los Inventarios y la publicación de los resultados para su análisis y ejecución.

Además existen otras tres vías de retroalimentación no dibujadas en el gráfico:

  • Un reflujo horizontal, en sentido contrario al anterior:

Cuando, como resultado del análisis, el nivel competencial envía instrucciones a los productores para que alteren las entidades urbanas. Esta es la vía normal de revisión de los instrumentos por cambio de las necesidades de la ciudad.

  • Cuando los consumidores finales alegan, sugieren o recurren ante el nivel competencial y éste debe dar instrucciones a los productores para que adecuen los instrumentos.

  • Un reflujo descendente de “órdenes de cambio” desde los niveles estatales a los regionales y de éstos a los locales. Se produce cuando desde un estamento superior se determina la necesidad de alteración de la ordenación vigente o de la realidad territorial en el estamento inferior. Dada la increíble inercia de la ordenación urbanística y de los procesos de cambio, las “órdenes” pueden demorarse años desde que se emiten hasta que se ejecutan. Este período de transitoriedad suele generar muchos problemas, ya que la ordenación vigente del estamento inferior, durante ese período, puede quedar en todo o en parte suspendida. Vamos a llamar a este flujo la Adaptación. En la Unión Europea la transposición de las directivas a las legislaciones nacionales funciona de forma muy similar.

Por estos circuitos la información se mueve en cinco formatos:

  • Como edición directa de los productores con las herramientas del Registro Urbano sobre sus bases de datos.

  • Como ficheros GML que contienen instrumentos transaccionales estructurados, construidos por editores de Instrumentos e incorporados a las bases de datos del Registro.

  • Como accesos directos a las bases de datos del Registro, como es el caso del mecanismo de publicación del Refundido.

  • Como Servicios WEB y mapas WMS construidos desde geoaplicaciones mediante acceso a las bases de datos del Registro para ser consumidas desde exploradores de Internet.

  • Como **capas GIS/CAD **exportadas también por geoaplicaciones que tienen acceso a las bases de datos del Registro.

Actualmente el programa de Urbanismo en Red dispone ya de servicios y sistemas preparados para resolver todas estas necesidades y como caso más interesante está funcionando para mantener los sistemas estatales de análisis (SIU) desde los sistemas de publicación local mediante servicios WEB.

El Registro Urbano se propone como una evolución de Urbanismo en Red (www.urbanismoenred.es) del que hereda todos sus datos y al que sustituye de forma completa.

Alcance tecnológico

El entorno tecnológico para la construcción del sistema debe orientarse hacia una Arquitectura Orientada a Servicios (SOA) que sean consumidos a través de navegadores de internet que faciliten la implantación del sistema sin necesidad de instalación en los equipos cliente. Favorece que el sistema sea altamente escalable y a su vez brinda una forma estándar de exposición e invocación de servicios, lo cual facilita la interacción entre diferentes sistemas propios o incluso con sistemas de terceros.

Como directriz básica de diseño se establece la necesidad de posibilitar la integración del sistema con las tecnologías actualmente en uso en la Administración Local española, en orden a reducir al mínimo el impacto sobre su arquitectura actual de sistemas y desarrollo.

Los grandes componentes tecnológicos del sistema serán:

  • Tecnología WEB.

  • Arquitectura Orientada a Servicios.

  • Herramientas GIS internas para la gestión de la información y servicios GIS interoperables.

  • BBDD corporativas

El sistema se soporta por una arquitectura OpenGIS empleando componentes de código abierto sobre una plataforma OpenSOURCE/OpenGIS:

  • Servidor de Aplicaciones: JBoss y/o GlassFish

  • SGBDR: PostgreSQL

  • Motor Espacial: POSTGIS

  • Servicios SIG: GeoServer

  • Lenguaje de programación: debe ser libre, ampliamente distribuido y multiplataforma (se utilizará J2EE)

  • Se prevé el despliegue sobre una plataforma servidora basada en Linux (Ubuntu Server).

  • En la parte del cliente, los desarrollos deberán ser diseñados para funcionar sobre explorador de internet y deberán soportarán los navegadores más extendidos en el mercado (Internet Explorer, Chrome y Mozilla Firefox)

Tecnológicamente deberá ser integrable con LocalGIS, herramienta surgida a partir de la evolución de GeoPISTA, destinada a fomentar la introducción de la Administración Electrónica (o e-Administración) en las entidades locales; ayudando a realizar una gestión más eficaz sobre la información municipal.

La arquitectura tecnológica de la solución se representa en el siguiente diagrama:

Los componentes clave en esta arquitectura tecnológica serán POSTGIS/POSTGRESQL como servidor de base de datos espacial y GeoServer como servidor de aplicaciones espaciales (OGC).

La realización del sistema de información se realizará utilizando una Metodología de Desarrollo Orientada a Objetos. Se prestará atención especial además a mecanismos de estandarización de:

  • Estándares de programación orientada a objetos

  • Diseño UML

  • XML

  • SOAP – Web Services

  • Normas de ejecución INSPIRE

  • Metadatos según la norma ISO 19.100 (Información geográfica) y en particular la 19.115, creada con el fin de definir una estructura que sirva para describir los datos geográficos (Geographic Information Metadata)

  • Estándares de interoperabilidad segúnla OpenGis Consortium(WMS 1.3.0)

  • Ley Orgánica de protección de datos (LOPD) y Real Decreto 1720/2007 por el que se aprueba el reglamento de desarrollo de la LOPD

Funciones básicas

El Registro sirve para realizar las siguientes funciones básicas:

  • Control de Instrumentos: proporciona un mecanismo de control de todos los Instrumentos de transformación urbana existentes en el alcance geográfico y funcional del Registro. Este control determina su situación y vigencia.

  • Tramitación: contiene de cada Instrumento todas las versiones entregadas a la Administración para su informe, publicación y autorización, durante su proceso de tramitación.

  • Edición: proporciona una interfaz de trabajo que permite al redactor del instrumento aportar a la Administración toda la información del Instrumento, tanto sea en formatos estructurados y normalizados como en formatos libres. Por tanto el Registro colabora con el Registro de Entrada para la tramitación de este tipo de expedientes.

  • Validación: proporciona un conjunto de normas y reglas que ayudan a establecer la calidad y validez técnica de la información aportada.

  • Refundido: ejecuta las transacciones contenidas en los Instrumentos para la actualización de los Inventarios.

  • Inventariado: gestiona todos los objetos urbanos históricos, existentes y futuros en virtud de las transacciones y definiciones contenidas en los Instrumentos.

  • Publicación: facilita la definición y publicación por Internet de los Informes, Indicadores Territoriales y Mapas sobre el contenido Instrumental del Registro y los objetos contenidos en los Inventarios.

Condiciones mínimas

El Registro Urbano se propone como una pieza esencial en el funcionamiento de los procesos de transformación de la ciudad. Las dificultades para su implantación precisamente provienen del alcance de su impacto:

  • Debe ser universal: ello implica que todos los Instrumentos de transformación territorial en su ámbito geográfico deben ser controlados por el Registro. Sin esta condición nunca se tendrá la seguridad de que reproduce la realidad territorial y su utilidad se verá considerablemente disminuida. Esta universalidad determina que todo el estamento técnico de la ciudad que promueve o redacta los planes y proyectos de cambio deben implicarse como colaboradores del Registro. En otro caso la Administración se verá abocada, como hasta ahora, a consumir recursos propios para alimentar sus sistemas de información territorial.

  • Debe ser obligatorio: ello implica que todo cambio territorial debe estar reflejado en un plan o proyecto autorizado. Sin esta condición la ciudad tendrá siempre un componente de informalidad que hace imposible cualquier método de control o análisis. La aplicación efectiva de esta medida es tremendamente compleja y pasa por establecer las siguientes medidas:

Inspección: la inspección urbana es esencial para asegurar la disciplina, el Registro se debe apoyar en un servicio de Inspección adecuado y diligente.

  • Eficacia: los procesos de denuncia, descripción y legalización deben ser sencillos, asequibles y rápidos.

  • Colaboración: la informalidad se debe combatir implicando a los ciudadanos en la necesidad de comunicar y legalizar sus cambios territoriales. En este aspecto la colaboración debe ser recompensada mediante reducciones fiscales.

  • Debe ser completo: la información asociada a cada punto del territorio no puede ser fragmentaria, no puede ser un extracto, debe ser completa y exhaustiva. En otro caso no podrá ser utilizada como expresión de los derechos y deberes urbanísticos vigentes. El Registro se configura como la fuente unificada de información territorial urbana.

  • Debe estar actualizado: los actos de aprobación de los instrumentos deben producir efectos inmediatos sobre la información obtenida del sistema.

  • Debe ser preciso: la información ofrecida no puede ser el resultado de un proceso de interpretación y digitalización sujeto a error. El acto de aprobación debe referirse de forma expresa a la información digital que será publicada y el usuario tiene el derecho a exigir que exista un compromiso de la Administración para que así sea.

  • Debe ser transparente: el Registro es un sistema público, salvo los datos de control interno, los que no están en un estado o momento legal de publicación o los protegidos por la legislación sobre protección de datos, todos los demás son públicos y accesibles desde Internet, de manera que se garantiza el cumplimiento de lo dispuesto en la Ley 19/2013, de 9 de diciembre, de transparencia, acceso a la información y buen gobierno.

  • Debe ser seguro: el Registro puede albergar datos cuya protección está sujeta a lo dispuesto en la LOPD y disposiciones complementarias. La prioridad es salvaguardar el contenido de los datos protegibles garantizando que el Registro cumple con todas las prescripciones legales.

  • Debe ser integrador e interoperable: La elaboración y tramitación de los instrumentos del Registro puede requerir la interacción con otras Administraciones,  de modo que el Registro esté diseñado para poder intercambiar datos siguiendo las directrices del Esquema Nacional de Interoperabilidad.

  • Debe aportar Normalización: respeta la heterogeneidad, pero propone escenarios futuros normalizados y mientras tanto utiliza la equivalencia con los Instrumentos Base como método de homogeneización.

Usuarios y roles

Se establecen cinco niveles de usuarios:

  • Administradores TIC: se ocupan de asegurar el funcionamiento y el nivel se servicio del sistema, reparando y actualizando sus componentes cuando sea preciso.

  • Administradores Urbanísticos: se ocupan de la gestión del Registro, realizan el alta de los Instrumentos, los asignan a sus redactores, controlan su tramitación, ejecutan las transacciones de actualización de los Inventarios, definen los mecanismos de publicación y la configuración final de su publicación.

  • Técnicos de la Administración urbanística: acceden al Registro para verificar e informar de la calidad técnica y jurídica de los Instrumentos y en su caso determinar la situación administrativa siguiendo el procedimiento administrativo que le corresponda en su expediente.

  • Promotores y Redactores de Instrumentos: se responsabilizan de construir el contenido de los Instrumentos, asegurando la calidad y compleción, avalada por su firma como técnicos competentes.

  • Usuarios genéricos: serán todos los ciudadanos, promotores, consultores, asociaciones, empresas, organismos sectoriales etc., que consultan y utilizan la información publicada por el Registro.

La implantación del Registro, con sus ambiciosos objetivos supone un cambio importante en los modos de actuación de los distintos implicados:

En la Administración Pública

La Administración Pública ya está acostumbrada a mantener Registros electrónicos en otras áreas de actividad. Por ello el cambio propuesto no va a suponer un cambio que afecte a sus funciones.

Sin duda habrá un cambio significativo  en la forma de visualizar y analizar los Instrumentos. Las áreas técnicas utilizan los grandes formatos de papel porque tiene muchas ventajas, permiten efectuar anotaciones, se puede ver mucha información simultáneamente, su escala fija ayuda al técnico a establecer un marco dimensional al que su cerebro está muy entrenado. Por el contrario la visualización en formato electrónico limita la ventana al tamaño de la pantalla y la facilidad para hacer zoom puede llegar a crear confusión sobre las verdaderas dimensiones de lo que se está viendo.

Puede parecer poco importante pero el tamaño de papel A4 tiene unas dimensiones semejantes a un monitor y por eso los documentos electrónicos de texto son mejor aceptados que los planos gráficos, aunque hay mucha gente que, incluso en este caso, rechaza leer sobre la pantalla.

Estas consideraciones, más allá de las meramente jurídicas sobre la seguridad jurídica de la diligencia, son las que determinan que se siga exigiendo un documento papel y que los formatos electrónicos se queden en los discos, cuando no se pierdan.

Una Administración sin papel, y sin planos, se encontrará con una fuerte resistencia al cambio derivados simplemente de la facilidad de uso del papel frente al monitor y el ratón. Resistencia que deberá verse compensada por beneficios que el papel no ofrece: posibilidad de superponer planos con transparencias, utilidades de medición de longitudes y áreas, nuevas técnicas de análisis espacial, notas flotantes…

En los Promotores y Redactores de Instrumentos

Los redactores de Instrumentos utilizan todos sistemas informáticos para generar sus proyectos, en realidad para ellos producir papel es costoso. Por tanto la resistencia al cambio vendrá impuesta por la exigencia de normalización de los contenidos y sobre todo de las herramientas disponibles para generarlos.

El mercado de software compite por crear herramientas cada vez más sofisticadas que faciliten al máximo los trabajos, la necesidad de que los redactores se tengan que ajustar, al menos para los contenidos que forman parte de los Inventarios, al uso de las herramientas de edición del Registro puede suponer un inconveniente.

El Registro Urbano es una herramienta colaborativa, la responsabilidad de crear y mantener información espacial se distribuye entre todos los que transforman el territorio, a cambio de esa colaboración y de los inconvenientes que pueda producir el ajuste a un entorno de edición cerrado, los promotores y redactores deben percibir ventajas: económicas al prescindir del papel o incluso de herramientas de software costosas y funcionales al mejorar su interacción con la Administración y la duración de los plazos.

En los Ciudadanos y Consumidores de información

Los ciudadanos y consumidores de la información no han tenido un acceso sencillo a la información territorial, los mapas y planos de papel no son reproducibles de forma sencilla y barata. Hasta que no se ha popularizado la fotografía aérea global y la navegación por GPS han vivido al margen de los planos. Pero el cambio ha sido fugaz, en apenas diez años el consumo de información territorial ha pasado a ser universal e imprescindible en la vida diaria.

El Registro trata de construir un sistema de información que refleje la realidad día a día, que no esté supeditado a la exploración fotogramétrica periódica y que sea absolutamente fiable porque está avalada por la Administración pública responsable del control territorial.

La disponibilidad de información territorial fiable y constante será fundamental para proporcionar un soporte, un esqueleto sobre el que aposentar la información de la ciudad. Los objetos territoriales contenidos en el Registro pueden adquirir ese papel de referencia espacial, de forma que sirvan como centros de información urbana de toda índole, de forma similar al papel que actualmente cumple el nombre de calle y el número de portal, que sirven como herramienta básica de geolocalización.

En este aspecto es esencial el enfoque que se realiza en este blog sobre los “Servicios de Ubicación”, donde se plantean nuevas formas de acceso y referencia a los objetos que están en el ámbito urbano y que son la base para que el ciudadano adquiera un papel activo en la gestión urbana no solo como consumidor de datos sino también como proveedor de datos.

Instrumentos

La acción transformadora sobre el territorio se propone mediante diversos tipos de Instrumentos, normalmente son los Planes y los Proyectos, adicionalmente existen otros Instrumentos que pueden alterar el territorio: órdenes o decretos, sentencias judiciales… y que actúan contra los Inventarios mediante Operaciones:

La dinámica de los elementos del Registro se controla mediante la anotación de los efectos que los Actos administrativos de su Expediente de tramitación provocan sobre ellos:

Estableciendo una secuencia de Instrumentos – Actos que determina el control del proceso de transformación territorial:

En el Registro los Instrumentos se agrupan en tres grandes bloques:

  • Instrumentos de Inventario: contenedores de los objetos territoriales finales

  • Instrumentos de Base: contenedores de objetos territoriales normalizados

  • Instrumentos Operadores: contenedores de objetos transaccionales agrupados en tres tipos, de Planeamiento, de Gestión y de Ejecución.

1) Instrumentos de Inventario

Los Inventarios son Instrumentos contenedores de objetos materiales o inmateriales, superficiales, volados o subterráneos, futuros, existentes o históricos, que soporta el territorio y que sirven a la función urbana.

En el Inventario cada objeto está ligado a su propio historial que informa del momento de su inclusión en el Inventario, de las distintas vicisitudes que haya sufrido a lo largo del tiempo y en su caso del apunte de su baja que lo convierte en un objeto histórico. En otros casos serán objetos que nunca alcanzaron el estatus de vigentes por pertenecer a versiones provisionales de un Instrumento o a Instrumentos nunca aprobados definitivamente

Los Inventarios son los Instrumentos sobre los que operan los Instrumentos Operadores. El Registro contiene al menos un Inventario para cada uno de los tres grandes grupos de Instrumentos:

  • De Ordenación, que contiene todos los elementos de Ordenación

  • De Derechos, que contiene todos los derechos reales que afectan al territorio

  • De Ejecución, que contiene todos los objetos constructivos y los elementos de urbanización

Porqué son necesarios

La descripción de la ciudad tradicionalmente se ha construido sobre soportes cartográficos de papel o digitales obtenidos por sensores ópticos o de radar remotos, bien utilizando directamente sus fotografías o bien vectorizando por fotointerpretación y corrección de campo.

Sobre esa base cartográfica se representan los diferentes componentes urbanos propios de cada sistema de información (el catastro, el urbanismo, las infraestructuras…). La transición de los sistemas de papel a los digitales ha facilitado mucho el trabajo, la precisión y la calidad final del resultado pero no ha alterado de forma sustancial la metodología de trabajo ni ha aportado productos nuevos.

Hasta ahora estos soportes han servido de forma adecuada para diseñar la ciudad y controlar sus aspectos básicos, pero con la aparición de nuevos sistemas de información geográfica baratos y eficientes, de nuevos estándares GIS abiertos, de la universalización del uso de los sistemas GPS y con la demostración de las enormes posibilidades de la difusión de información geográfica por internet, los sistemas de información territorial han tenido que salir del entorno de las oficinas técnicas y de su alcance reducido a la producción de proyectos, para convertirse en una herramienta de uso generalizado a la que se demandan prestaciones y contenidos cada día más sofisticados, tanto desde las instituciones como desde el mundo empresarial o los ciudadanos.

Esta presión está provocando una crisis sobre los modos de adquisición de la información territorial, sobre los sistemas de tratamiento y verificación, sobre los sistemas de almacenamiento y, muy especialmente, sobre los sistemas de publicación y acceso a la información. Crisis que se enfoca a nivel institucional mediante el desarrollo de Infraestructuras de Datos Espaciales, un gran paso adelante para compartir información geográfica, pero que debe aún evolucionar hacia un sistema de sistemas que garantice el adecuado nivel de integración y actualización y que asegure su utilidad pública y empresarial en competencia con las plataformas comerciales de mapas tales como Google Maps o Bing Maps, que están consiguiendo el objetivo de producir una versión virtual del mundo real accesible desde internet, extraordinariamente útil como soporte para decisiones de negocio.

El talón de Aquiles para ambos enfoques es que para alimentar estas plataformas de mapas, tanto públicas como privadas, actualmente sólo hay tres modos de adquisición de información:

  • Por fotointerpretación: es sin duda el método más utilizado, que además se ve favorecido por el constante incremento de las resolución de las imágenes de satélite, la reducción de su coste, la accesibilidad a grandes volúmenes de imágenes y la mejora de la sensibilidad y del espectro de los sensores. Tiene en su contra que es necesariamente el resultado de una “interpretación” de la realidad fotográfica por una persona. En todo caso su velocidad de actualización está limitada a campañas que se miden en años. Y sólo es capaz de producir datos de estructuras superficiales visibles.

  • Por trabajo de campo: normalmente complementario del anterior, aunque necesariamente limitado a la verificación de aspectos puntuales por su enorme coste e ineficiencia.

  • Mediante la reutilización de los proyectos digitales: su objetivo es tratar los proyectos de planificación, gestión, urbanización y edificación como fuentes de información con lo que se facilita de forma extraordinaria la sincronización entre el mundo real y el mundo virtual, aunque exige un enorme esfuerzo de normalización y de gestión del cambio entre los profesionales y la Administración pública. Permite la gestión de todas las estructuras territoriales y no únicamente de las visibles y superficiales lo que implica que necesariamente será el sistema futuro para construir la información territorial, dejando los sistemas basados en sensores como sistemas de apoyo y verificación.

El objetivo del Registro Urbano y sus Inventarios es precisamente construir una solución basada en el tercer método de adquisición de datos. Un método donde prima la colaboración producto de la comunicación: los flujos de información en la era internet se han modificado de forma espectacular. El trabajo colaborativo produce un efecto multiplicativo sobre la información disponible que hace rápidamente obsoleta cualquier otra técnica de recopilar y distribuir información masiva. Se ha pasado rápidamente de compartir páginas de información exclusivamente html a compartir información geográfica y de toda clase. Sin embargo aprovechar eficientemente la capacidad del estamento técnico de la ciudad para generar información territorial “buena” es nuestro reto.

Y ese esfuerzo se justifica porque la Administración territorial necesita disponer de un Sistema de control territorial geográfico:

  • Para planificar y tomar decisiones

  • Para controlar el desarrollo y la transformación

  • Como soporte de la monitorización territorial y del big data

  • Como acceso público al territorio: geoLocalización, geoMarketing, geoTurismo, realidad aumentada…

  • Para asumir el protagonismo que le corresponde como gestor territorial por ser la fuente básica de información geográfica, antes de que sea completamente relegada por las grandes empresas de información geográfica como Google, o por los sistemas colaborativos descontrolados como Open Street Map o Maze.

Cuántos Inventarios debe haber

El número de Inventarios que contiene el Registro Urbano se determina en virtud de dos características:

  • El ámbito: cada ámbito geográfico asignado a una competencia administrativa determina un conjunto de Inventarios propio. Si el Registro contiene distintos municipios, provincias o regiones, cada uno de ellos forma sus propios Inventarios.

  • La Interoperabilidad: formarán Inventarios separados todos los instrumentos que no puedan operar entre sí. En el nivel más primario un proyecto de Edificación no puede alterar un Derecho de Dominio, puede operar contra otros objetos de Edificación. Por tanto necesariamente los Derechos de Dominio y los Edificios están en Inventarios separados.

Este concepto determina que los Inventarios, al menos en un primer nivel, estén formados por los tres conjuntos antes mencionados: Planeamiento, Gestión y Ejecución.

Así organizados no deberían existir conflictos, aunque pueden llegar a presentarse cuando Instrumentos territoriales intenten operar directamente contra Instrumentos municipales. Situación que el Registro Urbano no permite y que debe resolverse mediante nuevos Instrumentos o Modificaciones de Instrumentos.

Puede además presentarse la necesidad de que en el ámbito regional o supramunicipal alguno de los Inventarios se desdoble atendiendo a sus muy diferentes propósitos, lo que determine que nunca lleguen a operar entre sí. Tal es el caso de las distintas planificaciones sectoriales.

Sin que sea imprescindible, los Inventarios de Planeamiento pueden llegar a duplicarse cuando se suceden distintas etapas de Planeamiento, en las que un Plan General sustituye de forma completa la etapa de Planeamiento anterior, sin menoscabo de que los Instrumentos puedan “rescatar” o incorporar elementos de Inventarios históricos.

No todos los ámbitos son susceptibles de contener los tres tipos de Inventario, serán los ámbitos locales donde coexistan los tres, ya que los Inventarios de Gestión y Ejecución, de competencia exclusivamente municipal, no se encontrarán en ámbitos supramunicipales, salvo por delegación expresa del municipio.

Como resultado un determinado Registro Urbano, en función de su alcance geográfico, puede llegar a contener múltiples Inventarios.

Los Inventarios, a los efectos del modelo de datos del Registro, son como otro Instrumento más, con la misma estructura y contenido que los Instrumentos que operan contra él. En la imagen siguiente se observa un ejemplo de Registro Urbano donde se observa como los Inventarios forman un conjunto unido con todos los demás Instrumentos.

a) El Inventario de Ordenación

Contiene todos los objetos de ordenación que determinan el modelo territorial definido por los Instrumentos de planeamiento.

Los objetos de ordenación se corresponden habitualmente con polígonos o geometrías cerradas delimitados por los Instrumentos con diferentes propósitos muy ligados a la formulación legislativa de cada territorio, aunque pueden también configurarse como líneas o puntos, en todo caso este tipo de geometrías no parecen muy aplicables a la ordenación, que está muy ligada a porciones de suelo y que suelen ser restos producto de la baja calidad de los sistemas tradicionales de representación de la ordenación.

El Registro no predetermina cuáles deben ser esos propósitos, por ejemplo en España, aunque el marco legislativo es muy variado y propio de cada Comunidad, lo normal es que los Instrumentos Clasifiquen, Califiquen, Protejan, Sectoricen, Programen… Sin menoscabo de que alguna legislación regional amplíe o redenomine esta relación. Es más, el Registro puede ser aplicado en otros países donde los objetos de Planeamiento tengan propósitos muy diferentes.

Para conseguir esta flexibilidad el Registro traslada a los propios Instrumentos la responsabilidad de establecer el propósito de cada objeto que ellos aporten al Inventario. Aunque en aras de la simplificación y normalización lo que se propone por el Registro como más conveniente es establecer un Instrumento Base de Planeamiento que determine el mínimo común denominador para todo su ámbito de aplicación. Como más adelante se verá los demás Instrumentos del mismo ámbito podrán reutilizar esas definiciones de tipos de objeto para tipificar los suyos.

Como se indicó previamente el Inventario de Planeamiento puede ser único o estar sujeto a una dinámica propia, distinta de los demás Inventarios, determinada por la renovación total del planeamiento. En el ámbito municipal las Revisiones de Planes Generales suponen una sustitución completa de los ámbitos de ordenación vigentes por otros nuevos. En el Registro denominamos Etapa a cada uno de estos intervalos de Planeamiento. Las Etapas suelen tener una duración mínima de 5 a 10 años y el Registro puede mantener un Inventario de Planeamiento propio para cada Etapa, de forma que la historia urbanística quede asociada a Etapas.

Como más adelante se verá, en la mecánica de operación entre Instrumentos, los Inventarios de las etapas más modernas “Sustituyen” a los anteriores, aunque las Revisiones de Plan General pueden rescatar contenidos de ordenación del Inventario de la Etapa anterior mediante operaciones de “Incorporación”.

b) El Inventario de Derechos

Contiene todos los derechos y deberes existentes sobre el territorio, es por tanto un Registro de Derechos. En este aspecto el Registro Urbano aparentemente entra en conflicto con dos Registros ya existentes en España: el Registro de la Propiedad y el Catastro, y ciertamente parece haber un solape funcional, pero es únicamente aparente:

El Catastro únicamente atiende a la exacción de un impuesto sobre derechos de dominio. El Catastro determina su valor inmobiliario, aplica un índice de impuesto y ejecuta el cobro contra un sujeto pasivo, el “titular” del impuesto, su función es meramente fiscal y no presupone que el “titular fiscal” sea el titular real del inmueble.

Por otra parte el Registro de la Propiedad tiene como papel asegurar ante terceros la titularidad real del inmueble, por tanto es vital para asegurar el tráfico jurídico, a pesar de que su actual carácter voluntario y la descripción literal de las fincas introducen no pocos inconvenientes en el sistema. Además el Registro de la Propiedad siempre ha intentado que accedan al Registro cuantas situaciones puedan afectar a un derecho de dominio, incluso las derivadas del planeamiento urbanístico.

Entendemos que el Catastro y el Registro de la Propiedad son instituciones complementarias del Inventario de Derechos, que se configura como una pieza básicamente municipal, colaborador de ambas instituciones puesto que todas las alteraciones sobre el dominio del suelo que configuran el Parcelario son objeto de aprobación previa por el Ayuntamiento, e independientemente de su enfoque fiscal determinado por el Catastro o de su correcta calificación jurídica determinada por el Registro de la Propiedad, deben ser previamente correctas dentro del marco urbanístico local.

Dado que el Registro Urbano, en esa cadena de complementariedad, es el primero que actúa, puede proporcionar un sustrato geográfico e informativo correcto y colaborativo a las otras dos: enviando las actualizaciones a Catastro (en su formato digital propio) e intercalándose en la cadena Notario-Registro (una vez que se hayan definido finalmente los títulos reparcelatorios digitales). Actualizaciones que podrán ser emitidas por el Registro Urbano garantizando su calidad geométrica e informativa, avalados por la aprobación municipal, extendiendo de alguna forma el actual convenio Municipio-Catastro al Notariado y al Registro de la Propiedad. Otra cosa serán las modificaciones que hubiere lugar a hacer en caso de disconformidad de unos u otros con ese título remitido.

Al igual que en el Inventario de Planeamiento, cada objeto del Inventario de Derechos se adscribe a un propósito diferente, podrá ser cualquier tipo de derecho, aunque lo habitual es que se corresponda con aquéllos que tienen un efecto urbanístico más marcado: Dominio, Uso o Actividad, Tanteo, Retracto, Vado, Superficie, Censo, Concesión administrativa… Aunque puedan extenderse al Usufructo, Hipoteca, Enfiteusis o cualquier otro definido por el Instrumento Base o algún otro Instrumento y que tenga importancia urbanística o para la gestión del Patrimonio Público de Suelo.

También podrán ser deberes urbanos como los de conservación de edificios catalogados o los asumidos por las Entidades Urbanísticas Colaboradoras de Conservación.

Por supuesto también podrá adaptarse a la legislación de otros países sobre derechos reales.

Este Inventario de Derechos asumirá además las funciones actualmente destinadas a los Registros de Derechos de Tanteo y Retracto, a los Registros de Transferencias de Aprovechamiento, a los Registros de Solares y Terrenos sin urbanizar y al Inventario del Patrimonio Municipal de Suelo.

c) El Inventario de Ejecución

Contiene todos los objetos físicos que forman el territorio urbano y que son objeto de autorización e inspección públicas. En este caso el catálogo de tipos de objeto candidatos a formar el Inventario es muy extenso ya que abarca los elementos de las redes abactecimieno, saneamiento, electricas, de riego, de control del tráfico, de alumbrado… Y es un conjunto abierto, ya que la complejidad de la ciudad es creciente.

Este Inventario de Ejecución asumirá además las funciones actualmente destinadas a las Encuestas de Infraestructuras y Equipamientos de las Entidades Locales.

2) Los Instrumentos Base

Son Instrumentos que proporcionan un sustrato común de contenido para todos los Instrumentos Operadores.

La normalización de los Instrumentos es una necesidad ineludible, quizá haya sido más aguda en el mundo del Planeamiento, donde la libertad de formulación de los planes ha conducido a la heterogeneidad y la polisemia, que en los instrumentos de Gestión, donde el sustrato jurídico ha exigido un vocabulario ajustado, o que en los Instrumentos de Ejecución, donde las normas técnicas y la claridad presupuestaria se han encargado de normalizarlos.

En todo caso, la flexibilidad del Registro Urbano para que los Instrumentos definan y describan objetos propios, se contrarresta con el Instrumento Base, que intenta ofrecer a todos ellos el conjunto mínimo y suficiente de descriptores y tipos de objetos para cumplir sus fines.

El contenido de los Instrumentos Base se pone a disposición de los demás Instrumentos mediante el mecanismo de Herencia a través de su Inventario correspondiente. La primera operación que se realiza cada vez que se crea un nuevo Inventario es la aportación del contenido de su Instrumento Base, de forma que a partir de ese momento queda a disposición de todos los Instrumentos que operen contra ese Inventario.

Habitualmente el contenido del Instrumento Base es el producto de la Legislación específica, de Normas Técnicas nacionales, de Instrucciones Técnicas regionales o de los usos y costumbres habituales en la redacción de los Instrumentos.

El Instrumento Base se concibe en el Inventario de una forma muy estable. Ello quiere decir que no es frecuente que se modifique y que en todo caso esos cambios son incrementales, ya que una vez que un Instrumento ha utilizado de forma efectiva una determinación heredada de su Base, esa Determinación no podrá ser alterada ni por supuesto eliminada del Instrumento Base, al menos mientras otros Instrumentos sigan haciendo referencia a ella.

Por eso decimos que es preciso mantener la “Integridad referencial” entre el Instrumento Base y los Instrumentos que lo utilizan.

3) Los Instrumentos Operadores

Son los Instrumentos encargados de mantener actualizados los Inventarios mediante Operaciones transaccionales, corresponden a los planes y proyectos que determinan la efectiva transformación territorial. Se agrupan en tres grandes bloques:

**a) **Bloque de Planeamiento

El planeamiento urbanístico se concreta en “Instrumentos de Ordenación” o abreviadamente en “Planes”, definidos en el Título III Capítulo I del Texto Refundido de la Ley del Suelo. Todos ellos se integrarán en el Registro y se pueden relacionar sinópticamente en dos grupos:

  • Los Planes que ordenan un ámbito territorial básico: la región, la provincia y el municipio.

Directrices de Ordenación territorial

  • Planes de Ordenamiento Territorial.

  • Planes Territoriales Sectoriales: Agroforestales, Ordenación de cauces, Carreteras, Energía eólica, Red ferroviaria, Zonas húmedas, Ordenación del Litoral, Infraestructuras de Residuos…

  • Planes Generales: instrumentos de ordenación integral a escala municipal, pueden tener planes de carácter Complementario.

  • Normas Urbanísticas y Normas Subsidiarias: se aplican en ausencia de Planes Generales en el ámbito provincial y municipal.

  • Delimitaciones de Suelo Urbano: en ausencia de Plan General, contienen una ordenación simplificada del ámbito municipal.

  • Planes de Ordenación Intermunicipal: según la definición de la Ley de Ordenación Urbanística de Andalucía, es el instrumento tiene por objeto establecer la ordenación de áreas concretas, integradas por terrenos situados en dos o más términos municipales colindantes, que deban ser objeto de una actuación urbanística unitaria. Es decir, implanta la ordenación de ámbitos concretos pertenecientes a más de un municipio.

  • Los Planes que desarrollan, concretan o detallan ámbitos territoriales definidos por alguno de los planes anteriores.

Programas de Actuación Urbanística: contienen la ordenación de terrenos clasificados como suelo urbanizable no programado

  • Planes Parciales: contienen la ordenación detallada de una parte del suelo urbanizable desarrollando al Plan General o las Normas Subsidiarias en el suelo urbanizable programado, o al Programa de Actuación Urbanística en el suelo urbanizable no programado.

  • Planes de Sectorización: tiene por objeto el cambio de categoría de terrenos de suelo urbanizable no sectorizado a suelo urbanizable sectorizado

  • Planes Especiales: se dividen en diferentes clases en función del Plan al que desarrollan y de su objeto:

Desarrollo de Planes Territoriales: de Infraestructuras, de Ordenación de Conjuntos Histórico-Artísticos.

  • Desarrollo de Planes Generales o Normas Subsidiarias y Complementarias: de Comunicaciones, de Reforma Interior, de Protección, de Mejora, de Saneamiento o Abastecimiento…

  • Estudios de Detalle: tienen por objeto completar o adaptar determinaciones de los Planes Generales o de los Planes Parciales.

  • Catálogos: tienen por objeto complementar las determinaciones de los instrumentos de planeamiento relativas a la conservación, protección o mejora del patrimonio urbanístico, arquitectónico, histórico, cultural, natural o paisajístico.

Todos los instrumentos anteriores están sujetos a Modificación Puntual que serán consideradas como instrumentos en sí mismos.

Además el Registro contendrá aquellos otros instrumentos que sin ser estrictamente de planeamiento sí pueden afectar a su vigencia o a su contenido: Órdenes, Decretos o Sentencias.

En los casos en que la aprobación definitiva de un instrumento haya quedado afectada al cumplimiento de condiciones, el instrumento, en su parte vigente, entrará a formar parte del Registro y será objeto de refundido y de publicación. La aportación y aprobación posterior de las condiciones exigidas será considerada como una modificación puntual del plan con el carácter de Cumplimiento de Condiciones.

**b) **Bloque de Gestión

Las operaciones sobre los derechos objeto del Inventario de Derechos se concretan en los proyectos de:

  • Proyectos de Delimitación de Sectores o Ámbitos

  • Proyectos de Compensación

  • Proyectos de Parcelación y Reparcelación

  • Proyectos de Expropiación

  • Proyectos de Segregación

  • Proyectos de Agrupación

  • Transferencias de Aprovechamiento

  • Expedientes de Distribución de Cargas

  • Convenios Urbanísticos

  • Cesiones de suelo Público, gratuitas y onerosas

  • Derechos de Superficie

  • Reserva de Terrenos de posible adquisición para ampliación del Patrimonio Municipal del Suelo

  • Ponencias de Valor con los Módulos Básicos de Construcción, los Módulos Básicos de Repercusión y los Valores de Repercusión y Unitarios en polígono, en zona y en parcela.

  • Licencias de Actividad, Ocupación o Funcionamiento

  • Licencias de Vado de vehículos

  • Licencias de ocupación temporal de la vía pública

  • Licencias de publicidad exterior

**c) **Bloque de Ejecución

Corresponden a todos los proyecto técnicos que definen de modo completo las obras o instalaciones a realizar, de forma que lo proyectado puede ser directamente ejecutado mediante la correcta interpretación y aplicación de sus especificaciones.

Según su objeto, se incluyen en algunas de las siguientes clases:

  • Proyectos de Urbanización

  • Proyectos de Obras de Urbanización

  • Proyectos de Obras en la Edificación

  • Proyectos de Nueva Edificación

  • Proyectos de Demolición

  • Proyectos de Obras civiles singulares

  • Proyectos de Actuaciones estables o provisionales

  • Proyectos de Instalación de Actividades

  • Proyectos de Instalaciones

  • Proyectos de Modificación del uso

Contenido formal

Todo Instrumento cuando se inscribe en el Registro se cualifica mediante un conjunto de datos, fijos de cualquier tipo de Instrumento, que sirven para identificarlo unívocamente, situarlo en su ámbito geográfico y tipificarlo. Así como establecer su forma de operación con su Inventario:

  • Actualización: es la operación habitual que todo Instrumento Operador efectúa contra su Inventario.

  • Sustitución: es la que efectúa un Inventario contra otro al cambiar de Etapa

  • No Procede: cuando el Instrumento no actúa contra otro Inventario, es propia de los Instrumentos Base.

Versiones de tramitación

Durante los procesos administrativos de autorización y control es habitual que los Instrumentos Operadores sufran cambios, en unos casos como exigencia para su aprobación, en otros casos como adecuación a la realidad ejecutada.

El Registro Urbano inscribe cada una de estas versiones del Instrumento como una Versión. El número de Versiones anotado para cada Instrumento no es fijo, dependerá del número de cambios que ese Instrumento haya sufrido a lo largo de su tramitación y ejecución.

Las Versiones siempre son Integrales, es decir contienen la totalidad del Instrumento. Ello implica que en la sucesión temporal de versiones, la última sustituye completamente a la anterior.

Cada  versión dispone de un dato de Situación que establece el carácter de la versión en la secuencia y sus efectos sobre el Inventario. Se debe tener en cuenta que una nueva Versión que afecte al Inventario lo primero que hace es revertir los cambios que haya efectuado la Versión anterior, antes de efectuar los suyos. Hay dos Tipos de Versión:

  • Transitoria: corresponde a una Versión intermedia, que no cierra la secuencia de Versiones.

  • Final: corresponde a una Versión que cierra la secuencia de Versiones. En este caso el Instrumento queda cerrado.

También disponen de un dato de Estado que es vital para asegurar el buen funcionamiento del Registro. Se modifica por el Administrador del Registro a medida que la Versión se tramita:

  • Sin Encargar: la Versión se ha dado de alta en el Registro pero aún no se ha nombrado a su Redactor.

  • En Redacción: la Versión ya dispone de Redactor y se inicia el período de redacción.

  • En Validación: la Versión está entregada al Registro y en proceso de verificación de su contenido formal. Si el proceso de validación encuentra defectos se devuelve al estado de “En Redacción” previo informe de Disconformidades para ser corregida por el redactor.

  • En Tramitación: la Versión ha sido aprobada formalmente por el Registro y remitida al proceso tramitador como documento técnicamente aceptable. Si el proceso de tramitación encuentra defectos subsanables se devuelve al estado de “En Redacción” previo informe para ser corregida por el redactor.

  • Archivada: la Versión ha sido rechazada por el proceso tramitador por entender que tiene defectos no subsanables o no se ajusta a los requisitos. Revertirá las alteraciones hechas en el Inventario por la Versión anterior y no efectuará ninguna otra alteración.

  • Aprobada: la Versión ha sido aprobada por el proceso tramitador y tiene efectos sobre el Inventario, si es del tipo Transitoria éstos deben considerarse provisionales y los elementos a los que afecte en el Inventario quedarán bloqueados para otros Instrumentos hasta que este Instrumento se finalice, si es del tipo Final los cambios serán definitivos y los elementos alterados quedan liberados para ser afectados por otros Instrumentos futuros.

Datos operativos

Además toda Versión de Instrumento contiene cinco tipos de datos que serán objeto de explicación detallada en los siguientes apartados:

  • Entidades: cualquiera de los objetos materiales o inmateriales que el Registro Urbano controla sobre el territorio. Por ejemplo un “Sector”.

  • Determinaciones: atributos que sirven para describir la función y contenido informativo de cada Entidad. Por ejemplo la “Superficie edificable”.

  • Casos: contenido concreto de una Determinación en una Entidad, por ejemplo “25.000 m2”.

  • Operaciones: acciones que un Plan efectúa sobre su Inventario.

a) Entidades

Se define Entidad como cualquiera de los objetos materiales o inmateriales que el Registro Urbano controla sobre el territorio y que son aportados por los Instrumentos. Todo Instrumento aporta un conjunto estructurado jerárquicamente de Entidades, compuesto como mínimo por la Entidad que identifica la porción del espacio geográfico donde ese Instrumento actúa. En virtud de la operativa del Registro todos estos conjuntos de Entidades aportadas se compilan en el Instrumento de Inventario correspondiente, incluidas las que aporte el Instrumento Base.

La información contenida en las Entidades se agrupa en dos tipos:

Datos Fijos: corresponden a los asignados por el sistema y que contiene toda Entidad sea cual sea su función y contenido e independientemente del Instrumento que la defina. Pueden ser datos alfanuméricos o geométricos

Datos Variables: corresponde a los aplicados a la Entidad para su descripción y que están adaptados a su función y a las circunstancias propias del Instrumento que la define. Se establecen mediante la asignación de Determinaciones, Casos y Datos.

Los Instrumentos cuando establecen su contenido de Entidades tienen dos estrategias posibles:

  • Crear las Entidades con el contenido que a juicio de su redactor mejor sirva a los objetivos del Instrumento sin tener en cuenta los modelos preexistentes en el Inventario. Modelos que pueden provenir de los Instrumentos Base o de los Instrumentos Operadores ya incluidos en el Inventario y en estado de Vigentes. Esta opción suele utilizarse en los Instrumentos de Planeamiento poco o nada normalizados.

  • Crear las Entidades utilizando como modelos preexistentes en el Inventario. Esta opción suele utilizarse en los Instrumentos de Gestión y Ejecución, más simples o normalizados. Incluso puede que en un Registro sea obligatorio reutilizar las Entidades del Instrumento Base. En estos casos el redactor simplemente se limita a marcar la Entidad que utilizará de base y aplicar los datos y geometrías específicas de su nueva Entidad.

b) Determinaciones

Se entiende por Determinación cualquiera de los atributos utilizados para cualificar una Entidad. Como se indicó previamente, Determinaciones forman las “Columnas” de una especie de tabla en la que todo Instrumento indica el contenido informativo de sus Entidades.

La colección estructurada jerárquicamente de las Determinaciones establecido por un Instrumento se denomina “Diccionario de Determinaciones” y en virtud de la operativa del Registro todas ellas se compilan en el Diccionario del Inventario correspondiente.

En un sistema GIS estándar, los atributos de una entidad gráfica están determinados por la estructura de su tabla asociada, de forma que distribuye el mundo en clases o “Capas” de objetos con propiedades fijas:

En el Registro Urbano esos atributos o “Determinaciones” los puede definir: cada Instrumento, algunos de los Instrumentos que le preceden o su Instrumento Base. De esta forma adquiere una enorme flexibilidad para describir de forma completa cualquier entidad territorial.

Esta flexibilidad tiene ventajas e inconvenientes:

  • Tiene ventajas porque permite que los Instrumentos no tengan que utilizar un corsé de datos que impida enriquecer el contenido de datos de sus Entidades. Los sistemas informáticos tienden a establecer marcos rígidos para describir las cosas, marcos que en muchas ocasiones no encajan completamente en la realidad porque se diseñan para la mayoría de los casos, pero siempre dejan fuera los casos especiales. El Registro Urbano trata de evitar ese inconveniente dando a los Instrumentos la posibilidad de definir y utilizar sus propias Determinaciones.

  • Tiene inconvenientes porque la libertad puede ser mal utilizada, existe el peligro de la polisemia, el nombrar a la misma cosa de formas distintas y además esta libertad dificulta la explotación de los datos porque siempre es más fácil buscar cuando todo se llama de la misma forma.

Un aspecto fundamental del Registro Urbano corresponde a los mecanismos de herencia de Determinaciones.

Todo Instrumento cuando define su contenido tiene dos estrategias posibles:

  • Crear un Diccionario de Determinaciones propio cuando ninguna de las Determinaciones existentes en el Inventario se ajusta a sus requisitos. Determinaciones que pueden provenir de los Instrumentos Base o de los Instrumentos Operadores ya incluidos en el Inventario y en estado de Vigentes. Esta opción suele utilizarse en los Instrumentos de Planeamiento poco o nada normalizados.

  • Reutilizar las Determinaciones preexistentes en el Inventario. Esta opción suele utilizarse en los Instrumentos de Gestión y Ejecución, más simples o normalizados. Incluso puede que en un Registro sea obligatorio reutilizar las Determinaciones del Instrumento Base. En estos casos el redactor simplemente se limita a señalar la Determinación a asignar a su Entidad y establecer su expresión según el Método que tenga asignado.

c) Casos y Datos

Contienen la información concreta que cada Determinación aporta en una Entidad. Se organiza en Casos que contienen una versión más o menos diferente de todo el contenido informativo de la Entidad. Esta característica es importante en los Inventarios de Planeamiento, de carácter propositivo, en los que los elementos territoriales aún no existen realmente y por tanto el Instrumento tiene plena libertad para proponer Casos distintos. Por el contrario en los Inventarios que describen elementos materiales o jurídicamente precisos lo conveniente y normal es que cada uno tenga un único Caso.

La información forma una tabla de datos como la que se presenta en la imagen.

d) Operaciones

El mantenimiento actualizado de los Inventarios se obtiene considerando los Instrumentos como transacciones que los alteran mediante Operaciones. Por tanto la Operación es la pieza básica que aporta a los Instrumentos su carácter transaccional y siempre se efectúa entre un Instrumento operador contra su Inventario.

Todos los elementos del Inventario son susceptibles de ser creados, alterados o suprimidos mediante Operaciones específicas, por tanto se clasifican en función del elemento al que afectan: de Determinaciones y de Entidades. Todas las operaciones dejan su traza en el historial de los elementos afectados:

  • Fecha de la operación

  • Instrumento operador

  • Identificador de la Operación

  • Resultados de la operación

Tipos:

  • **Aportación: **Añade una nueva Determinación o Entidad al Inventario. La aportación efectúa una copia que pasa a ser propiedad del Inventario operado.

  • Modificación: Altera el contenido de una Determinación o Entidad existente en el Inventario por el contenido de la Determinación o Entidad operadora.

  • **Eliminación: **Elimina la Determinación o Entidad afectada por la operación.

Ejecución

Las Operaciones son ejecutadas por el motor transaccional del Registro, como se indica más adelante en el apartado de Refundido.

La ejecución puede realizarse en dos entornos:

Entorno de pruebas. En este entorno el operador puede seleccionar una o varias operaciones y ejecutarlas en un entorno que permite visualizar sus resultados sin afectar al Inventario ni al historial de los elementos involucrados.

La orden de ejecución produce un informe de resultados que indica las operaciones efectuadas con éxito o los problemas y restricciones que han impedido su ejecución.

Como se indicó previamente el orden de precedencia en que se ejecutarán las operaciones determina el éxito del resultado final cuando el Instrumento operador define varias, dado que en ocasiones los resultados pueden no ser coherentes si no se ejecutan en un orden determinado. Por tanto el entorno de Pruebas es muy importante en dos momentos:

En tiempo de edición: de forma que el redactor del instrumento pueda visualizar en línea el resultado de sus propuestas sobre el Inventario

  • En tiempo de tramitación: de forma que el técnico encargado de su revisión pueda verificar que el resultado se ajusta a los requisitos técnicos y jurídicos que comporte.

Entorno real. En este entorno el operador del Registro efectúa las operaciones contra el Inventario operado en modo real. De forma que cuando aprueba el resultado las modificaciones serán inmediatamente visibles en la publicación por Internet del Registro.

La ejecución de las operaciones en este entorno real se puede retrotraer en todo momento siempre y cuando se efectúe una vuelta atrás ordenada y completa que asegure el mantenimiento de la consistencia de los datos del Inventario.

Estas operaciones de vuelta atrás pueden quedar consignadas en el historial de cada elemento.

La permanencia en el Registro de todos los Instrumentos y sus operaciones asegura que en todo momento es posible la reconstrucción de los Inventarios partiendo desde su posición inicial.

  1. Publicación de Contenidos

La publicidad del Registro Urbano se efectúa mediante un visor espacial por Internet que consume servicios WEB estándar (SOAP) y servicios de mapas interoperables mediante la creación de servicios OGC, WMS o WFS estándar.

Servicios de consulta

  • Servicios de consultas del Registro: proporcionan acceso a los Instrumentos Operadores registrados y sus Versiones, su estado de tramitación y contenido documental. Devuelven una relación de Instrumentos que permite acceder a su contenido y posición espacial. Se accede por dos métodos:

Por Consulta de Datos: mediante un formulario de datos que permite establecer el alcance de la consulta.

  • Por Consulta Espacial: indicando un punto geográfico o un polígono.

  • Servicios de consultas de los Inventarios: proporcionan acceso a los objetos contenidos en los Inventario, a sus Determinaciones, Entidades y todo su contenido informativo, documental y espacial. Devuelven una relación de Elementos que permite acceder al contenido y, en su caso, a la posición espacial. También se accede por dos métodos:

Por Consulta de Datos: mediante un formulario que permite establecer el alcance de la consulta

  • Por Consulta Espacial: indicando un punto geográfico o un polígono.

  • Servicios de Geolocalización**: **proporcionan mecanismos para localizar un punto geográfico por medio de datos de callejero (calle y número), por topónimos, por la referencia catastral o por datos propios del Registro. Cualquier método de consulta que devuelva un punto, una línea o un polígono es susceptible de ser utilizado para navegar espacialmente.

Estos servicios pueden ser proporcionados directamente por el Registro y pueden ser servicios externos del estilo de la Oficina Virtual de Catastro, Google, Bing, OpenStreetMap, Yandex, CartoCiudad o cualquier otro.

  • Servicios de Informe: proporcionan informes preconfigurados sobre el contenido de los Inventarios. Devuelven un fichero en formato PDF descargable. Se accede por dos métodos:

Desde una Consulta previa: el resultado de cualquiera de los métodos anteriores de consulta de Registro, Inventario o Geolocalización que proporcione un elemento espacial o una referencia espacial sirve para la petición de Informe

  • Por Consulta Espacial: indicando un punto geográfico o un polígono.

  • Servicios de Mapas: proporcionan mapas de todas las Entidades contenidas en los Inventarios. Pueden configurarse para proporcionar los mapas en función de criterios múltiples:

Grupos de Entidad

  • Estado de Vigencia

  • Contenido de Determinaciones tematizable

Se sirven en usando los sistemas de referencia establecidos para cada país o región. En España se usa el EPSG: 4326 (Coordenadas geográficas en el elipsoide WGS84).

La simbología en que se ofrecen estas capas será la definida por el administrador del Registro de Planeamiento a través de su definición en el formato SLD (Styled Layer Descriptor definido por Open GIS Consortium).

Se configura GoeServer como servidor de mapas WMS/WFS y se utilizan técnicas de preconstrucción y tileado de mapas que permiten la descarga de trabajo del sistema gestor de base de datos y una mayor velocidad en la respuesta a las peticiones de imágenes.

La construcción de estos servicios se efectúa mediante las funciones estándar de Postgres y GoeServer para la definición de Vistas y Capas.

  • Servicios de Indicadores Territoriales: proporciona datos sobre el estado del territorio, aplicados a los distintos ámbitos geográficos en los que actúa el Registro, desde los ámbitos básicos de parcela o manzana a los superiores de municipio o región, mediante la aplicación automatizada de fórmulas de cálculo partiendo de los datos básicos de los elementos existentes en cada Inventario. Su ámbito puede abarcar aspectos como:

Indicadores de Vulnerabilidad (riesgos naturales, antrópicos, lugares de interés o vulnerabilidad social)

  • Indicadores de Estructura Territorial (Conectividad, Acceso a servicios y espacios libres, Complejidad y Compacidad urbana, Estándares de equipamientos y espacios libres)

  • Indicadores de Servicios Urbanos

  • Indicadores de Consumo de Suelo (Ocupación, Edificabilidad)

  • Indicadores de Demanda de Suelo (análisis de déficits por usos básicos)

  • Indicadores de Sostenibilidad (disponibilidad de recursos básicos, agua, energía, producción primaria, recursos materiales)

Visor espacial

El Registro Urbano aporta un visor espacial estándar, creado sobre tecnología Open Layers y Java. Sin embargo todos sus Servicios son accesibles desde cualquier cliente de Internet capaz de consumir los estándares SOAP, WMS y WFS.

En defecto de otro sistema de consulta corporativo que consuma dichos servicios, este visor proporciona una funcionalidad adecuada a las necesidades de un usuario normal.

Se organiza intentando reservar el máximo de espacio posible para la presentación de datos gráficos, ocupando bandas periféricas menores para la posición de los botones de acción, logos y espacios informativos.

8) Conclusión

La información espacial ha pasado a ser un producto indispensable para la gestión territorial, para el desarrollo de las actividades económicas y para la vida de los ciudadanos. Hay una revolución pendiente sobre cómo van a ser los modos de adquisición y mantenimiento de datos, los modos de almacenamiento y gestión de esos datos y los modos de publicación y explotación, en un entorno de colaboración público-privada, de intenso escrutinio de la gestión pública y del nacimiento del Internet de la cosas y del dialogo máquina-máquina. La Administración Pública tiene la obligación de liderar y controlar ese proceso en su territorio y el Registro Urbano y los Servicios de Ubicación son las herramientas para conseguirlo.